(IAR
Noticias)
02-Octubre-08
A esta altura, todo el mundo dejó de entender. El lunes los mercados se
derrumbaban y el capitalismo "colapsaba", el martes se "recuperaban" y salían de
terapia intensiva, y el miércoles volvían a la "incertidumbre". Wall Street y
los mercados hacen "crash" pero al otro día renacen como el Ave Fénix. Si
no se tratara del sistema capitalista (la "civilización única" que domina el
planeta) parecería una sátira cinematográfica antigua de Mel Brooks. Las cadenas,
como la CNN, ya no saben que titular. Las imágenes se agotaron, las palabras se
agotaron (¿El sistema se agotó?). El asombro del lector y del televidente está
en un sube y baja como los índices de Wall Street. La izquierda tradicional ya
agotó todos los: "Se cayó el Imperio", y ahora opta por leer las profecías de
Chávez. La derecha "neoliberal" prefiere mirar los índices y reforzar su
esperanza en el mercado. Crece la paranoia entre los "inversores" y la
credibilidad de la sociedad está devaluada como los papeles de la burbuja
financiera. Todo se "aplana", y la rutina se convierte en statu quo. El
capitalismo muere y resucita a cada rato. Las guerras duran segundos y la "paz"
menos que microsegundos. Se aceleran los tiempos: Todo nace, se reproduce y
muere, pero a la velocidad del sonido. Las muertes y los renacimientos duran
menos que las mariposas. Y el Apocalipsis, no llega. Anuncia, pero no llega. Como
en Wall Street, la vida y la muerte permanecen "volátiles". Los bancos siguen
quebrando, los rojos de la economía mundial se siguen multiplicando, tanto como
las fortunas y los activos empresariales del sionismo financiero que controla
las "crisis" y las "burbujas". Estamos bailando sobre el Titanic, pero la
orquesta retrasa el desenlace. Bush vuelve al Senado: Hoy votan el plan. Y la
orquesta sigue tocando. La incertidumbre vuelve a instalarse en las pantallas.
De nuevo, un día fatal. Resucita el plan de rescate. Qué mejor lo cuenten
los expertos de Wall Street. Nosotros estamos agotados. Nos agarró la
"volatilidad".
Gobierno y Congreso
de EEUU buscan la fórmula para resucitar el plan de rescate
The Wall
Street Journal
El gobierno del presidente George W. Bush y líderes del Congreso
estadounidense están considerando aumentar el nivel de depósitos bancarios de
particulares garantizados por el gobierno. La idea, en su opinión, podría
recabar apoyo suficiente entre los legisladores para resucitar el plan para
rescatar a los mercados financieros, según fuentes al tanto.
La idea, que la Casa Blanca ha sondeado con ejecutivos del sector financieros,
recibió un impulso el martes cuando los candidatos presidenciales John McCain y
Barack Obama le dieron su apoyo. Sheila Bair, presidenta de la junta directiva
de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, la entidad del gobierno que
supervisa el programa, dijo que apoyaría un aumento temporal de la cobertura.
La medida es parte de un esfuerzo más amplio de la Casa Blanca y los líderes del
Congreso para revivir el plan de asistencia de US$700.000 millones. El proyecto
de ley fue rechazado el lunes en una asombrosa revuelta de los legisladores, lo
que provocó un desplome de los mercados globales.
No está claro si la medida bastará para conseguir la aprobación del plan de
rescate, aunque indicios preliminares sugieren que podría persuadir a una docena
de legisladores, la cantidad necesaria para revertir el resultado. Los cambios
no alteran de manera importante la propuesta del Departamento del Tesoro para
comprar activos en problemas en poder de bancos e instituciones financieras.
La ley federal estadounidense garantiza los depósitos hasta un máximo de US$100.000,
límite que no se ha aumentado desde hace más de una década. Los críticos dicen
que los retiros de depósitos, impulsados por los temores de los consumidores
acerca de la economía, han contribuido a la agitación financiera reciente y han
jugado un papel importante en el colapso de los bancos IndyMac y Washington
Mutual Inc.
Los miembros republicanos de la Cámara de Representantes están defendiendo una
propuesta para elevar los límites actuales para los seguros de depósitos hasta
los US$250.000 para particulares, aunque aún no se han afinado los detalles de
la propuesta.
Los líderes demócratas del Congreso también están considerando la idea, al igual
que los legisladores de base en ambos partidos. Fuentes del Congreso dijeron que
una versión de la propuesta podría obtener apoyo entre demócratas y republicanos
de centro, al buscar una solución para las inquietudes de quienes afirman que el
plan de Bush necesita proteger más al ciudadano medio y no a Wall Street.
El Promedio Industrial Dow Jones, que se mantuvo a flote gracias a las
sugerencias de algunos legisladores de que se podría alcanzar un nuevo acuerdo
esta semana, repuntó el martes tras la caída récord del lunes de 777 puntos. El
indicador bursátil subió 485,21 puntos, un 4,7%, para cerrar en 10.850,66
unidades. En el tercer trimestre que cerró ayer, sin embargo, el Dow Jones
acumuló una baja de 4,4%.
Los líderes del Congreso también estaban considerando una medida que relaje las
normas de contabilidad que, según los críticos, han volatilizado al mercado. El
cambio codificaría eficazmente las directrices emitidas por la Comisión de Bolsa
y Valores (SEC) el martes, en relación a una técnica contable conocida como
ajuste a valor de mercado, que le permite a las instituciones financieras
asignar un valor a sus activos. Otros cambios que se podrían añadir al paquete
de rescate son beneficios para desempleados y recortes de impuestos para los
deudores hipotecarios.
Algunas de las mayores compañías estadounidenses, como Verizon Communications
Inc., Microsoft Corp. y General Electric Co., intensificaron la presión para que
el Congreso actúe.
Jeff Immelt, presidente ejecutivo de GE, está presionando a políticos y
funcionarios del gobierno en Washington para que completen el proyecto de ley de
rescate, informó un portavoz de la compañía. Immelt instruyó a su equipo que
reuniera información sobre las "repercusiones negativas" en todo EE.UU.
provocadas por la crisis en Wall Street, incluyendo datos sobre lo que les
sucede a clientes y empleados en los 50 estados.
El inesperado rechazo del proyecto de ley de US$700.000 millones en la Cámara de
Representantes expuso el gran escepticismo reinante en ambos partidos acerca del
plan de rescate y provocó una ronda de acusaciones sobre qué partido tenía la
culpa.
El martes, los líderes de ambos partidos ofrecieron renovadas promesas de
cooperación. En la Casa Blanca, Bush prometió "trabajar de cerca con los líderes
de ambos partidos", un compromiso repetido por la presidenta de la Cámara de
Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría demócrata en el Senado,
Harry Reid.
Los líderes del Congreso se están concentrando en mejorar el proyecto de ley que
fracasó el lunes, con la esperanza de convencer a suficientes legisladores para
que cambien su voto
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