A lo largo del último año, Citigroup ha acumulado más de US$40.000 millones en
rebajas contables y otras pérdidas generadas por el colapso hipotecario, la
compañía fue líder en la creación y marketing de algunos de los valores exóticos
que están en el corazón de la contracción crediticia.
En tanto, el gran banco regional National City, que se cuenta entre los diez
primeros establecimientos bancarios estadounidenses, bajó su cotización en 63
por ciento en la jornada del lunes, y el mercado especulaba que podría ser el
próximo en quebrar, tras Washington Mutual y Wachovia.
Por otra aprte, el grupo japonés Mitsubishi UFJ se convirtió en el
accionista mayoritario del Morgan Stanley al comprar por 9000 millones de
dólares un 21 por ciento de la entidad, gravemente afectada por la crisis
financiera.
La operación se concretará en dos tramos: Mitsubishi adquirirá un 9,9 por
ciento de los títulos de Morgan Stanley a 25,25 dólares por acción e invertirá
otros 6000 millones de dólares en acciones preferenciales con un dividendo de un
10 por ciento.
Morgan Stanley y Goldman Sachs eran los dos últimos de los bancos de inversión
independientes que habían logrado sobrevivir a la crisis, aunque ambos se
convirtieron a la banca comercial.
En Europa, los gobiernos de Bélgica, Holanda y Luxemburgo se unieron para
"salvar" al quebrado grupo financiero Fortis, con 11.200 millones de euros (US$
16.300 millones), según informó el domingo el primer ministro belga, Yves
Leterme.
“Estamos satisfechos con la acción acordada por los gobiernos del Benelux”,
añadió el director del banco, Filip Dierckx, desde Bruselas.
“Hemos resuelto el problema de liquidez” y el aumento de capital recuperará la
confianza de los clientes. Dierckx confirmó que Fortis también venderá la
participación en el banco ABN Amro que había adquirido el año pasado. El
directivo no especificó un calendario para llevar a cabo la operación.
El Estado belga anunció también que está preparado para realizar una
acción de "salvataje" en favor de la entidad financiera inmobiliaria Dexia.
La inyección de fondos ascendería a los US$ 7000 millones.
Por su parte, En Londres, el quebrado banco de inversiones Lehman Brothers
vendió su sección de administración de fondos Neuberger Berman por casi US$ 2200
millones a los inversores financieros de EEUU Bain Capital y Hellman & Friedman.
Desde Londres, el gobierno informó que el banco hipotecario
Bradford & Bingley (B&B) será nacionalizado y su división de ahorros y depósitos
será vendida al gigante español Santander.
De acuerdo con las cifras
proporcionadas por el gobierno británico y confirmadas por el Santander, la
entidad comprará la división de ahorros y depósitos de B&B y sus filiales por
unos 612 millones de libras (US$1.100 millones) a través de su banco británico,
Abbey National, que ya había sido comprado por el banco español en 2004.
El acuerdo se concretó tras un fin
de semana de negociaciones que contaron con la participación activa del primer
ministro, Gordon Brown. “Haremos lo necesario para garantizar la estabilidad del
sistema financiero tras la nacionalización del banco Bradford & Bingley”,
consignó el premier.
El gobierno alemán por su parte,
salió a "entregar" a un consorcio de bancos privados a una de sus
principales entidades bancarias, el hipotecario Hypo Real Estate (HRE), con un
crédito de hasta 35.000 millones de euros (US$ 50.000 millones).
La semana pasada el gobierno y el
ente de supervisión financiera BaFin habían asegurado que el sistema bancario
alemán era "robusto".
Por otra parte, el banco Glitnir,
tercero por su volumen de depósitos en Islandia, pasó ayer al control del
Estado, que se hizo cargo del 75 por ciento de sus acciones por un valor de 4000
millones de coronas (US$ 877 millones), según informó el Banco Central islandés
en Reykjavik.
Los detractores del actual sistema
dicen que los rescates del fin de semana ofrecen pocas pruebas de que las
crisis futuras puedan ser resueltas rápidamente.
"Bajo las circunstancias, (la
intervención en Fortis) salió bien", dijo Wim Fonteyne, economista para Europa
del Fondo Monetario Internacional. "Pero nadie debería tener mucha tranquilidad
para otros casos. No es fácilmente transferible a otros bancos".
Bélgica, Holanda y Luxemburgo
tienen lazos históricos y políticos cercanos, además Bélgica y Holanda ya tienen
un acuerdo bilateral que esboza cómo podrían reaccionar si un banco trans-
fronterizo colapsa.
La UE alienta ese tipo de
acuerdos, en un reconocimiento de que la expansión de los bancos europeos más
allá de sus fronteras implica que algunos no sólo se han vuelto demasiado
grandes para ser salvados sino demasiado grandes para dejarlos caer.
******