l Promedio Industrial Dow Jones sufrió su mayor caída por puntos y cerró en
su nivel más bajo desde que reanudó sus operaciones después de los atentados
terroristas del 11 de septiembre de 2001. El Dow, que abrió a la baja por los
temores a posibles quiebras de bancos, terminó la jornada con un descenso del 7%
en 10.365,45 puntos, una baja de 777,68 unidades. El índice VIX, que mide la
volatilidad del mercado y es a menudo descrito como "el índice del temor", cerró
en su nivel más alto en sus 28 años de historia.
La votación de 228 en contra y 205 a favor, pese a la presión del presidente
George W. Bush y el secretario del Tesoro Henry Paulson, marcó un momento negro
en un mes que ha sacudido el sistema financiero de EE.UU. hasta la médula y ha
obligado al gobierno a tomar varias medidas improvisadas para apuntalar la
confianza. A primera hora de ayer, las autoridades ayudaron a orquestar la venta
del banco Wachovia Corp. a Citigroup Inc., mientras la Reserva Federal y otros
bancos centrales inyectaron nuevos fondos a los mercados de crédito.
Si los mercados de crédito continúan paralizados, el impacto sobre las
empresas y los consumidores podría ser amplio, reduciendo el acceso a los
préstamos, lo que disminuiría el gasto y la inversión. Los economistas señalaron
que la contracción del crédito podría producir más despidos y provocar una
reducción importante de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal.
A la 1:40 de la tarde, cuando restaban unos minutos para el final de la
votación en el Congreso, los votos en contra llevaban una ligera ventaja. En los
pisos de negociaciones, los corredores estaban parados en semicírculos alrededor
de los televisores, viendo cómo el conteo cambiaba lentamente. Cuando el reloj
para votar marcó el fin del período a la 1:43 con los votos en contra en la
delantera, la bolsa se derrumbó. En tan sólo un minuto, el Dow perdió 100
puntos. A la 1:45, la caída alcanzó los 580 puntos y dos minutos después aumentó
a 673 puntos.
El rechazo del proyecto de ley pone al Departamento del Tesoro en un aprieto.
El Tesoro consideraba el plan de rescate como el último esfuerzo para idear un
plan sistémico para atacar la crisis financiera. El gobierno puede dar pasos
incrementales, como expandir un programa para comprar los valores respaldados
por hipotecas emitidos por los gigantes Fannie Mae y Freddie Mac o usar otras
herramientas administrativas. Sin embargo, ninguna de estas medidas sería tan
completa para enfrentar los problemas en el centro del sistema financiero.
En lugar de depender de una ley, el Tesoro probablemente retomará su
estrategia de tratar con los problemas institución por institución, según una
fuente al tanto, con la intención de esperar a ver si el Congreso cambia de
parecer. El gobierno probablemente seguirá tratando de apagar incendios
prestando dinero a instituciones en problemas, con el objetivo de prevenir
quiebras que podrían afectar a todo el sector financiero. El Fondo de Garantía
de Depósitos (FDIC) de EE.UU., el cual supervisa a los bancos que colapsan,
podría jugar un papel más importante. "Nuestra caja de herramientas es
sustancial pero insuficiente", dijo el secretario del Tesoro Henry Paulson tras
el fracaso del proyecto de ley.