l cierre representa el fin del que fue la mayor caja de ahorros de Estados
Unidos, pero llegó a simbolizar muchos de los peores excesos del boom de las
hipotecas. Los reguladores dijeron que WaMu ha sufrido un éxodo de US$16.700
millones en depósitos desde el 15 de septiembre, dejando al banco "con una
liquidez insuficiente para cumplir con sus obligaciones". Como resultado, WaMu
estaba en "una condición insegura y poco sólida para llevar a cabo sus
negocios", según la Oficina de Supervisión de Cajas de Ahorro.
Aunque no se conoció la estructura exacta de la transacción inmediatamente.
Se cree que J.P Morgan adquirirá los depósitos y sucursales de Washington
Mutual, así como otras operaciones. El acuerdo no implicará un golpe al fondo
de seguros bancarios de Federal Deposit Insurance Corp., según una fuente al
tanto. A algunos analistas les preocupaba que un colapso de WaMu llegara a
costar más de US$20.000 millones.
Los reguladores federales han estado muy involucrados en orquestar la
transacción, la cual ocurre a media que WaMu lucha con sus préstamos
hipotecarios problemáticos.
Bajo el acuerdo, J.P. Morgan, que por mucho tiempo ha querido hacerse con
WaMu como una forma de asegurar una entrada al mercado de la costa oeste
estadounidense, asumirá la mayoría de los depósitos y sucursales del banco,
así como otras operaciones.
Esta es la segunda vez que el gobierno ha recurrido a J.P. Morgan como
comprador de última hora. En marzo, el gobierno accedió a ayudar a respaldar
la adquisición de Bear Stearns por parte de J.P Morgan.
Esto probablemente generará críticas por parte de sus rivales sobre
tratamiento preferencial. Por ejemplo, Bank of America Corp. no recibió ayuda
del gobierno en su reciente compra de Merrill Lynch. Sin embargo, en el caso
de WaMu presumiblemente habían otros compradores que simplemente no ofrecieron
tanto por los depósitos y sucursales.