"No puedo decir que hayamos dejado atrás lo peor de la crisis financiera. Las
consecuencias de la crisis financiera no han terminado, afirmó Strauss-Kahn,
director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI)
en una conferencia de prensa.
Por su parte, el presidente
estadounidense, George W. Bush, dijo el lunes que el Gobierno está trabajando
para reducir el impacto de la quiebra de Lehman Brothers sobre los mercados
financieros, pero se mostró confiado en la resistencia de los mercados de
capital.
Lehman Brothers Holdings presentó la protección de bancarrota después de
tratar de financiar demasiados activos arriesgados con muy poco capital, con lo
que pasó a ser la mayor víctima de alto perfil de la crisis crediticia mundial.
"Estamos trabajando para reducir los trastornos y minimizar el impacto de estos
acontecimientos financieros sobre el conjunto de la economía", dijo Bush a la
prensa.
"A corto plazo, los ajustes en los mercados financieros pueden ser dolorosos. A
largo, confío en que nuestros mercados de capital sean flexibles y resistentes y
puedan lidiar con estos ajustes", agregó.
Según sus activos en el momento de la solicitud de protección, Lehman superó
a WorldCom como la mayor bancarrota de la historia estadounidense.
Lehman tenía cerca de 639.000
millones de dólares en activos al momento de la presentación, mientras que
WorldCom tenía cerca de 107.000 millones de dólares cuando pidió la
protección por bancarrota en 2002.
La presentación del capítulo 11 no incluye las operaciones de correduría de
Lehman y otras unidades, así como tampoco la firma de administración de activos
Neuberger Berman. Esos negocios seguirán operando, aunque se espera que Lehman
los liquide.
El banco de inversión dijo que está en conversaciones avanzadas para vender su
división de administración de inversiones.
Lehman es uno de los grandes bancos de inversión que se hunde desde 1990,
cuando Drexel Burnham Lambert presentó la protección por bancarrota en medio del
colapso del mercado de bonos especulativos.
La solicitud de protección por bancarrota representa el final para una compañía
de 158 años que sobrevivió a guerras mundiales y a otras grandes turbulencias
financieras, pero no pudo superar la actual crisis mundial del crédito.
Lehman tenía 600.000 millones
de dólares en activos financiados con apenas 30.000 millones de acciones
hacia finales de agosto.
Tener tan poco capital significa
que una caída del cinco por ciento en los activos eliminaría el valor de la
empresa, lo cual fue considerado por los inversores como un riesgo real dados
los miles de millones de dólares de títulos hipotecarios en poder de la empresa.
Para muchos de los 26.000 empleados las perspectivas son oscuras y esperan
sustanciales pérdidas de empleos incluso si pueden ser vendidas partes
significativas del negocio.
Instituciones financieras de todo el mundo han registrado más de 500.000
millones de dólares en amortizaciones y pérdidas por créditos, debido a que
la crisis de las hipotecas del sector subprime en Estados Unidos se ha
generalizado hacia otros mercados.
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