(IAR
Noticias)
16-Septiembre-08
En medio de un proceso recesivo que
ya amenaza al sistema capitalista a escala global de acuerdo con las propias
proyecciones oficiales de las primeras autoridades mundiales del sistema
(Reserva Federal, BCE, FMI, Etc),
y de una descomunal debacle económica financiera, que tiene en la crisis
bancaria e hipotecaria su principal detonante y verdugo,
el sistema financiero USA recibió otra estocada mortal con el anuncio este
domingo de la quiebra de
Lehman Brothers,
la cuarta mayor entidad de
EEUU y el decano de la especulación financiera en Wall Street.
A
su vez, la absorción de Merrill Lynch (otro gigante en quiebra) por
Bank of America
ilustra claramente la dinámica de reciclamiento y concentración capitalista
durante la crisis, donde el más apto se come al más débil.
Informe
IAR
Noticias
El
sistema financiero imperial USA volvió a sufrir otro duro golpe este
domingo cuando la casa matriz de uno de los principales bancos estadounidenses,
Lehman Brothers, anunció que se declarará en bancarrota.
Además, la mayor empresa de corredores bursátiles del mundo, Merrill Lynch,
será adquirida por el Bank of America por unos US$50.000 millones, y se
informó que la principal aseguradora mundial, American International Group, AIG,
está en la búsqueda de US$40.000 millones de fondos de emergencia de la Reserva
Federal.
En tanto,
y en medio de un contexto de alarma mundial, un grupo de diez bancos
internacionales anunció este domingo un programa de préstamos de US$70.000
millones para empresas con problemas y para hacer frente a la crisis de crédito que
amenaza la estabilidad del sistema financiero mundial.
Desde el inicio de la crisis subprime,
hace más de un año, los gigantes financieros de EEUU (incluidos los europeos)
han tenido que depreciar sus activos y reducir drásticamente sus
costos, lo que ha supuesto la caída de presidentes y consejeros delegados de
esas entidades, acompañados por decenas de miles de trabajadores despedidos.
Los mayores bancos y casas de bolsa USA, por su lado, han anunciado
depreciaciones de activos y pérdidas crediticias por valor de más de US$
$500,000 millones desde el 2007 vinculadas a declinaciones de los títulos
respaldados por hipotecas.
En este escenario marcado por la
"volatilidad" de los mercados (bolsas que suben y bajan) las autoridades
monetarias de EEUU resolvieron seguir "auxiliando" con fondos estatales a los
bancos para evitar que las turbulencias financieras contaminen la economía
real.
En un comunicado, diez
bancos internacionales, entre ellos el Bank of America, Barclays,
Deutsche Bank y UBS, indicaron que cada uno aportará US$7.000
millones al fondo para hacer frente a la crisis crediticia.
El anuncio se produjo para hacer frente a las consecuencias de la quiebra de
Lehman Brothers, abrumado por sus pérdidas en el sector hipotecario, después
de que fracasaran las conversaciones para intentar encontrar un comprador.
La casa matriz, Lehman Brothers
Holdings, Inc., explicó que planea acogerse a la protección por bancarrota,
pero la presentación al Capítulo 11 no incluirá sus operaciones de
correduría/corredor y otras actividades.
La solución inicial para Lehman
Brothers, que incluía la venta de sus activos rentables al grupo británico
Barclays, no prosperó este domingo después de que los compradores se
retiraran ante la negativa del Tesoro a darle respaldo financiero a la
operación.
El panorama para Lehman Brothers
Holdings Inc. se oscureció en la tarde del domingo cuando Barclays PLC, el
único comprador que quedaba por la firma de Wall Street, le dijo a los
reguladores que se estaba retirando de la transacción.
En los últimos doce
meses, los fondos soberanos y otras instituciones han inyectado miles de
millones de dólares de capital fresco en Lehman, Merrill Lynch,
Citigroup, y otros gigantes de Wall Street. Sin embargo, tras absorber
pérdidas gigantescas en estas inversiones, ahora se han mantenido al margen.
La quiebra de
Lehman Brothers
se produce a solo una semana
de que el gobierno de EEUU resolviera rescatar del precipicio a sus dos
principales entidades hipotecarias en crisis, Fannie Mae y Freddie
Mac , "estatizando" sus pérdidas y garantizando su solvencia con un aporte
del Tesoro norteamericano de US$ 200.000 millones.
Se trató del rescate financiero
más grande en la historia de EEUU de dos gigantes del negocio hipotecario
que concentran cerca de la mitad de los créditos inmobiliarios otorgados en
Estados Unidos por un valor de US$5,3 billones, cifra que se acerca a casi dos
veces el presupuesto anual de EEUU.
Esta vez el Tesoro de Estados Unidos,
que en marzo pasado salió en defensa del banco Bear Stearns y que hace
una semana intervino a favor de las hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae,
rechazó hacer lo mismo a favor de Lehman Brothers argumentando
que ello haría que los bancos reclamaran siempre el respaldo del estado en estas
situaciones.
De acuerdo con la visón de The
Wall Street Journal, lo que "más preocupa a los inversionistas "es que los problemas económicos de EEUU ya se han contagiado a Europa, Japón y
al mundo en desarrollo. Incluso
después del rescate de Freddie Mac y Fannie Mae, es probable que el deslizamiento hacia un bajón económico
global continúe, con recesiones en algunos de los grandes países europeos y,
posiblemente, EEUU".
En tanto, y en un acelerado esfuerzo por
capear la tormenta que está afectando al sistema financiero estadounidense, Merrill Lynch & Co., otro gigante emblemático de la especulación finaciera en
Wall Street, llegó a un acuerdo durante la noche del domingo para fusionarse a Bank of America por cerca de US$50.000 millones, según la cadena BBC.
Impulsado por su presidente ejecutivo
Kenneth Lewis, Bank of America ya ha llevado a cabo decenas de adquisiciones
grandes y pequeñas, incluyendo la compra de la alicaída firma hipotecaria
Countrywide Financial Corp. a principios del año. Al agregar a Merrill Lynch,
controlaría la mayor fuerza de corredores de acciones del país así como en un
súper gigante de las inversiones.
Esto grafica, a su vez, la
dinámica concentradora del sistema capitalista durante las crisis, donde los
más aptos se engullen a los más débiles agilizando nuevos procesos de
concentración del capital.
La
lógica darwiniana del capitalismo
De acuerdo con las leyes de su
desarrollo histórico, el sistema capitalista se basa en dos pilares esenciales:
la búsqueda de rentabilidad (la ganancia y concentración de riquezas en
pocas manos, que conforma la base de formación de los monopolios) y la
competencia por los mercados (la dinámica por la cual los monopolios
capitalistas compiten entre sí, y el pez más grande se come al chico).
A estas dos instancias rectoras se
agrega, en la era de la globalización, la "regulación darwiniana" del mercado
por medio de las "burbujas" (periodos expansivos) y las "crisis"
(periodos depresivos), tras las cuales los grupos más poderosos y
diversificados (y con mayor control político de la economía a través de los
Estados capitalistas) absorben a los grupos más débiles y continúan con una
nueva fase del proceso de rentabilidad y concentración de riqueza.
De acuerdo con las leyes históricas
del capitalismo, para que se produzca la concentración monopólica de la
riqueza, debe generarse (a través de la competencia capitalista por el mercado y
la rentabilidad ) un proceso de alta circulación de dinero y de ganancias
(burbuja), primero, y otro de retracción de ganancias con escasez del dinero
circulante (crisis) después.
O sea, deben haber "burbujas"
y "crisis" financieras, donde unos pierden y otros ganan, y donde los
monopolios más súper-concentrados del sistema capitalista se degluten y/o
absorben a los menos concentrados (el pez grande se come al chico).
Esta dinámica es la que ha
posibilitado la existencia de bancos y trasnacionales (la mayoría abrumante con
asiento en Wall Street) que facturan ganancias y tienen activos equivalentes
a los presupuestos y al PBI de decenas de países juntos del llamado "mundo
periférico" (los "mercados emergentes").
De esta manera, en un proceso de
conversión dialéctica del positivo al negativo, el sistema capitalista sionista,
controlado desde la cima del Imperio norteamericano, genera ganancias y
concentración de riquezas en pocas manos, tanto con las "burbujas" como con las
"crisis".
Y tal cual como lo predijo Alan
Greenspan (el gurú más emblemático de los grupos sionistas que controlan el
dólar y la Reserva Federal), y lo acaba de afirmar el presidente del Tesoro de
EEUU, Henry Paulson, (ex director de Goldman Sach), la "crisis hipotecaria"
estadounidense va a dar como resultante una quiebra generalizada de bancos y
empresas, tanto en EEUU como en el resto del mundo.
Y como en el sistema capitalista todo
se compra y se vende (incluidos los activos empresarios y las acciones
devaluadas en los mercados globales), los mismos grupos sionistas que lanzaron y
se beneficiaron de la "burbuja hipotecaria", hoy ya están comprando, a
precio de regalo, los bonos y acciones devaluadas por la "crisis
hipotecaria".
La absorción de Merrill
Lynch por
Bank of America ilustra claramente esta dinámica de reciclamiento y
concentración capitalista
durante las crisis.
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