Histórico. El mayor rescate financiero de la historia, la intervención de
Fannie Mae y Freddie Mac por el Tesoro de EEUU, está dejando cicatrices en el
tipo de cambio entre el euro y el dólar.
Por R. J. Lapetra -
Cotizalia
Tras la incertidumbre y
nerviosismo inicial, el euro superaba en la madrugada del lunes los 1,44
dólares, pero con el paso de las horas se está derrumbando ante la renovada
fortaleza del dólar estadounidense, que se beneficia de que se hayan disipado
las dudas sobre la solvencia de EEUU para hacer frente a la crisis. A las 20,28
horas del lunes, el euro cae cerca del 3% desde los máximos del día y un 1,7%
desde el viernes, hasta los 1,405 dólares. El martes, en las primeras horas de
negociación del mercado de divisas de Fráncfort y hacia las 06.00 horas GMT se
cambiaba a 1,4079 dólares.
El mercado vuelve a mirar a los datos macro, a los fundamentales, y observa como
la zona euro proyecta indicadores de recesión frente al incremento del PIB del
3,3% en el segundo trimestre de EEUU. Las dos divisas globales han dado un giro
total en las últimas semanas: de los 1,6 dólares por euro de julio a los 1,40 del
martes dista un trecho que supera el 12% de caída para la moneda de Europa. El
billete verde se eleva a máximos desde octubre de 2007 ante el euro.
Porque el tamaño importa. A ojos del mercado de divisas (forex) así es. Para las
agencias de ráting Standard & Poor's y Moody's, las dos principales, la
solvencia de EEUU está fuera de discusión. La mayor economía del mundo (14
billones de dólares en 2007) mantendrá la calificación máxima de triple A que
comparte junto a otros 17 países de todo el mundo, entre ellos, el Reino de
España (1,36 billones de dólares), que desde 2002 (Moody's) y 2004 (S&P) también
tiene el cum laude crediticio.
Sin embargo, todo puede ponerse en cuestión. Las ayudas financieras a Fannie Mae
y Freddie Mac podrían suponerle a EEUU un coste cercano al 2,5% de su Producto
Interior Bruto (PIB), unos 350.000 millones de dólares, según una estimación de
Standard & Poor's. Según el plan inicial del Departamento del Tesoro que dirige
Hank Paulson, el Estado inyectará hasta 140.000 millones de dólares en los dos
colosos hipotecarios para recapitzaliarlos.
Pero esta previsión no tiene en cuenta las potenciales pérdidas en que puede
incurrir tanto Fannie como Freddie debido a la escalada de los índices de impago
en hipotecas y la depreciación del valor de los inmuebles. S&P afirma que el
rating de AAA tiene el Tesoro de los EEUU no se va a cambiar pese a los datos
negativos de los últimos 12 meses y ni siquiera tras la intervención del mercado
hipotecario, que supondrá avalar con las arcas públicas 4,2 billones de euros en
hipotecas.
"En nuestra opinión, la calidad crediticia de EEUU sigue siendo bien defendida
por sus altas rentas, la alta diversificación y la excepcional flexibilidad de
su economía en comparación con otros Estados que poseen la triple A. Esto [se
combina] junto a la flexibilidad fiscal del sector público estadounidense y las
ventajas únicas de la preeminencia del dólar frente al resto de divisas", señala
en una nota la agencia S&P.