A medida que se ensombrece el panorama económico de Europa, el
dólar estadounidense se perfila como el mayor beneficiado.
Por Joanna Slater
y Neil Shah
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The Wall Street Journal
Una cifra sorprendentemente débil de la confianza empresarial
en Alemania envió al euro a sus niveles más bajos en seis meses frente al dólar,
antes de recuperarse ligeramente ayer martes. Mientras tanto, la libra esterlina
cayó a su punto más bajo frente a la divisa estadounidense en dos años.
Los analistas dicen que lo más probable es que el camino que
tienen enfrente estas divisas apunte hacia abajo a medida que los inversionistas
se ajustan a un mundo en el que las mayores economías fuera de EE.UU.
experimentan una desaceleración mayor a la esperada e incluso corren el riesgo
de caer en recesión.
Ese cambio ha representado una bonanza para el dólar, el cual
ha ganado cerca de 8% frente al euro, 9% frente a la libra y 5% frente al yen
desde mediados de julio. En la tarde del martes, el euro se cotizaba a US$1,4646
y la libra a US$1,8386.
En el Reino Unido, la caída en los precios de las viviendas,
los altos niveles de endeudamiento y los problemas del sector financiero son
similares a muchos de los males que aquejan a EE.UU. Sin embargo, la libra había
tenido un desempeño relativamente bueno hasta el año pasado. Tocó un récord al
alza de 26 años frente al dólar a finales del año pasado y hasta el mes pasado,
una libra aún compraba dos dólares.
Tales niveles dejaron a la divisa británica muy vulnerable a un
retroceso. La libra es actualmente "el chivo expiatorio del mundo", dice Mark
Farrington, director de divisas de Principal Global Investors en Londres. Para
decirlo de otra forma, la libra está asumiendo el rol que antes ocupaba el
dólar.
Cifras presentadas la semana pasada mostraron que la economía
inglesa, la segunda de Europa, se estancó en el segundo trimestre, poniendo fin
a 15 años de expansión. Analistas del banco francés Société Générale dijeron el
martes que creen que Gran Bretaña sufrirá una ligera recesión a partir de este
trimestre.
La Asociación de Banqueros Británicos reportó que el número de
aprobaciones de hipotecas para compras de casas se mantuvo bajo en julio y
registra una caída de 65% frente al mismo lapso del año anterior.
La información decepcionante de Alemania, la mayor economía de
la zona euro, aumentó los temores de que el principal motor del crecimiento
regional podría estar acercándose a la recesión. La confianza empresarial cayó a
su nivel más bajo en tres años y el gobierno confirmó que la economía se
contrajo en el segundo trimestre del año, en comparación con el año previo.