(IAR Noticias) 22-Agosto-08
Los precios de las materias primas han caído bruscamente en las últimas
jornadas, pero un desplome del mercado dista mucho de estar garantizado.
Por
Patrick Barta
-
The Wall Street Journal
Los precios de las materias primas han caído bruscamente en las últimas
jornadas, pero un desplome del mercado dista mucho de estar garantizado.
China, la mayor fuente mundial de nueva demanda de materias primas, parece
dispuesta a seguir absorbiendo enormes cantidades de mineral de hierro, carbón,
petróleo y otros commodities después del fin de los Juegos Olímpicos. Además,
persiste la presión sobre los suministros de muchas materias primas —incluyendo
el cobre— a pesar del enfriamiento de la economía global.
Por ahora, el efecto más probable es que los precios se estabilizarán a niveles
por debajo de sus máximos de hace unos meses, pero muy por encima de los de hace
unos años, dicen los analistas.
Los precios de los commodities deberían seguir siendo lo suficientemente altos
como para que las compañías de recursos naturales, incluyendo la minera
australiana BHP Billiton, sigan obteniendo jugosas ganancias. El lunes, BHP
anunció un alza de 15% en sus utilidades netas para el año fiscal acabado el 30
de junio, las que sumaron US$15.400 millones. Algunos bancos de inversión,
incluyendo ABN Amro, aumentaron su estimación del precio de las acciones de la
compañía.
Sin embargo, las empresas ligadas a los commodities también hacen frente a
costos más altos que hace un año o dos, de modo que incluso si los precios se
estabilizan, el primer semestre podría representar la cima tanto para las
ganancias como para los precios de las acciones. La minera anglo-suiza Xstrata
PLC dejó de manifiesto los riesgos que se ciernen sobre las empresas de recursos
naturales al divulgar el martes el cierre temporal de su mina de níquel en
República Dominicana debido a los altos costos de la energía y a la caída en la
cotización del metal. Los precios del níquel han declinado un 65% desde su
máximo alcanzado en mayo de 2007. Su caso no es aislado. El petróleo ha cedido
20%, el cobre 15% y el trigo más de 30% desde sus máximos de hace unos meses.
Los precios del zinc, el aceite de palma y otras materias primas también se han
precipitado.
La caída refleja, en parte, la desaceleración de la economía global. Estados
Unidos, Europa y Japón están al borde de una recesión y el crecimiento de China,
aunque sigue siendo dinámico, descendería del 11,9% de 2007 a 10% o menos este
año.
Los declives también son producto de un cambio en el ánimo de los
inversionistas, que temen un enfriamiento mucho mayor en China tras el fin de
los Juegos Olímpicos de Beijing. Les preocupa que la economía se haya expandido
más de la cuenta antes de los Juegos, debido a las grandes inversiones en
estadios, carreteras e infraestructura, y que ahora se frenará en forma
considerable.
Sin embargo, muchos analistas siguen creyendo que tales temores son exagerados.
"La economía se está frenando claramente este año, pero creo que es un
enfriamiento ligero", dice Andy Rothman, analista de China para CLSA, un banco
de inversión de Hong Kong. La economía sigue siendo "saludable y, a mediano
plazo, los motores del crecimiento de las materias primas —vivienda,
infraestructura y urbanización— seguirán en buen estado", manifestó.
La firma canadiense de investigación de mercado BCA Research estima que los
gastos relacionados con los Juegos ascendieron a los US$43.000 millones, una
suma importante, pero apenas una fracción del la economía del país, de US$3,6
billones (millones de millones).
Algunos analistas incluso creen que el crecimiento de China podría acelerarse
porque el gobierno cerró fábricas y empresas y suspendió proyectos de
construcción para disminuir la contaminación y la congestión en Beijing antes de
la llegada de los atletas. UBS calcula que dichas paralizaciones representan
entre 1% y 2% de la producción industrial china.
Si la economía de China se enfría más de lo esperado, lo más probable es que la
causa sea externa. El país depende de la demanda de EE.UU. y Europa para
mantener ocupado a su gigantesco sector manufacturero.
Si la demanda externa decae, China podría gastar más en obras públicas, dicen
los analistas, exactamente la clase de inversión que requieren el hormigón, el
acero y otras muchas materias primas. El gasto gubernamental en infraestructura
subió un 42% en el primer semestre, comparado con el mismo período de 2007, dice
CLSA, un incremento significativo con respecto al año anterior, cuando creció
19%.
Los analistas advierten, en todo caso, que nadie debería esperar que se repita
la carrera sin precedentes que hizo que el petróleo escalara a US$145 el barril
en junio. Muchos creen que los precios fueron impulsados por especuladores que
luego abandonaron el mercado. Su salida se explica, en parte, por el
fortalecimiento del dólar, lo que a menudo se asocia con una caída en los
precios de las materias primas.
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