(IAR
Noticias)
19-Agosto-08
Por meses, el dólar ha recorrido un solitario camino cuesta
abajo, mientras la mayoría de sus pares subían a sus expensas. Sin embargo, la
recuperación de los últimos días hace pensar a muchos que las cosas cambiarán
pronto.
Por
Jon Hilsenrath,
Gregory Zuckerman
y
Craig Karmin
-
The Wall Street
Journal
Cuando una moneda se fortalece, usualmente es una señal de
buena salud de su economía. En este caso, el auge del dólar es una señal de la
debilidad de otras economías. Las cifras de los últimos días muestran que las
economías de Japón y Europa se contrajeron en el segundo trimestre y la del
Reino Unido se desaceleró. Ahora parece menos probable que el resto del mundo
pueda aislarse de los problemas económicos de Estados Unidos. El viernes, el
euro cayó a 1,4673 frente al dólar y la moneda estadounidense ascendió a 110,51
contra el yen. La libra esterlina ha bajado frente a la divisa estadounidense
por 11 jornadas consecutivas, su peor racha desde 1982. A lo largo del último
mes, la moneda estadounidense se ha apreciado cerca de 8% frente al euro y la
libra y casi 6% frente al yen
El auge del dólar está ligado a los recientes declives del
petróleo y otras materias primas. A medida que las economías mundiales pierden
fuerza, la demanda por materias primas parece estar enfriándose, lo cual está
quitándole presión a los precios de los commodities. Estos bienes están
normalmente valorados en dólares. A medida que la moneda estadounidense se
fortalece, los productores de bienes básicos tienen menos incentivos para
incrementar sus precios, aliviando aún más la presión alcista.
El petróleo cayó US$1,24 el viernes, cerrando a US$113,77 en
Nueva York. A lo largo de las últimas seis semanas, el precio del crudo ha
perdido cerca de 22%. Los precios de otros commodities, incluyendo el cobre y el
maíz, también han sufrido. El precio del oro, que a veces es usado como
cobertura contra la inflación, ha caído cerca de 18% en las últimas cinco
semanas.
El auge del dólar tiene amplias implicaciones para los mercados
financieros y la economía global. En general, son buenas noticias para los
bancos centrales, los cuales están preocupados por el aumento de la inflación,
particularmente en EE.UU.
Menos presión
Una divisa fuerte podría ayudar a aliviar la presión
inflacionaria, al quitarle impulso al auge de los precios de los commodities y
otros bienes importados. Eso, a su vez, "reduce la probabilidad de un aumento de
tasas de interés en EE.UU.", asegura Jens Nordvig, estratega de divisas de
Goldman Sachs.
No obstante, este giro inesperado de la divisa también tendrá
consecuencias negativas. Los fondos de cobertura que comercian con divisas, oro,
crudo y otros commodities podrían sentir los efectos inmediatamente. Muchos
fondos apostaron por el alza de la energía en los últimos meses y cuando los
precios cayeron, las pérdidas no se dejaron esperar. Los fondos de cobertura que
apostaron contra el dólar también perdieron dinero.
El mercado cambiario mueve US$3,2 billones (millones de
millones) al día, y desde los titanes de Wall Street hasta los tesoreros de las
empresas participan en él. Muchos corredores estaban convencidos de que el largo
declive del dólar continuaría y que el petróleo seguiría subiendo. Ahora, muchos
fondos de cobertura y otros inversionistas se están apresurando a reducir sus
inversiones en commodities. El oro ha cedido todas sus ganancias del año y la
plata se ha precipitado aún más. Además de ser golpeados por el fortalecimiento
del dólar, los metales han sido perjudicados por la caída en la demanda de
joyería.
Varios economistas creen que es demasiado pronto para declarar
el fin del boom exportador estadounidense. Pese a las ganancias recientes, aún
le falta mucho camino para regresar a los niveles vistos a principios de la
década. El dólar aún está 44% por debajo del nivel del euro en octubre de 2000.
El dólar también está 23% por debajo de lo que estaba frente a la libra en aquel
momento y 16% de lo que se comerciaba frente al yen a finales de 2001.
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