El "rojo" estadounidense
En medio de una caída generalizada de
las bolsas y el dólar, la Casa Blanca pronosticó un déficit presupuestario
récord para 2009 estimado en US$ 482.000 millones, que equivale
aproximadamente el 3,5% de la economía.
En febrero, el gobierno ya
había pronosticado para el próximo año presupuestario, que comienza el primero
de octubre, un déficit de solamente US$ 407.000 millones.
De acuerdo con la proyección oficial, el abultado déficit presupuestario tiene
sus causas en la desaceleración de la economía y el paquete de estímulo
de 170.000 millones de dólares aprobado a principios de este año. El año fiscal
2009 comienza el próximo 1 de octubre.
"Esta es una crisis financiera en
cámara lenta", dijo el estratega Nicholas Bohnsack, de Strategas Research
Partners, que escribió una nota a sus clientes el lunes describiendo el repunte
de la semana pasada en las acciones financieras como "un auge comerciable".
Por su parte, los precios del crudo se recuperaron después de un pobre desempeño
al inicio de la sesión y terminaron US$1,47 al alza o 1,2% a US$124,73 en Nueva
York, superando al inicio de este martes los US$ 125 por barril.
"Los precios de las viviendas están cayendo, el mercado laboral está en picada,
la gasolina está más cara que nunca y los mercados financieros atraviesan su
peor descalabro en décadas. Esto significa que Estados Unidos está en recesión,
¿verdad?", dice The Wall Street Journal en su edición del lunes.
No obstante, la Casa Blanca afirma
que sus proyecciones reflejan una economía que es fundamentalmente resistente,
con una "inflación controlada".
Bush heredó un superávit presupuestario de US$ 128.000 millones cuando
asumió su primer mandato en 2001. Pero su administración acumuló déficit
todos los años debido a los enormes costos de financiación de las
ocupaciones militares de Irak y Afganistán y por la reducción ingresos por los
recortes de impuestos a los ricos y la creciente desaceleración de la
economía estadounidense.
La economía de EEUU está en un "rojo récord" coinciden analistas y medios
estadounidenses y, según Blomberg, ante esta proyección de déficit, los
candidatos a la presidencia de EEUU, John McCain y Barack Obama, podrían tener
que virar su agenda de debate hacia los temas económicos.
El "rojo" europeo
Europa, recibió una nueva ola de
"malas noticias" económicas el lunes, cuando sondeos reflejaron que la
confianza del consumidor alemán bajó al peor nivel desde la última recesión,
mientras que las casas de España y Gran Bretaña siguieron registrando caídas
de precios.
Analistas económicos señalaban que los altos costos de los alimentos y el
combustible estaban afectando a la confianza alemana más de lo que ayudaban
las alzas salariales, aumentando el riesgo de que la demanda doméstica no llegue
a compensar el debilitamiento de la demanda externa de productos alemanes.
La compañía de análisis de mercados
GfK dijo que la confianza del consumidor alemán, que mide en sondeos mensuales
entre 2.000 personas, descendió al menor nivel desde junio del 2003, cuando el
producto interno bruto de la mayor economía europea se contrajo por última vez
por un período breve.
"Los consumidores alemanes están cada vez más deprimidos," dijo Carsten Brzeski,
economista del banco ING.
Eso siguió a la noticia de la semana
pasada que expresaba que la confianza empresarial alemana, medida por el índice Ifo,
registró su mayor disminución en julio desde los atentados del 11 de septiembre
del 2001 en Estados Unidos, junto con reducciones mayores de lo anticipado
también en Francia e Italia.
Los datos de los estados alemanes suelen ofrecer un anticipo de las
tendencias de la zona euro de 15 naciones, donde se prevé que los números
del jueves reflejen una tasa de inflación casi récord de 4,1 por ciento en julio
después del 4,0 por ciento de junio, según un sondeo efectuado por Reuters.
España y Gran Bretaña, en tanto, presentaron nuevas pruebas del declive de los mercados de las casas que
surgieron en EEUU para luego expandirse por Europa, donde prácticas liberales
hipotecarias dieron lugar al mayor impulso económico en años recientes.
La oficina de estadística de España dijo que las ventas de casas se
derrumbaron el 34 por ciento anual en mayo porque las familias no aceptaron
unas tasas de interés que han tocado sus máximos en 8 años.
Los precios de las viviendas españolas podrían bajar hasta 30 por ciento en
términos reales en los próximos años, de acuerdo con la firma inmobiliaria
española Colonial y con ejecutivos del sector.
Eso parcialmente se debe a un exceso de hasta 1,5 millones de casas sin vender,
después de años de construcción excesiva, de acuerdo con las firmas de
propiedades.
En Gran Bretaña, las cifras de una agencia del Gobierno reflejaron que los
precios de las casas de Inglaterra y Gales bajaron el 1,0 por ciento mensual en
junio.
El temor en Gran Bretaña es que un
colapso de los precios de las casas provoque un problema económico más amplio
debido al grado en el que el gasto del consumidor había sido impulsado en años
recientes tanto por la necesidad de adornar las casas, como por la facilidad del
acceso al crédito.
En Francia, la opinión de los
hogares sobre su nivel de vida continúa degradándose y en el mes de julio
retrocedió dos puntos en datos corregidos, según el Instituto Nacional de Estadísticas y
Estudios Económicos (Insee). El indicador pasa de 48 a 46, el
nivel más bajo desde 1987.
"En julio, la opinión de los hogares sobre el nivel de vida en Francia continúa
degradándose, se trate de su evolución pasada o futura. Su opinión sobre la
evolución de su situación financiera personal también se deteriora", sostiene el
Insee en un comunicado.
Julio registra igualmente un deterioro en la opinión de los hogares franceses
sobre las perspectivas de la evolución del paro mientras se mantiene estable la
de la oportunidad de realizar compras importantes.
Eurostat, la agencia de estadísticas de la Unión Europea (UE), confirmó que el
nivel de inflación en Europa sigue muy alto y está bastante por encima del nivel
máximo exigido por el Pacto de Estabilidad y
Crecimiento de la Unión Europea, que empezó a funcionar en 1997 y que fue una
parte clave del acuerdo que llevó a la introducción del euro.
La crisis global se agrava
Los mercados globales todavía están
bajo presión afectados por la crisis inmobiliaria estadounidense y el alza de
la inflación en casi todo los lugares del mundo. Esta situación hace más difícil
subir los tipos de interés a fin de impulsar la estabilidad financiera, dijo el
lunes el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Los mercados financieros globales continúan siendo frágiles y los indicadores
de los riesgos sistémicos siguen siendo elevados", indicó en una actualización
de su informe semianual sobre la estabilidad financiera global.
Al mismo tiempo la entidad financiera
señaló que los indicadores del riesgo sistémico permanecen en niveles
elevados, mientras que las condiciones de acceso a la financiación se
endurecen ante la búsqueda de las entidades de reducir su apalancamiento y
economizar capital.
El director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del FMI,
Jaime Caruana, admitió que las condiciones de los mercados financieros
continúan siendo "delicadas" pese al fuerte ajuste experimentado en los
últimos tiempos y a las medidas puestas en práctica por las autoridades.
El funcionario explicó que en la actual situación se produce una "interacción
negativa" entre los mercados financieros y la economía real y auguró que las
condiciones de acceso al capital serán "más difíciles y más costosas".
En ese sentido, el FMI calculó en US$ 400.000 millones (254.309 millones
de euros) las pérdidas y ajustes asumidos por los bancos de EEUU, Europa y Asia,
que superan "ampliamente" el capital captado, lo que ha llevado al FMI a
ratificar su estimación del pasado mes de abril de que las pérdidas potenciales
de las entidades rondarían US$ un billón, en concreto, US$945.000 millones
(599.187 millones de euros).
En resumen, impulsado por la escalada
del petróleo y en su impacto sobre los alimentos y la inflación, el
inmenso castillo de rentabilidad capitalista construido sobre los cimientos de
la especulación financiera y el mercado inmobiliario se está derrumbando, y ya
comenzó a desacelerar la economía estadounidense y europea con un efecto
dominó recesivo sobre la economía global.
Los números están a la vista.