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La Administración Bush al rescate. En la imagen Bush
flanqueado por Greenspan y Bernanke. |
Bush y su administración salieron
este fin de semana al rescate de Fannie Mae y Freddie Mac, las gigantescas
entidades hipotecarias norteamericanas que concentran en su poder la mayoría
de las devaluadas hipotecas basura que desataron la debacle financiera en EEUU.
"Esta tarde, luego de trabajar con
las empresas (Fannie Mae y Freddie Mac), la Reserva Federal y otros organismos
reguladores, el secretario del Tesoro Henry Paulson presentó un plan que,
creemos, ayudará a añadir estabilidad durante este período. El presidente (George
W.) Bush le dio directivas al secretario Paulson de trabajar de inmediato con el
Congreso para actuar con este plan", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana
Perino, en un comunicado.
L
a
crisis hipotecaria, generada en Wall Street y que se extiende por todo el entramado globalizado del sistema financiero
internacional, ya impactó en los principales bancos y grupos de inversión de EEUU
y el viernes pasado se ensañó con los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac.
Los
grandes bancos de inversión (incluidos los europeos) han tenido que hacer
enormes provisiones para tapar los "agujeros" de las "subprime", depreciar sus
activos y reducir drásticamente sus costos, lo que ha supuesto la caída
de presidentes y consejeros delegados de esas entidades, acompañados por decenas
de miles de trabajadores despedidos.
La
crisis bancaria (como efecto de las "subprime") proyectada desde EEUU a Europa
tiene como protagonistas centrales a los líderes hegemónicos de la especulación
financiera a escala global: Bear Stearns, Lehman Brothers,
Merrill Lynch, Goldman Sachs, Citigroup y J.P. Morgan,
entre otros.
En un ciclo de reproducción perversa
del "dinero por el dinero mismo" (transferencias informatizadas a escala global)
la dinámica de estos grupos súperconcentrados revela el predominio del
capital especulativo (dinero sin fronteras) sobre el productivo, como dato
más sobresaliente y distintivo de la llamada "globalización" del sistema
capitalista en decadencia.
Como se sabe, y lo destacan una
multitud de expertos, EEUU, la locomotora del sistema capitalista "globalizado",
ha sustituido a la "economía real" por la "economía bancaria", o sea, ha
sustituido a la "economía de los recursos genuinos" (respaldados por la
producción) por la "economía de los papeles" (acciones de deuda sin
respaldo) circulando por los mercados financieros globales.
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La especulación financiera se ha volcado
hacia el petróleo y los alimentos. |
Para salvarse de la crisis
hipotecaria, los bancos centrales imperiales de Europa y EEUU promovieron
la inflación, la devaluación del dólar y el vuelco de la especulación
financiera hacia el petróleo a las materias primas, desatando una escalada
de los precios que ya generó un espiral inflacionario con protestas y estallidos
sociales que se van multiplicando por todo el planeta.
Con la consiguiente alza de precios.
Estados Unidos y Europa están ingresando en el terreno de la estanflación
(inflación con estancamiento) mientras el espiral inflacionario mundial y la
menor demanda de los países centrales comenzaron a impactar sobre China, ese
gigante que vive empeñado en contrabalancear la economía mundial.
Mientras los analistas vaticinan un hundimiento financiero generalizado con más
quiebras bancarias en cadena,
el Departamento del Tesoro y la Reserva Federal de EEUU anunciaron el domingo
medidas sin precedentes para apuntalar la confianza en las financieras
hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, y evitar un deterioro de los mercados
globales.
Ambas entidades quedaron
seriamente debilitadas luego de pérdida de confianza de los "mercados",
traducida en caídas de cerca de 50 por ciento del valor bursátil de las
compañías durante la semana pasada.
La deuda de ambas entidades
alcanza los US$ 5,3 billones en obligaciones relacionadas con hipotecas.
Entre ambas "garantizan" (o garantizaban) casi la mitad de los US$ 12
billones invertidos en el mercado hipotecario estadounidense.
En un intento desesperado por apuntalar la confianza en los gigantes semiestatales de hipotecas Fannie Mae y Freddie Mac,
y dar un mensaje de que el "sistema" se mantiene sólido, el Departamento
del Tesoro y la Reserva Federal anunciaron un paquete de medidas que deja en
claro el respaldo de al Casa Blanca a ambas entidades.
En una decisión que podría
aumentar la presión del impacto de la crisis hipotecaria sobre los
contribuyentes estadounidenses, la Reserva Federal dijo este fin de semana que
ambas empresas podrían acceder a préstamos de emergencia en su ventanilla de
descuento.
Por separado, el Tesoro dijo que elevaría temporalmente el límite de su línea de
crédito para Fannie Mae y Freddie Mac, las dos compañías privadas de financiación
hipotecaria patrocinadas por el Gobierno, y que podría, si fuera necesario,
comprar porciones accionarias en ambas firmas.
La medida anunciada por la Reserva Federal repite un plan de emergencia para
salvar del colapso al gigante financiero Bear Stearns, aplicado por el banco
central en marzo, cuando abrió su ventanilla de descuento a los bancos de
inversión por primera vez desde la Gran Depresión de los años 30.
Refiriéndose a ambas financieras hipotecarias, el secretario del Tesoro, Henry Paulson,
dijo en un comunicado: "(Su) continua fortaleza es importante para mantener la
confianza y estabilidad en nuestro sistema financiero y nuestros mercados
financieros".
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Crisis de las hipotecas:
Cada vez más norteamericanos dejan de pagar
las hipotecas y sus viviendas van a
remate.. |
"Por consiguiente, debemos tomar medidas para enfrentar la actual situación de
manera de movernos hacia una estructura regulatoria más fuerte", agregó.
Otro punto del plan revelado
por Paulson es otorgar a la Reserva Federal un papel consultivo para que determine los
niveles mínimos de capitalización y las normas prudenciales que deberán respetar
ambas entidades.
Un alto cargo del Tesoro de Estados Unidos dijo que las medidas propuestas
necesitaban la aprobación del Congreso, pero expresó su confianza en que
podría obtenerse esta misma semana.
Actuando como "garantes del
riesgo de la deuda hipotecaria" vendida en el mercado secundario de deuda,
Fannie Mae y Freddie Mac concentraban el centro de la especulación en el mercado
hipotecario norteamericano, razón por lo cual su derrumbe impacta no solamente
en el sistema financiero estadounidense, sino que también amenaza con
expandirse a la economía global.
Según
Wall Street Journal, los bancos centrales e instituciones financieras de Asia, por
ejemplo, son grandes tenedores de deuda estadounidense y se cree que poseen
sustanciosas porciones de deuda de Fannie Mae y Freddie Mac.
Según los últimos
datos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, los extranjeros poseían un
21,4%, o US$1, 3 billones (millones de millones) del total de la deuda circulante
a largo plazo emitida por el gobierno estadounidense hasta junio del año pasado.
China y Japón eran con holgura los mayores inversionistas en estos valores,
advierte el Journal.
Para gran parte del mundo -señala
este lunes el Wall Street Journal-, el mayor impacto de la crisis de Fannie y Freddie puede ser un
mayor deterioro de la confianza en los mercados
globales de capital y el descreimiento en la posibilidad de que la economía estadounidense y el
dólar se puedan recuperar en el corto plazo.
El año pasado los expertos
ya habían advertido que si la crisis seguía avanzando, el precio de las propiedades
hipotecadas caerían por debajo del valor de los créditos hipotecarios, lo que
podría precipitar un hundimiento financiero generalizado con quiebras
bancarias, tal como está sucediendo en el presente.
Como efecto de la debacle financiera
creciente con las "subprime", en EEUU, 84 sociedades de crédito hipotecario
han quebrado o cesado parcialmente su actividad entre el 1º de enero y el 17 de
agosto de 2007, mientras que en todo el año 2006 solo ingresaron a esa lista
17 entidades.
Agregado a la debacle de Citigroup
y a los problemas de Goldam Sachs, a fines del año pasado, el
banco de inversión Morgan Stanley también sacudió al sistema
financiero a escala global cuando reveló pérdidas de US$9.000 millones
asociadas a los problemas del mercado inmobiliario estadounidense.
Y la
crisis bancaria imperial USA se proyectó a Europa cuando
la legendaria Unión Bancaria
Suiza, UBS, anunció nuevas pérdidas por US$10.000 millones en el valor de
sus activos financieros expuestos al sector.
En marzo pasado, la Reserva
Federal de EEUU y los principales bancos centrales de Europa lanzaron -por
tercera vez desde el inicio de la crisis en agosto del año pasado- una
gigantesca operación de "salvataje financiero" para apuntalar a los
mercados y calmar las tensiones financieras derivadas de la crisis "subprime" y
de los sombríos pronósticos recesivos para la economía de EEUU.
No obstante, estas
operaciones anteriores de mega-salvataje bancario de poco sirvieron para
paliar la crisis financiera, con epicentro en el sector hipotecario de EEUU,
que hoy ya se proyecta por todo el sistema financiero internacional.