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Presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad. |
En un mundo
trasnacionalizado y altamente "interdependiente", donde las potencias y las
empresas transnacionales controlan países, mercados, gobiernos y procesos
políticos, la "variable nuclear" fuera de control en países como Corea del Norte
e Irán saca de quicio a los amos del mundo, ya que precisamente los excluye de
la certeza del dominio controlado.
Y hay señales coincidentes: Presionada para dar
garantías de "supervivencia" al Estado de Israel la alianza sionista quiere
eliminar todo vestigio de duda sobre el "desarme nuclear" de Corea del Norte y
culminar la operación diplomática para obligar a Irán a renunciar a su programa
nuclear sin tener que asumir el desgaste de un ataque militar a sus usinas
atómicas.
Informe especial
IAR Noticias
En primer lugar, hay
que aclarar que el programa nuclear de Irán o las ojivas en manos de Corea del
Norte, no preocupan a EEUU y sus socios sionistas por su capacidad masiva
de destrucción sino por el nivel de "crisis nuclear" que puede desatar a
escala planetaria.
Irán y Corea del Norte, a diferencia de la antigua disputa de las potencias en
la "guerra fría" (EEUU, URSS, China) por la posibilidad de descargar un primer
golpe (first strike) contra el enemigo, recrean el peligro de un estallido
nuclear "fuera de control" que podría alcanzar a cualquier ciudad europea,
estadounidense o israelí.
Es imposible, hasta para el experto
más consumado, predecir el efecto que produciría en los mercados internacionales
globalizados y en los gobiernos del mundo un estallido "nuclear fuera de
control" (aunque sea de un solo misil) en cualquier ciudad estadounidense,
europea o israelí.
Si bien los planes militares subyacentes contra Irán, Corea del Norte y Siria,
se basamentan en razones estratégicas geopolíticas y económicas (el control del
petróleo, por ejemplo), la cuestión nuclear ocupa un lugar preponderante en la
agenda sionista EEUU-Unión Europea.
Eso explica porqué en un año crucial,
donde termina el mandato de Bush,
y por distintas razones, Irán y Corea del Norte están nuevamente "en la mira"
de EEUU y las potencias sionistas del "club nuclear" que
hegemonizan las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU.
EEUU, Israel, Francia, Alemania y
Gran Bretaña, mientras siguen haciendo lobby para endurecer sanciones contra
Teherán, continúan resaltando el "peligro nuclear iraní" y encabezan las
presiones internacionales para obligar a Corea del Norte a presentar un
"inventario" de su armamento atómico.
Ambos países del "eje del mal
nuclear" están "bajo sospecha": Washington y el G-8 creen que Irán
está construyendo una bomba "en secreto" (eso sugirió un reciente informe de la
OIEA) y que Corea del Norte, no obstante negociar su "desnuclearización" con
EEUU, está escondiendo o ha trasferido su arsenal nuclear a otro país
"terrorista", como lo consideran a Siria.
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Vicepresidente Cheney: El gran
lobbysta del ataque a Irán. |
A pesar de que EEUU ya prometió retirarle de la lista de países "terroristas"
del "eje del mal, y de que Corea del Norte presentó el jueves una lista de sesenta
páginas consignando sus materiales, equipos e instalaciones nucleares, las potencias del
G8 (los países más ricos) y Japón siguen dudando y descreen de las verdaderas
intenciones del régimen de Pyongiang.
El principal punto de fricción, es la
sospecha de que el régimen de Pyongyang está escondiendo sus verdaderos
programas y número de armas nucleares, en tanto que EEUU busca obtener la
información completa no sólo sobre el número de dispositivos, sino también
respecto al lugar de su producción y almacenamiento.
Condoleezza Rice, señaló el sábado
que el Gobierno norcoreano todavía "no ha respondido" a las sospechas
estadounidenses y sigue desarrollando un programa de enriquecimiento de uranio
para la creación de armas nucleares, precisamente un día después de que Pyongyang resultara
eliminada de la lista estadounidense de Estados "patrocinadores del
terrorismo internacional".
Durante una conferencia junto al
ministro de Exteriores surcoreano, Yu Myung Hwan, Rice indicó que "hasta
ahora no se tienen las respuestas necesarias", al tiempo que pidió a Corea
del Norte que estuviera a la altura de las obligaciones impuestas por el acuerdo
para que, al final, EEUU se asegure de que "se abandonan todos los
programas, armas y materiales" relacionados con las actividades nucleares
norcoreanas.
La retirada de la lista tuvo lugar después de que Corea del Norte entregara
una declaración de sus actividades nucleares dentro del acuerdo alcanzado con la
comunidad internacional y por el que se comprometió a detener estos proyectos a
cambio de recibir ayuda económica y alimentaria para sostener su empobrecida
economía.
El viernes, los ministros de
Relaciones Exteriores del G8 urgieron a Corea del Norte a renunciar a todas
sus armas nucleares y exigieron a Irán que suspenda sus actividades de
enriquecimiento de uranio y "actúe con más responsabilidad y de una forma
más constructiva en la región".
El ministro portavoz de Japón,
Nobutaka Machimura, había dicho el jueves que Tokio pedirá a Washington que
interrumpa el proceso de retirada de Corea del Norte de la lista de países
terroristas si la declaración nuclear presentada por Pyongyang resultara
insuficiente.
EEUU y las potencias sionistas
del "club nuclear" citan, por ejemplo, un supuesto proyecto de transferencia de
tecnología nuclear a Siria, y sospechan que el régimen haya escondido la
mayor parte de su arsenal nuclear.
"Era un reactor activo en el
que se fabricaba plutonio", aseguró la secretaria de Estado norteamericana,
Condoleezza Rice, quien aseguró que ese plutonio fabricado en Yongbyon fue
utilizado, entre otros, en las pruebas nucleares que el país asiático efectuó en
octubre de 2006. "Por eso era importante sacar a Corea del Norte del negocio del
plutonio", añadió.
Sumándose a la dudas de los
aliados de EEUU dijo que Corea del Norte "debe desmantelar todas sus instalaciones,
entregar todo su plutonio procesado y resolver las dudas sobre sus
actividades de proliferación y enriquecimiento de uranio".
Durante su encuentro en Kioto, los ministros del G8 pusieron paralelamente sobre
la mesa el conflicto con el programa nuclear de Irán, que sigue negándose
enfáticamente a suspender su enriquecimiento de uranio.
Bajo presión de los EEUU los
países miembros de la Unión Europea acordaron el lunes 23 adoptar nuevas y más
duras sanciones contra Irán, entre ellas la congelación de activos de su mayor
banco, por negarse a cumplir las demandas internacionales sobre su programa
nuclear.
En Japón, los ocho ministros urgieron a Irán a suspender sus actividades de
enriquecimiento y a "actuar de forma más responsable y constructiva en la
región", en particular, en Irak, Afganistán y en el proceso de paz israelo-palestino.
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Fuerza aeronaval de EEUU frente a las costas de Irán. |
En un escenario enrarecido, el
fin de semana pasado una información publicada por The New York Times consignaba que Israel realizó un ensayo de guerra con ejercicios
militares orientados a enviar un mensaje a la UE y a
EEUU acerca de que Israel está decidido a atacar a Irán en caso de que no prosperen las
negociaciones diplomáticas para frenar su programa nuclear.
En el discurso de apertura de la reunión de la AIEA en Viena,
su director, ElBaradei,
afirmó que Irán podría estar ocultado información relativa a armamento
nuclear y que desafía las exigencias de Naciones Unidas de poner fin al
enriquecimiento de uranio.
En un documento preparatorio, el director adjunto de la
AIEA, Olli Heinonen,
expresó su "alarma" por el hecho de que Irán tenga en su posesión un documento
que describe el proceso de fabricación de lo que podría ser el corazón de una
bomba nuclear.
Todas estas señales convergen
en una dirección: Presionar a Irán para que renuncie al enriquecimiento
de uranio, que el régimen de Teherán ha dejado en claro que proseguirá no
obstante las presiones y las sanciones.
En EEUU, no son pocos los
analistas que ya hablan de una "ofensiva final" contra Irán y
Corea del Norte orientada a terminar con sus programas nucleares antes de
que Bush deje la Casa Blanca en enero próximo.
Según The Washington Post,
Israel está presionando a la Casa Blanca para que defina un desenlace
de las negociaciones diplomáticas con Irán y Corea del Norte (a
los que considera por igual como una amenaza para su supervivencia), y si
no se consiguen los objetivos pasar a la acción militar directa.
The New York Times habla de un
"apresuramiento" que Bush y su administración le han imprimido a las
cuestiones nucleares de Irán y de Corea del Norte para resolverlas antes
de que expire su mandato.
En las últimas semanas, hay
señales inequívocas de que el lobby sionista, con Bush-Cheney en
Washington, y Merkel-Sarkozy en la Unión Europea, están impulsando
una radicalización y endurecimiento de las presiones diplomáticas contra
Irán de acuerdo con los deseos de Israel.
Todo parece coincidir con los
planteos de Israel de darle un desenlace al frente diplomático y pasar a
la siguiente fase del frente militar.
En el área
de la propaganda las operaciones contra Irán y Corea del Norte también
coinciden.
El mes
pasado, la CIA acusó a Siria y a Corea del Norte de
mantener una asociación para desarrollar un "arsenal nuclear" sirio, y,
simultáneamente, un informe del Departamento de Estado "reactualizaba" el "peligro
terrorista" con Irán a la cabeza y Al Qaeda como la "principal amenaza".
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Muñeco del presidente norcoreano Kim Jong-il
quemado por manifestantes surcoreanos. |
Todo este movimiento de la
"inteligencia" estadounidense, coincidió a la vez, con una nueva ofensiva del
lobby sionista neoconservador que funciona en la Casa Blanca y en el Congreso
orientado -así lo interpreta un sector de la prensa norteamericana- a
fundamentar un ataque militar a Irán antes de que finalice el mandato de Bush.
Los planes militares en existencia
para atacar Irán, fueron revelados por la mayoría de los más influyentes medios
norteamericanos así como también los denunciaron los principales medios y
analistas europeos que describieron, incluso, un comité especial del Pentágono
para ejecutarlo.
El propio jefe del Estado Mayor Conjunto
de EEUU, el almirante Mike Mullen, volvió a reinstalar la
cuestión de un conflicto militar con Irán afirmando que el Pentágono tiene
listos planes opcionales para lanzar una guerra contra la nación islámica.
Pero si bien está lo suficientemente
probado que existe un "plan" (o varios alternativos) para atacar
militarmente a Irán, lo que también existe probadamente es un "plan
permanente" de operaciones psicológicas orientado a crear el clima
internacional y el consenso social para lanzar acciones militares contra esa
nación islámica.
Según una percepción generalizada
en la prensa norteamericana, la actual obsesión de Bush y de Cheney es no
abandonar el poder sin antes atacar a la "cabeza de la hiedra" conformada
por Irán y Siria, y terminar el "peligro nuclear" de Corea del Norte considerada
como el complemento del triángulo que amenaza la existencia de Israel.
No son pocos los expertos que
sostienen que Bush-Cheney, y su equipo de halcones sionistas, no van abandonar
la Casa Blanca sin antes terminar con el "eje del mal nuclear"
simbolizado en Irán y Corea del Norte.
Esa es la idea central que alimenta
la hipótesis de un desenlace militar en el 2008.
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