El "peor escenario" para la
economía mundial empezó a vislumbrarse el martes de la semana pasada cuando el
petróleo alcanzó el precio récord de US$ 122,70 por barril, disparando las
predicciones más sombrías entre los principales analistas del mercado energético
que ya proyectan un "súper aumento" del crudo por encima de los US$ 150. Esta
semana, la tendencia se reafirma con el precio del crudo trepando por encima de
los US$ 126 en una escalada impulsada principalmente por el traslado de la
especulación financiera en los mercados energéticos y los conflictos
geopolíticos a punto de un desenlace en regiones productoras claves de Asia,
África y Medio Oriente.
En el mercado de Nueva York el crudo
marcó este martes un nuevo récord en el precio del barril, mientras la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) anunciaba una posible
reunión extraordinaria para decidir un eventual aumento de la producción.
El petróleo cerró este martes a US$
126,40 el barril de 159 litros de crudo, tras haber tocado US$ 126,60,
incrementándose esta esta semana en 7,4%, el mayor aumento en más de un año e
incluso el Brent, petróleo del Mar del Norte, alcanzó en Londres US$ 125,90 por
barril.
La semana,
un creciente número de analistas especializados pronosticaron a The Wall Street
Journal que se avecinan "tiempos difíciles" para el mercado del
petróleo cuyos precios podrían dispararse por encima de los US$ 150 en los
próximos meses.
Esto -según el diario- asestaría un
duro golpe a la economía mundial que ya se encuentra amenazada con el barril de
crudo cotizando por encima de la barrera de los US$ 120, con valores que no
parecen tener techo ni control.
Otros analistas de Wall Street
estiman que el petróleo inició una escalada hacia los US$ 200, que
atribuyen a movimientos especulativos de inversores, que prefieren pasar sus
posiciones en monedas depreciadas como el dólar a commodities, incluidos los
cereales.
Otros expertos citados por la prensa
especializada de EEUU atribuyen el alza del crudo a los sabotajes en plantas
petroleras en Nigeria, que llevaron la producción del país africano al mínimo en
la última década.
También hay analistas que mencionan
como factor principal del alza del crudo las tensiones geopolíticas entre EEUU
e Irán, segundo productor de la OPEP, a la cual también se le atribuye
responsabilidad por su renuencia a aumentar la producción y satisfacer una
demanda mundial creciente.
"Evaluamos, entre otras opciones,
la posibilidad de aumentar la producción como solución para garantizar la
seguridad de los mercados", dijo el presidente de la Compañía Libia de
Petróleo, Shokri Ghanem.
Ghanem anticipó que la OPEP podría
hacer una reunión extraordinaria antes de septiembre próximo para evaluar un
eventual aumento de su producción. MRZ
El
eje detonante
En
resumen, y como viene informando IAR Noticias, el agotamiento de las reservas
mundiales, los recortes en la producción, la caída del dólar, la gran
especulación financiera en los mercados energéticos, los sombríos pronósticos
inflacionarios-recesivos mundiales con epicentro en EEUU, temores constantes a
los conflictos geopolíticos en ebullición en regiones productoras claves de
Asia, Africa y Medio Oriente (caso imperativo de Nigeria y el Kurdistán iraquí,
por ejemplo) proyectan al petróleo como el detonante estratégico de un
colapso del sistema capitalista a escala global.
Los
factores detonantes clave de una crisis mundial -según se desprende de
las propias proyecciones oficiales- se motorizan por la especulación bursátil
con las acciones energéticas, la sobredemanda de energía,
y el escenario siempre latente de
conflictos geopolíticos y militares que se se ciernen sobre regiones
petroleras estratégicas en Asia, Africa y Medio Oriente.
La
combinación de estos factores con la suba de los precios de los alimentos
(el emergente de la suba del petróleo) , y con la escalada inflacionaria (el
emergente de la suba de los alimentos) que ya amenaza a EEUU, Europa y China
(las tres primeras economías mundiales) termina de conformar el escenario de
colapso mundial que tiene al petróleo como su eje detonante.