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La escalada de los precios del petróleo tiene como efecto inmediato la
disparada del precio de los alimentos a nivel mundial, multiplicando a escalas
siderales las ganancias de los consorcios petroleros y de los pulpos de la
industria de la alimentación. A su vez, los especuladores bursátiles se hacen un
festín con las acciones petroleras en suba en los mercados energéticos. En las
antípodas, y a modo de "producto final" con esta fiesta capitalista de los
"mercados", miles de millones de seres humanos en las áreas más empobrecidas y
desprotegidas del planeta se ven privados del acceso a los alimentos de consumo
básico y se empiezan a rebelar por medio de revueltas y estallidos sociales. En
el medio, Bush, el presidente de potencia imperial regente del capitalismo (
bajo cuyo poderío militar se refugian los bancos y corporaciones que depredan el
planeta) ofrece limosna para "paliar el hambre en el mundo", creyendo que se
encuentra en el rezo matinal de alguna iglesia compasiva de la derecha
cristiana.
El mismo día que Bush anunció que
EEUU encabezará el combate contra el hambre en el mundo, Exxon Mobil, la
mayor petrolera del mundo, informó que la creciente suba de los precios
del petróleo llevaron a que sus ganancias aumentaran un 17% en el primer
trimestre de 2008.
Los precios del petróleo
promediaron 98 dólares por barril en el primer trimestre, casi un 70% más que un
año atrás, y la mayor
compañía comercializadora de petróleo del mundo dijo el miércoles, que ganó casi
11.000 millones de dólares.
La utilidad neta de la
mayor empresa del mundo que cotiza en Bolsa creció a 10.890 millones de
dólares, o 2.03 por acción, desde los 9.280 millones del primer
trimestre del año pasado.
La gigante petrolera
anglo-holandesa Royal Dutch Shell obtuvo en el primer trimestre del año un
beneficio neto atribuido de 9.083 millones de dólares (5.839 millones de
euros, al cambio actual), el 25% más que en el mismo período de 2007,
favorecido por el incremento de la subida del crudo.
La compañía, que publica sus resultados en dólares, al ser la divisa en la que
cotiza el petróleo, registró unos ingresos totales de 114.302 millones de
dólares (73.478 millones de euros), el 55,5 por ciento más, según las
cuentas enviadas al supervisor de la Bolsa de Londres.
El gigante petrolero británico BP (British Petroleum), por su parte, batió el martes los pronósticos al registrar un
salto en sus utilidades netas del primer trimestre, apuntalada por el
récord en el precio de los combustibles.
BP, indicó por su parte que sus ganancias subieron un 63%, a
aproximadamente 7.600 millones de dólares.
Según Bloomberg, todo apunta a que
los ingresos de los gigantes del petróleo se verán impulsados durante el segundo
trimestre de 2008 a pesar de las turbulencias que rodean a los mercados y
a la economía de EEUU.
Por otra parte, tras la caída del
valor del dólar en EEUU, los grandes especuladores compraron acciones y ganaron
fortunas en los mercados de energía y de materias primas, refugiándose de la
crisis de los mercados financieros.
A su vez, la
escalada del precio de los alimentos (como efecto de la suba del petróleo) ha propulsado las ganancias de dos de los mayores
consorcios productores de alimentos del mundo, la suiza Nestlé SA y la francesa
Groupe Danone SA.
Las ventas
de Nestlé crecieron
6%, frente al primer trimestre del año anterior, para ascender a los 25.700
millones de francos suizos (US$24.800 millones).
En las antípodas de esta fiesta capitalista de los consorcios petroleros y
alimentarios, las organizaciones y autoridades mundiales del capitalismo como el
Banco Mundial, el FMI o la ONU forman "comités de crisis" para combatir la
crisis alimentaria que ya se cierne sobre las áreas más empobrecidas de planeta.
La limosna de
Bush
La Casa
Blanca, que ha estado bajo intensa presión para responder a la crisis mundial
que provocan los altos precios de la alimentación y de los combustibles, resolvió
sumarse a la farsa de instituciones como la ONU y el Banco Mundial que anuncian
una "guerra contra el hambre" ofreciendo limosnas, cifras absurdas,
comparadas con las cifras multimillonarias que ganan las petroleras y las
alimentarias, productoras de la crisis alimentaria que azota a los más
pobres del mundo.
"Estamos enviando un mensaje claro al mundo: que EEUU encabezará la lucha
contra el hambre en los años por venir", dijo Bush desde la Casa Blanca.
Para librar el combate mundial contra el hambre, George W. Bush, ofreció
700 millones de dólares en ayuda alimentaria para "mitigar" el efecto
de los altos precios de los alimentos en todo el mundo.
Los 700 millones de dólares ofrecidos por Bush para
"mitigar el hambre mundial" equivalen al 2,54% aproximadamente
de las ganancias del primer trimestre juntas de los gigantes petroleros
EXXON, Shell y BP (27.000 millones de dólares).
A su vez, la cifra
ofrecida por Bush (700 millones de dólares) para que EEUU encabece la guerra
contra el hambre en el mundo, equivale al 0,1% del presupuesto armamentista
de EEUU (700.000
millones de dólares).
Solamente
para la "guerra
contraterrorista" 2008 en Irak y Afganistán Bush solicitó al Congreso
235.100 millones de dólares.
Para la
"guerra contra el hambre" (que azota a miles de millones de personas) el
presidente del Imperio ofrece 700 millones de dólares, menos de lo que la CIA
utiliza para mantener a las "iglesias de Cristo" en todo el mundo.