Siempre impulsado por la caída del dólar
y por la gran especulación financiera con la energías en los mercados
bursátiles, este jueves los precios del petróleo establecieron un nuevo
máximo histórico por encima de los US$ 115 dólares por barril, tras una caída en
los niveles de los inventarios en Estados Unidos que avivó temores por la
escasez de suministros a pocos meses del verano.
Según Reuters, el crudo ligero estadounidense estableció un récord de US$
115,45 dólares por barril, y a las 08:30 GMT se negociaba a US$115,08 , un
alza de 15 centavos. El Brent de Londres registró un récord de US$ 113,29
dólares, al subir 63 centavos.
Los precios subieron US$ 1,14 el
miércoles -acumulando en lo que va del año una ganancia de casi el 20 por ciento
- después de que los datos oficiales en Esttados Unidos mostraran caídas en
los niveles de las reservas de crudo y gasolina, contra las expectativas de
analistas que esperaban un incremento.
"Se aproxima la temporada en la que más se usa el coche con el verano. E incluso
en una economía con recesión la demanda estacional de gasolina subirá, lo que se
agrega a la tensión en la cadena de suministro a nivel global" dijo en una nota
Jan Stuart, economista de UBS.
Además, la debilidad del dólar seguía atrayendo inversores hacia el petróleo
y las materias primas para protegerse contra la inflación, y apostando a que
las ganancias con el crudo compensarán la pérdida de valor de sus activos en
dólares en medio de la desaceleración económica en Estados Unidos.
Las reservas de crudo estadounidenses
disminuyeron en 2,3 millones de barriles la semana pasada en relación a
la anterior, cuando las previsiones anunciaron una reconstitución de alrededor
de 1,8 millones de barriles.
El precio del petróleo aumentó en cinco dólares en ambos lados del
Atlántico desde el principio de la semana.
La debilidad del billete verde, que
el miércoles tocó un nuevo récord a la baja con respecto al euro (1,5979 dólares
por euro) prosiguió el jueves por la mañana con un dólar aún por debajo de los
1,59 euros.
A la debilidad del dólar, se suma el fuerte incremento de los precios
de la energía que representa una carga más pesada cada día para el bolsillo de los
consumidores en EEUU y hace que se muestren más pesimistas acerca de las
perspectivas de la economía en los próximos meses.
Según los analistas de Wall Street, la
fuerte tendencia alcista de los precios al por mayor y también a nivel de
consumo pueden poner en una difícil situación a la Reserva Federal, que
hasta ahora se ha mostrado más preocupada por impulsar la economía, rebajando
los tipos de interés, sin temer por la inflación.
Precisamente esos recortes de tipos han debilitado a la divisa estadounidense
ante el euro y otras monedas, lo que impulsó la especulación con el
petróleo y en otras materias primas que, como en el caso del oro, se negocian en
dólares y mantienen una sólida tendencia al alza en sus precios.