El proyecto largamente acariciado de la Casa Blanca de abrirle la puerta de la
alianza militar de Occidente a dos ex repúblicas soviéticas, Georgia y Ucrania,
fue rechazada por los miembros de la organización durante la cena de
trabajo que abrió la cumbre.
Los viejos temores rusos de una
expansión de la OTAN hacia su antiguo bloque de influencia resurgieron con
la visita que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, a
Ucrania, especialmente tras el apoyo explícito dado por el mandatario a la
incorporación de ucranianos y georgianos a la alianza.
A pesar de las aseveraciones de la OTAN de que la ampliación no va contra Rusia,
el Kremlin considera una afrenta que sus antiguos aliados entren a formar parte
de una organización fundada en 1949 para proteger a los países occidentales de
Moscú.
Este jueves, los líderes de la
OTAN rechazaron en Bucarest las candidaturas inmediatas de Georgia y Ucrania
a la Alianza Atlántica, aunque les prometieron una adhesión en el futuro, un
compromiso a medio camino entre la posición estadounidense y la de algunos
europeos que no agrada a Rusia.
En su tercera cumbre en un país del ex bloque comunista, la OTAN decidió por
otra parte invitar formalmente a Albania y Croacia a adherirse, y frenó
en cambio las aspiraciones de Macedonia, que deberá resolver el problema
bilateral que la enfrenta a Grecia por su nombre antes de ingresar a la Alianza.
Tras duras negociaciones hasta el último minuto entre defensores del "sí",
encabezados por el presidente norteamericano George W. Bush, y partidarios del
"no", liderados por la canciller alemana Angela Merkel, los 26 miembros
de la OTAN alcanzaron un difícil compromiso sobre Georgia y Ucrania.
"La OTAN saluda las aspiraciones euroatlánticas de Ucrania y Georgia y los
dirigentes de la OTAN se comprometieron a que esos dos países se conviertan un
día en miembros de la Alianza", declaró el secretario general de la
organización, Jaap de Hoop Scheffer, al leer el texto acordado.
De este modo, Bush no logró imponer su pretensión de que Georgia y Ucrania
fuesen admitidos como candidatos en Bucarest, aunque se aseguró al menos en
su cumbre de despedida que las dos ex repúblicas soviéticas tengan un futuro
euroatlántico.
Para Georgia, el resultado de la
cumbre fue "histórico". "Se tomó la decisión de aceptar que avanzamos
hacia una adhesión a la OTAN y consideramos esto como un éxito histórico",
declaró a la AFP el ministro georgiano de Integración Europea, Giorgi Baramidze.
De su lado, Rusia advirtió que la entrada de Georgia y Ucrania en la OTAN
constituirá "un error estratégico" que traerá "consecuencias muy serias"
para la seguridad en Europa, según su viceministro de Relaciones Exteriores,
Alanxandre Gruchko.
En cuanto a los Balcanes, Croacia y Albania se convertirán en los socios 27 y
28 de la OTAN, mientras que Macedonia vio frenadas sus aspiraciones a pesar
de ser candidato desde 1999.
Grecia le propinó otro golpe a las
aspiraciones de Bush al oponerse al ingreso de Macedonia a la alianza
debido a una disputa sobre el nombre de esta ex república yugoslava, que
coincide con el de la provincia griega más norteña.
Los analistas consideran que el
bloqueo a Macedonia podría desestabilizar la región de los Balcanes,
aunque Croacia y Albania sí fueron reconocidas por la OTAN para el Plan de
Acción para la Afiliación, MAP (por sus siglas en inglés), la etapa preliminar
al pleno ingreso a la organización.
Bush saludó el jueves la
invitación formulada a Albania y Croacia y lamentó que no haya ocurrido lo mismo
con Macedonia, afirmando que el proceso de ampliación de la OTAN continuaba,
sin mencionar a Georgia y Ucrania.
Durante la plenaria del jueves, el
presidente francés Nicolas Sarkozy confirmó, por otra parte, el envío de un
batallón adicional de 700 soldados al este de Afganistán para reforzar la misión
de la OTAN en medio de la complicada situación en esa zona y en el sur del país
ante la resistencia talibán.
Sin embargo, no todo fue negativo
para los objetivos del presidente estadounidense.
A pesar de que Francia se opuso a la expansión de la OTAN hacia el oriente, este
país confirmó que enviará un batallón a Afganistán, reforzando las tropas
de la alianza en la misión más crucial de seguridad en el país asiático.
Según un portavoz de la OTAN, el presidente Nicolás Sarkozy ofreció enviar hasta
1.000 soldados a la región oriental afgana, permitiendo a Estados Unidos
desplegar sus fuerzas hacia el sur, donde se efectúan los más serios
enfrentamientos con los talibán.
La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), liderada por la
OTAN desde 2003, cuenta actualmente con 47.000 hombres de 39 países y debería
aumentar sus efectivos a 50.000, gracias a los refuerzos prometidos por once
países.
Al margen de la cumbre, Estados Unidos y la República Checa llegaron a un
acuerdo para instalar en territorio checo una parte del escudo antimisiles
norteamericano, anunciaron el jueves ambos países en un comunicado conjunto.
Esta cuestión promete dar que hablar en la reunión inédita que mantendrá la OTAN
el viernes con el presidente saliente ruso, Vladimir Putin.
Por último, los líderes de la OTAN acordaron que su próxima cumbre tenga lugar
en abril de 2009 en Estrasburgo y Kehl, en la frontera franco-alemana,
coincidiendo con el 60 aniversario de la Alianza Atlántica.