Wall Street, según Reutres,
ampliaba pérdidas el miércoles y el Nasdaq caía más del uno por ciento
por las preocupaciones sobre la economía tras un dato de pedidos de bienes
duraderos flojo.
Los pedidos de bienes duraderos cayeron un 1,7 por ciento en febrero frente a
previsiones de un alza del 0,8 por ciento.
El Indice Dow 30 caía un 0,78 por ciento tras abrir a 12.434,99 tras
abrir a 12.531,79.
Las bolsas europeas, por su parte,
cedían el miércoles en la media sesión y dejaban atrás algunas de las subidas
registradas en la jornada anterior, presionadas por la minera Xstrata, que
se hundía un siete por ciento después de la ruptura de las conversaciones con la
brasileña Vale.
Mientras tanto, la Comisión Europea
expresó el miércoles su preocupación por el alza del euro, diciendo que
la apreciación de la moneda se suma a los riesgos que enfrenta el crecimiento de
la zona euro, pero mantuvo en un 1,8 por ciento su previsión sobre la expansión
del área este año.
En un informe trimestral sobre la economía de los 15 países que usan el euro, la
Comisión señaló una creciente incertidumbre sobre la duración de las
turbulencias en los mercados financieros, sobre su costo y sobre las
instituciones que más se verían afectadas.
La volatilidad financiera ha golpeado la confianza inversora y los costos
del crédito, dañando el crecimiento de las economías europeas.
La expansión económica de la eurozona se desaceleraría este año debido en
parte a que la economía estadounidense se encuentra al borde de una recesión, si
es que ya no cayó en una, según economistas.
"En el caso de la zona euro, el impacto de la desaceleración estadounidense
dependerá además de la evolución de los tipos de cambio", dijo la Comisión en el
informe.
"En esta cuestión, la volatilidad excesiva y los movimientos desordenados en los
tipos de cambio son indeseables para el crecimiento económico y en las actuales
circunstancias, movimientos excesivos en las monedas son una fuente de
preocupación", agregó.
El comunicado es similar a la posición de los ministros de Finanzas de la zona
euro y del Banco Central Europeo.
El euro tocó un máximo histórico apenas por encima de 1,59 dólares el 17
de marzo. Desde entonces ha retrocedido pero ahora nuevamente se encuentra en
una tendencia alcista.
El informe indicó también que la elevada inflación, que en febrero alcanzó una
tasa interanual récord de 3,3 por ciento, era otro riesgo para el crecimiento
económico de la zona euro.