Obama, el primero en enterarse de los abusos, y
McCain, que estaba en el exterior, exigieron una investigación completa de
los incidentes.
Rice aseguró que habló con Obama y le dijo que
"lamentaba" que sus archivos de pasaporte hayan sido examinados en tres
oportunidades sin autorización de funcionarios gubernamentales.
Pero la gran sorpresa llegó el sábado, y el
escándalo (que provocó las disculpas Condoleezza Rice) dio un inesperado giro
cuando se hizo público que los trabajadores son empleados de Analysis,
una empresa privada de inteligencia cuyo presidente, John Brennan, es asesor
de la campaña de Barack Huissein Obama.
La revelación ya produjo un revuelo en la
prensa estadounidense, y se espera una guerra de acusaciones cruzadas del
republicano McCain y Clinton contra Obama a quien las últimas encuestas lo
señalan perdiendo terreno frente a Hillary.
En el área controlada por Analysis (la
empresa dirigida por el asesor de Obama), los responsables de la diplomacia
estadounidense mantienen archivados otros datos, incluyendo delitos cometidos
por los solicitantes de los pasaportes.
Toda esa información confidencial (protegida
por la Ley de Privacidad de 1974) no sólo es usada por el Departamento de
Estado, sino también por una institución mucho más temible: el IRS, es decir, el
departamento de Hacienda de EEUU.
Tanto los funcionarios como los empleados de empresas privadas que acceden a
ellos tienen que pasar estrictos controles, que suelen incluir revisar gran
parte de su vida pasada.
Los documentos están archivados en papel en un
edificio anexo al Departamento de Estado, en Washington, curiosamente muy cerca
del Edificio Watergate, en el que en 1972 se dio la mayor violación de
privacidad en la historia de EEUU, y que acabó con la dimisión del presidente
Nixon.
Curiosamente, y antes de conocerse el dato de
Analysis, la jefatura de campaña de Obama acusó a la administración republicana
del presidente George W. Bush de una invasión "escandalosa" de la privacidad
con fines políticos.
El senador demócrata por Illinois, que se encuentra
en una ceñida competencia con Clinton por la investidura del partido, publicó
una áspera declaración reprendiendo a la administración Bush por mostrar
"poca consideración" por los derechos de los ciudadanos.
Obama, que había sido el el
primero en "enterarse" (por boca de la secretaria de Estado) de los
abusos, y McCain, que estaba en el exterior, exigieron una investigación
completa de los incidentes.
Rice aseguró que habló con Obama
y le dijo que "lamentaba" que sus archivos de pasaporte hayan sido examinados en
tres oportunidades sin autorización de funcionarios gubernamentales.
"Le dije que lo lamentaba. Y le
dije que yo me hubiera enojado mucho si me enteraba de que alguien hubiese
mirado en mis archivos de pasaporte", declaró la jefa de la diplomacia después
de que el departamento de Estado anunciara que inició una investigación sobre
ese incidente.
Hillary Clinton también fue
advertida por Rice que la documentación de archivo de su pasaporte fue
examinada ilegalmente en 2007, según anunciaron el viernes fuentes del entorno
de la senadora.
"Esta mañana la secretaria de
Estado Condoleezza Rice contactó a Hillary Clinton para informarle que el
archivo de su pasaporte fue examinado ilegalmente en 2007", indicó un comunicado
difundido por el servicio de prensa de Clinton en el Senado.
"En el caso del senador McCain,
detectamos un poco antes este año (que) una de las personas que accedió a los
archivos de pasaporte del senador Obama también accedió a los archivos del
senador McCain", dijo el portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack,
quien confirmó que los archivos de Clinton también fueron examinados.
Durante una visita a París, donde
se reunió con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, McCain expresó: "Si la
privacidad de alguien es violada, ese alguien merece una disculpa y una
investigación completa y estoy seguro de que eso sucederá".
El senador McCain expresó esto
justo antes de que el departamento de Estado anunciara que sus archivos también
habían sido examinados.
El protagonismo de Analysis, la
empresa dirigida por el asesor de Obama, en el acto ilegal, indica que el
escándalo se seguirá alimentando.