La FSA británica anunció la investigación después de que el banco hipotecario
Halifax Bank of Scotland (HBOS) se desplomara un 18% en pocos minutos, tras
difundirse el rumor de que tenía problemas de liquidez. HBOS emitió una nota
desmintiendo esos supuestos problemas y la cotización se recuperó notablemente,
cerrando con una pérdida del 7%. El miércoles cotizó a 6,28 euros por acción al poco de
abrirse la sesión, pero cuando a primera hora de la mañana empezaron a
difundirse los supuestos problemas, el valor se desplomó a 5,09 euros, para
rematar en 5,65 euros. Hace un año las acciones rozaban los 14 euros, pero desde
entonces han caído casi un 60% debido a la crisis de las hipotecas de alto
riesgo.
"En los últimos días ha habido una serie de rumores completamente infundados
acerca de las instituciones financieras del Reino Unido en el mercado de
Londres, acompañados en ocasiones de ventas a corto plazo", apuntó la FSA en su
nota. "No vamos a tolerar que los participantes en el mercado se aprovechen de
la actual situación para cometer abusos extendiendo falsos rumores y haciendo
operaciones en base a ellos", añadió.
La investigación de la SEC estadounidense se centra en lo ocurrido en la
jornada del lunes, cuando las acciones de Bear Stearns (en proceso de venta a
JPMorgan) y Lehman Brothers perdieron un 84% y un 20%, respectivamente. Según el
diario The Times, la SEC analiza si varios fondos de capital riesgo y
otros operadores del mercado difundieron especulaciones sobre la supuesta
situación crítica de Lehman Brothers tras el brutal desplome de Bear Stearns,
que llegó a un acuerdo in extremis para ser adquirido por JPMorgan a
precio de saldo.
La SEC también está investigando la cotización de Bear Stearns en los dos
últimos meses. El supervisor ha enviado una carta a JPMorgan para advertirle de
que busca cualquier indicio de información privilegiada en este tiempo.