Un día después de que el índice S&P
registrara su mayor subida en más de cinco años, el promedio industrial Dow
Jones perdía un 0,38 por ciento a 12.345,68 unidades, mientras que el más amplio
Standard & Poor's 500 se depreciaba un un 0,22 por ciento a 1.327,76 puntos.
Por su parte, el índice tecnológico
Nasdaq Composite se dejaba un 0,54 por ciento a 2.2557,97 unidades.
Las compañías energéticas, como Chevron, retrocedían presionadas por el descenso
de los precios del crudo.
Las bolsas europeas, aunque
recortaban pérdidas, permanecían en terreno negativo, después de que el
banco de inversión estadounidense Morgan Stanley anunciara una caída
trimestral.
El sector tecnológico y de telecomunicaciones registraba los mayores descensos
después de que Deutsche Telecom anunciara unas decepcionantes previsiones y de
que Sony Ericsson emitiera un 'profit warning'.
Deutsche Telekom perdía un 6,4 por ciento, mientras que Telecom Italia cedía un
6,7 por ciento.
Por su parte, Ericsson se depreciaba un 11,2 por ciento y Nokia se dejaba un 4,6
por ciento.
El banco de inversión estadounidense
Morgan Stanley anunció el miércoles una caída en sus ganancias del primer
trimestre, por amortizaciones de hipotecas y préstamos, aunque sus operaciones
de intermediación le permitieron superar las previsiones del mercado.
Los resultados le dan un espaldarazo al consejero delegado, John Mack, quien
intenta que el banco se recupere de las pérdidas por intermediación de
hipotecas de 9.400 millones de dólares (casi 6.000 millones de euros) que el
año pasado golpearon sus utilidades y dañaron su reputación.
Las ganancias por operaciones
continuas del segundo mayor banco de inversión de Estados Unidos bajaron a 1.550
millones de dólares, ó 1,45 dólares por acción, en el trimestre que culminó el
29 de febrero, desde los 2.310 millones de dólares, ó 2,17 dólares por acción,
del mismo período del año anterior.
Los ingresos disminuyeron un 17 por ciento interanual en el trimestre, a
8.300 millones de dólares.
El martes, unos resultados mejores a
los previstos de Goldman Sachs y Lehman Brothers impulsaron una escalada de
los títulos financieros y ayudaron a calmar los temores a que otros bancos
se desplomen.
Las acciones de Morgan Stanley, que han caído un 42 por ciento en lo que va de
año, subieron el martes un 19 por ciento y el miércoles avanzaban un hora
después de la apertura algo más de un seis por ciento a 45,49 dólares después de
haber llegado a situarse en los 47,07 dólares.
Los precios del petróleo treparon
nuevamente hasta U$S109 el barril luego de que la Reserva Federal de
Estados Unidos profundizara los recortes de las tasas de interés para evitar una
recesión.
El crudo estadounidense subió U$S
3,74, a U$S 109,42 el barril, luego de haber caído el lunes más de un 4%
en el retroceso porcentual mayor en más de siete meses.
El Brent de Londres ganó U$S 3,81, a
U$S 105,56.
El crudo estadounidense había tocado
el lunes un máximo de U$S 111,80 el barril antes de caer junto con otras
bolsas financieras mundiales, luego de que JP Morgan Chase intervino para
rescatar al banco de inversión Bear Stearns.
El oro para entrega en abril, por su
parte, cotizó en la división de metales Comex de la Bolsa Mercantil de Nueva
York con una baja de U$S 24,10, a U$S 978,50.
Antes del anuncio de la FED, el oro
finalizó con una ligera alza por temores de inflación debido a un rebote
de los precios del petróleo.
El oro al contado subió hasta U$S
1.012,30 la onza y en la última cotización de Nueva York cotizó a U$S
1.002,30, frente a los U$S 1.001 del cierre del lunes. Los operadores creen, sin
embargo, que su cotización seguirá en alza.