Informe especial
El barril de petróleo marcó el martes 19
nuevos récords de precios en el mercado internacional precipitando el
derrumbe de las bolsas asiáticas y europeas el miércoles 20.
Tras experimentar una suba del 4.7%,
el valor del crudo en Nueva York superó -por primera vez en la historia- la
barrera de los tres dígitos y cerró a US$ 101,01 en su variedad WTI,
habiendo trepado durante la jornada hasta US$ 100,10 por barril, un centavo
más que su precio récord anterior alcanzado el pasado 3 de enero.
En tanto, en Londres el barril del
Mar del Norte también marcó un nuevo récord, al alcanzar los US$ 98, 70 y
superar la última marca histórica de US$ 98,50 registrada a principios de 2008.
El nuevo récord del crudo precipitó
el miércoles el derrumbe de las bolsas asiáticas que cerraron con fuertes
pérdidas, y de las europeas que se caían en la apertura.
Las bolsas de la región Asia-Pacífico operaron el miércoles con fuertes
bajas en sus cotizaciones: Tokio cayó 3,25 por ciento, Hong Kong 2,21 por
ciento y Singapur 2,38 por ciento, según la agencia de noticias Bloomberg.
En tanto, las bolsas europeas operaban con mayoría de bajas en sus
cotizaciones a media rueda, con excepción de Amsterdam que subía 0,04 por
ciento. Londres bajaba 1,13 por ciento, París 0,79 por ciento y Madrid 1,47 por
ciento.
Las bolsas cayeron luego de que el
precio del crudo trepara por encima de los 100 dólares por barril, lo que
reavivó los temores de que las alzas en las materias primas (como
consecuencia de la suba de combustibles) conspirarán contra lo que los bancos
centrales puedan hacer por impulsar la economía global.
"Con la incertidumbre sobre los mercados de crédito aún dando vueltas, noticias
como éstas asustan al mercado", dijo Paul Xiradis, presidente ejecutivo del
fondo australiano Ausbil Dexia citado por Reuters.
"El alza en los precios de las
materias primas, especialmente en los precios del petróleo, refuerza las
preocupaciones sobre que la inflación podría subir al mismo tiempo que la
economía global se está frenando", dijo a Reuters, Kim Joon-kie, analista de
SK Securities en Corea del Sur.
El aumento del crudo, por otra
parte, supone una reacción a las declaraciones del presidente de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Chakib Khelil, quien
descartó que el cartel -que representa alrededor del 40% de la oferta mundial de
petróleo- vaya a aumentar la producción cuando se reúna el próximo 5 de marzo en
Viena.
Los analistas creen que un recorte en la producción es cada vez más probable.
"La OPEP está mostrando todas las señales de que recortará la producción",
afirmó Phil Flynn, un analista de Alaron Trading.
Los operadores de petróleo
apuestan por el encarecimiento del crudo a pesar de que algunos
especialistas afirman que ya hay algunos indicios de que la producción de crudo
está aumentando mientras que la demanda está disminuyendo.
"Parece que la OPEP está sólo enfocada en el precio aunque la economía se vaya
al diablo", añadió.
Los expertos ven como más firme
posibilidad de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)
disponga una reducción en sus niveles de producción en la próxima reunión que
está prevista para el 5 de marzo en Viena.
Las decisiones de la OPEP, que concentra cerca de 40% de
la oferta mundial de crudo hacen que cualquier medida conjunta que se adopte, impacte
directamente en las cotizaciones internacionales.
Un segundo factor que contribuye -según los analistas- a la disparada del
crudo es el conflicto planteado entre Venezuela y la empresa estadounidense
ExxonMobil, el cual podría derivar en un recorte temporario de los envíos de
petróleo del país sudamericano a EE.UU.
Como tercer factor incidente en el
nuevo récord del petróleo ,los especialistas indicaron que la suba del precio no
puede desligarse del debilitamiento que sigue mostrando el dólar ante al euro
y las principales divisas.
La proyección de US$100 para el
barril ya estaba en la mira del mercado petrolero para 2008 tras una fuerte
escalada de los precios a fines de 2007, y se estima que la desaceleración que ya se
nota en las economías de EEUU, la Unión Europea y China podría afectar a la
demanda y seguir disparando el precio del crudo.
Los analistas coinciden en que además
de la crisis recesiva en EEUU (la que ya se está proyectando a Europa y China) ,
el otro "gran peligro" que acecha es precisamente, la escalada de los precios del
petróleo y la energía que también amenazan con desencadenar un efecto dominó
de derrumbe económico a escala global.
Sí las "turbulencias" en los mercados
bursátiles se juntan con la escalada de los precios del petróleo, la baja del
dólar, y un desenlace de los conflictos geopolíticos-militares latentes,
este cóctel se pueden convertir en dinamita recesiva para la economía mundial
liderada por EEUU, señalan medio como The Wall Street Journal, The Financial
Times y The Economist.
A su vez, la repercusión más
inmediata de la suba récord de los precios del petróleo -según los expertos-
puede llevar a una escalada mundial de los precios de los alimentos de
consumo diario en el 2008, esenciales para la supervivencia, debido a la
alta incidencia de los combustibles en sus costos, principalmente en el sistema
de producción y comercialización y en el transporte.
La suba de los alimentos de consumo
esencial, a su vez, actúa como principal disparador de la tasa de inflación y
del consecuente proceso de recesión económica que conlleva lo que los expertos
denominan estanflación.
Pocos observadores previeron la
actual escalada, a excepción de algunos como el banco de inversión Goldman Sachs,
que desde 2005 predijo un alza de los precios y apuesta ahora por un barril de
petróleo a 105 dólares para fines de 2008.
Todos los expertos coinciden en que
el precio del petróleo superando los US$100 el barril es un factor clave para
desatar un proceso inflacionario a escala global y resulta un freno para
el crecimiento económico de EEUU, el principal comprador de energía de todo el
planeta.
De acuerdo con algunos analistas de
Wall Street, la combinación de un dólar débil (la moneda de transacción
comercial del petróleo) con las decisiones de los productores (para mantener sus ganancias) seguirá
aumentando los precios con el peligro de desatar un proceso inflacionario con
retracción (recesión) de la economía y el consumo a escala global.
Según The Wall Street Journal,
mientras más suba el crudo, mayor es la probabilidad de que disminuya el
crecimiento de la economía global y el consumo como ya está sucediendo en China,
donde la inflación está alcanzando niveles récord.