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Militantes de Hamás |
En sólo cuestión de horas, el martes,
se desató una crisis en el gobierno de Israel impulsada por
posturas enfrentadas en el gabinete respecto de las acciones a seguir con la
operación militar en Gaza.
Según la prensa israelí, el martes el
ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, había "consensuado" con el gobierno
francés una propuesta de cese el fuego por 48 horas a ser presentada a
Hamás.
Este miércoles el gobierno de Israel
afirmó que la "tregua" de 48 horas con el Movimiento para la Resistencia
Islámica (Hamás) propuesta por Francia para facilitar el suministro de ayuda
humanitaria a la Franja de Gaza es "irreal".
"Esa propuesta no contiene ningún tipo de garantía de que Hamás vaya a detener
el lanzamiento de cohetes y el contrabando", declaró el portavoz del Ministerio
de Asuntos Exteriores, Yigal Palmor.
"No es realista esperar que Israel
vaya a declarar unilateralmente un alto el fuego sin mecanismos que aseguren el
cese de los disparos y del terrorismo por parte de Hamás", añadió.
"La propuesta (francesa) no contenía
garantías de ningún tipo de que Hamás detendrá los cohetes y el contrabando",
dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores Yigal Palmor.
"No es realista esperar que un alto el fuego unilateral de Israel sin mecanismos
para reforzar el cese de disparos y terror por parte de Hamás", afirmó
El funcionario efectuó declaraciones
después de que el primer ministro, Ehud Olmert, rechazó la propuesta luego de
cuatro horas de reunión con el ministro de Defensa, Ehud Barak, la ministra de
Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, el jefe de Estado Mayor, Gabi Ashkenazi, el
director del Servicio de Seguridad Interior, Yuval Diskin, y otros funcionarios
de Defensa sobre las formas de continuar la operación militar en Gaza.
Según medios israelíes, el gabinete
de seguridad israelí se encontraba reunido desde primera hora del miércoles para
estudiar la propuesta francesa, mientras la aviación judía continuaba
bombardeando "objetivos de la organización islámica Hamas" en el territorio
palestino, según el portavoz de la presidencia, Mark Reguev.
La reunión se produjo horas después de que el Cuarteto para Oriente Próximo (EEUU,
la UE, Naciones Unidas y Rusia) reclamara un alto el fuego "inmediato" en
Gaza que "fuera plenamente respetado" por ambas partes.
"Israel escucha la voz de sus amigos en el mundo y el diálogo con ellos es
importante para él. Sin embargo, existe un amplio consenso en que la población
del sur de Israel no debe volver a una situación en la que viva de nuevo bajo la
amenaza de los cohetes de Hamas ", dijo Reguev.
Antes de la reunión del gabinete de
seguridad israelí, medios y analistas israelíes predecían que la
indignación pública tras la extensión de los ataques con cohetes hasta
incluir Beersheba, a 40 km de la Franja de Gaza, inclinaría la balanza en contra
de cualquier suspensión de ataques contra Hamás.
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En la imagen, dos
lanzamientos de cohetes desde Gaza.
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Según encuestas, un 81% de la
sociedad israelí apoya una "solución militar" en el tema Gaza, donde en
el quinto día de masacre militar los muertos ya superan los 380 y los heridos se
acercan a 1900, según la información oficial.
Los ministros de Relaciones
Exteriores de la Unión Europea (UE) llamaron el martes en París a un cese
el fuego "permanente" en la Franja de Gaza, lo mismo que
Washington y
el llamado Cuarteto para Oriente Medio
(Estados Unidos, UE, ONU y Rusia) que pidió el martes un cese el fuego
inmediato que sea "plenamente respetado", según un informe divulgado por
la ONU, al final de una conferencia telefónica entre los miembros del grupo.
El diario israelí Haaretz señalaba que
algunos ministros enrolados en la línea "dura" temen que aceptar el cese
del fuego detenga el impulso de la ofensiva israelí, lo que permitiría a
Hamás proclamarse victorioso. De hecho, el portavoz del ministerio de
Exteriores, Yigal Palmor, ha calificado de "poco realista" la propuesta
francesa, ya que un alto el fuego durante 48 horas no les asegura que Hamás deje
de lanzar cohetes.
El viceprimer ministro, Eli Ishai,
declaró que la operación de Gaza no debe ser interrumpida hasta que la
Fuerza Aérea bombardee la totalidad de su banco de objetivos. Entonces, dijo,
Israel debe permitir cuatro horas de pausa, cada vez, para la prestación de
ayuda en la Franja de Gaza y con el fin de examinar si Hamás está dispuesta a
aceptar un alto el fuego.
El jefe de la Fuerza Aérea, Ido
Nehushtan, afirmó que el Ejército no debe ser "complaciente" en este momento.
"Hamás todavía es capaz de disparar
cohetes en el Estado de Israel, y nuestro objetivo es prevenirlo. La
organización terrorista debe comprender que estamos dispuestos a ir todo el
camino. Los residentes del sur sienten que estamos haciendo algo por ellos",
añadió.
Nehushtan explicó que el inicial
asalto aéreo fue un "shock completo para Hamás" y señaló que el elemento
sorpresa resultó crucial para su éxito. "Hamas pagó un precio muy alto. La
información de nuestra Inteligencia era exacta y sus cifras de bajas son
elevadas", concluyó.
De acuerdo con el diario Haaretz,
hay un cálculo político en la posición ultradura de Olmert atento a las
elecciones del 10 de febrero, que según varias encuestas pueden ser ganadas por
el derechista partido Likud.
Como producto de las contradicciones
que se cruzan en el gabinete, Israel se ha mostrado "vacilante" respecto
a un cese del fuego "humanitario", subrayando que el Ejército está permitiendo a
algunos vehículos con ayuda entrar a la Franja de Gaza incluso mientras continúa
el fuego.
Por otra parte, algunos ministros temen que aceptar el cese del fuego detenga el
impulso de la ofensiva israelí, lo que permitiría a Hamas proclamarse
victorioso. De hecho, el portavoz del ministerio de Exteriores, Yigal Palmor,
ha calificado de "poco realista" la propuesta francesa, ya que un alto el fuego
durante 48 horas no les asegura que Hamás deje de lanzar cohetes.
Claramente -señalan medios israelíes-
un sector del gabinete propone una profundización de las acciones militares,
incluida una operación terrestre, para desmantelar a fondo las instalaciones
lanzaderas de cohetes y descabezar la líneas de mando de Hamás, mientras otro
grupo encabezado por Barak y Livni propone una tregua provisoria y una operación
en la ONU para aislar a Hamás en condiciones de debilidad después de las
operaciones militares.
No obstante, los medios israelíes
resaltan el descontento generalizado que reina en la sociedad israelí por
la falta de resultados concretos de la operación militar que ya ingresó en su
quinto día, y la continuidad de los lanzamientos de cohetes palestinos que no
dejan de caer sobre las ciudades fronterizas israelíes.
Por otra parte, Hezbolá y diversas
organizaciones del mundo islámico lanzaron un llamamiento a una tercera
Intifada con atentados suicidas contra Israel no sólo en la Franja de Gaza,
sino en todo el mundo árabe islámico diseminado por los cinco continentes.
En un discurso, el domingo pasado, Hassan Nasralá,
líder de
Hezbolá,
invitó a los egipcios a salir a las calles "por millones" para
forzar la apertura de la frontera con Gaza, y dijo que en ese caso el ejército
no podría oponerse a la muchedumbre.
Muchedumbres islámicas atacando
embajadas israelíes en occidente o arrojándose desarmadas contra los tanques y
las tropas judías en Medio Oriente, recrea inmediatamente en los jefes militares
y políticos de Israel el fantasma de la derrota del Líbano.
De acuerdo con la radio pública
israelí, el mando militar judío estima que Hamás todavía tiene unos 2000 cohetes
en su arsenal, incluyendo varios cohetes de largo alcance que potencialmente
podrían llegar a Ashdod y Beer Sheba.
Dos cohetes tipo Grad
disparados este miércoles cayeron cerca de Beersheva -sin causar víctimas ni
daños materiales-, a unos 40 kilómetros de la Franja de Gaza, tras haber
recorrido una distancia récord. Los disparos fueron reivindicados por el brazo
armado de Hamás, las Brigadas Ezedin al Qasam.
Otros disparos de cohetes palestinos fueron señalados en diferentes puntos del
sur de Israel, en la región de Sderot y en algunos sectores del desierto del
Neguev.
El punto central, según la prensa
israelí, de la división en el gabinete israelí sobre las acciones a seguir
en Gaza es la continuidad de los cohetes palestinos que producen un estado de
caos y conmoción social que se proyecta como una fuente desestabilizante
permanente del gobierno de Tel Aviv.
Analistas de las principales cadenas
norteamericanas coincidían el martes en la apreciación de que si Israel no
consigue neutralizar las plataformas lanzaderas y los arsenales, la
operación militar en Gaza va resultar otro fracaso parecido al del Libano
con Hezbolá.