a llamada operación "Liderazgo
Sólido" que emplea a más de 60 bombarderos y helicópteros portamisiles
que comenzara el sábado, ya dejó más de 300 personas muertas y al menos
1000 heridas, según consignan varias agencias internacionales citando
información oficial palestina.
Según los medios israelíes, los
primeros ataques de los 64 aviones y helicópteros en tan sólo 3 minutos y 48
segundos se centraron el sábado en comisarías, centros de mando, ministerios y
cuarteles de Hamas, situados en plenos barrios de La Franja, que con
sus 1,5 millones de habitantes, es la la zona más densamente poblada del
mundo.
Esta densidad poblacional
alrededor de las oficinas y cuartes del gobiernos de Hamas fue la que posibilitó
-según fuentes de la salud palestina- la mmasividad de la muerte de civiles,
entre ellos mujeres, niños y ancianos, mientras los heridos colapsaban los
hospitales carentes de insumos y medicamentos.
Los analistas y la prensa israelíes, por su parte, hablan del "éxito en el
ataque inicial" afirmando que gran parte de las víctimas eran policías,
militantes y dirigentes de Hamas aunque "por el camino" murieran muchos
civiles.
Pese a los ataques aéreos, militantes palestinos dispararon unos 80 cohetes
contra Israel, y en uno de los ataques de mayor alcance, dos cohetes cayeron
cerca de Ashdod, un puerto situado a 30 kilómetros de Gaza, sin causar víctimas.
Mark Regev, portavoz de Olmert,
dijo que "Israel continuaría con la campaña hasta que tengamos un nuevo entorno
de seguridad en el sur, donde la población ya no vivirá con terror y miedo de
constantes descargas de cohetes".
El portavoz de Hamas, Fawzi Barhoum, instó a los grupos palestinos a utilizar
"todos los medios disponibles, incluyendo operaciones de martirio" - una
referencia a los atentados suicidas en Israel - para "proteger al pueblo
palestino".
Tanques israelíes permanecían este domingo desplegados al borde de la Franja de
Gaza, preparados para entrar en el densamente poblado enclave de 1,5 millones de
palestinos.
La televisión israelí informó que
el gabinete aprobó la llamada a las filas de reservistas para que ayuden en los
ataques que se llevan a cabo en la Franja de Gaza. Se espera la movilización de
al menos 6.500 reservistas.
La ministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, que espera convertirse en
primera ministra tras las elecciones de febrero, pareció descartar una
invasión a gran escala destinada a restablecer el control israelí del
territorio asediado, en el pasado cubierto por asentamientos judíos.
"Nuestro objetivo no es reocupar la Franja de Gaza", declaró en el programa de
la NBC "Meet the Press". Preguntada en Fox News si Israel pretendía derrocar a
los gobernantes de Hamas de Gaza, Livni contestó: "Ahora no".
Mientras moviliza reservistas,
intensifica sus raids y amenaza con una campaña "larga", Israel ya ha empezado a
buscar canales para una nueva tregua imponiendo sus condiciones, como por
ejemplo el rescate del soldado Guilad Shalit, en manos de Hamas desde junio del 2006. Algo
que el liderazgo islamista, tras los bombardeos, destrucción y horror que vive
Gaza, no aceptará. Como dijo uno de sus portavoces, "lucharemos hasta la última
gota de sangre".
Tras la sangrienta jornada del sábado, el Consejo de Seguridad de la ONU pidió
a las dos partes el "cese inmediato" de la violencia y que se permita el
suministro de ayuda humanitaria en la zona, donde aún continúan los ataques.
Pasadas las casi cinco horas de reunión de urgencia a puerta cerrada convocada
en la noche del sábado en la sede del organismo, los quince miembros del máximo órgano de la ONU consensuaron una declaración en la que instan a la restitución de un alto el
fuego entre israelíes y palestinos.
Además, reclaman a todas las partes que atiendan "las graves necesidades
humanitarias y económicas en Gaza", y que tomen "las medidas necesarias,
incluida la apertura de los pasos fronterizos, para garantizar la continuada
provisión de suministros humanitarios".
La declaración consensuada por el
Consejo no hace mención expresa ni a los bombardeos israelíes. De tan sólo tres
párrafos, el escrito final llama a las partes "a que pongan fin inmediato a
todas las actividades militares" y subraya "la necesidad de la restitución de la
calma en su totalidad, lo que abrirá el camino para encontrar una solución
política a los problemas existentes".
Por su parte, la embajadora de
Israel en la
ONU, Gabriela Shalev, dijo que "el único culpable de la situación es Hamas.
Hamas retiene a los ciudadanos de Gaza como rehenes. Ellos tienen la culpa". Y
continuó: "Los últimos días han sido tan duros que hemos tenido que decir basta
ya. No teníamos otra opción que llevar a cabo una operación militar".
En la misma línea se pronunció el embajador de Estados Unidos ante la ONU,
Zalmay Jalilzad, quien sostuvo que su país "quiere que termine la violencia y
que se atiendan las necesidades humanitarias de los palestinos", pero "es
necesario que cesen los ataques con cohetes a Israel", porque ese país "tiene
derecho a defenderse".
La condena para Israel llegó de parte del presidente de la Asamblea General de
la ONU, Miguel D'Escoto, quien –a través de su vocero- calificó de "gratuita"
la agresión sobre Gaza, y pidió a los miembros y órganos de Naciones Unidas
que reaccionen con rapidez y determinación si no quieren ser "cómplices por
omisión".
El portavoz de la cancillería de Irán, Hasan Ghashgavi, pidió una "acción
urgente" del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Organización de la
Conferencia Islámica (OCI) "y de todos los países para impedir al régimen
sionista que siga con sus crímenes".
Según la cancillería de Rusia , se debe "detener inmediatamente la operación de
gran envergadura contra Gaza" y Hamas debe "acabar con los disparos de cohetes".
Siria consideró "terrorista" el ataque israelí. También condenaron
Alemania, Irak, la Liga Arabe y el partido libanés Hezbollah llamó a
vengar lo sucedido.
La ofensiva israelí -que comenzó
el sábado- generó reacciones en todo el mundo. Mandatarios de distintos países y
jefes de organismos internacionales abogaron por el cese de las hostilidades.
Por su parte, el portavoz de Hamas Fausi Barhum habló de "una guerra abierta
contra la población palestina". "Hamas responderá a este baño de sangre" e
Israel pagará un precio, añadió.
El secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, ha exigido el fin
de la violencia en el sur de Israel y Gaza. "El secretario general está
profundamente alarmado por la fuerte y sanguinaria violencia en Gaza, y la
continuación de la violencia en el sur de Israel.
Protestas mundiales contra Israel
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En Madrid, más de mil personas se concentraron ante la Embajada israelí en
repulsa por los bombardeos. |
Miles de personas salieron
el domingo a las calles de las principales ciudades del
mundo para condenar el bombardeo israelí de la Franja de Gaza pero las
protestas han sido especialmente intensas en los países árabes y musulmanes,
donde los manifestantes pidieron a sus gobiernos una mayor implicación para
impedir que continúe la violencia, que ya ha costado la vida a 300 palestinos y a
un israelí.
Las protestas se hicieron sentir especialmente en los países con un alto
porcentaje de refugiados palestinos, como Líbano, Jordania o Irak. En los campos
de refugiados de Líbano, por ejemplo, viven unos 400.000 palestinos que tuvieron
que huir de sus casas en 1948, tras la creación del Estado de Israel. La Policía
tuvo que emplear gas lacrimógeno para impedir que los manifestantes se
aproximaran a su objetivo, la embajada egipcia en Beirut.
En Amán (Jordania) un grupo de diputados quemaron una bandera israelí
durante una sesión del Parlamento convocada para solidarizarse con los
palestinos.
La cámara aprobó una moción en la que emplaza al Gobierno a romper las
relaciones diplomáticas con Israel y a expulsar a su embajador.
Similares fueron las protestas de
Egipto, donde hubo concentraciones en El Cairo y otras cinco localidades, así
como en Irán o Yemen.
Cientos de personas marcharon hasta la Embajada egipcia para pedir a las
autoridades de ese país que abran la frontera con la Franja de Gaza para
poner fin al bloqueo impuesto por Israel desde principios de 2006.
Damasco también fue escenario de una importante protesta. Miles de personas
corearon lemas contra Israel y contra Estados Unidos y durante el acto se quemó
una bandera estadounidense. "La victoria será para la heroica Gaza", rezaba una
de las pancartas.
Y en Irak fueron varias las manifestaciones celebradas en varias ciudades. Por
ejemplo en el barrio de Baladiyat, hogar de muchos refugiados palestinos
exiliados, los manifestantes ondearon banderas palestinas y arremetieron contra
los líderes de los países árabes, a los que acusaron de no hacer lo
suficiente para ayudar a los palestinos.
En Irán se celebraron
varias manifestaciones y en una de ella diputados iraníes corearon lemas como
"Muerte a Israel", mientras que en Yemen el partido gubernamental organizó
un acto de repulsa en un estadio de Saná, la capital del país, en el que se
recogió ayuda humanitaria que será enviada por mar a Gaza.
Las protestas también se reprodujeron en ciudades occidentales como Londres o
Madrid. En la capital británica unas 700 personas se concentraron ante la
Embajada israelí. Dos o tres personas fueron detenidas, según la Policía, pero
la Embajada desmintió que ninguno de los manifestantes hubiera logrado penetrar
en el edificio.
En Madrid, más de mil personas se concentraron ante la Embajada israelí en
repulsa por los bombardeos. Los manifestantes portaban pancartas con lemas como
"Israel Genocida" o "No a la impunidad de Israel".
Otras organizaciones como Amnistía Internacional se sumaron a la protesta y
pidieron el fin de los actos de violencia "ilegítimos e injustificados"
tanto de Israel como del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas).