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Fuerza aeronaval estadounidense maniobrando
en el Golfo Pérsico. |
Fuentes del Pentágono citadas por
agencias señalaron que la fuerza aeronaval estadounidense, con centenares de
aviones, buques y submarinos con capacidad atómica liderados por dos portaviones
nucleares, dijeron el lunes que parte de la flota estaba llevando a cabo un
ejercicio combinado con buques de guerra británicos, en tanto otra estaba
haciendo maniobras en Bahrein.
El portaaviones de propulsión
nuclear USS John C. Stennis sirve de plataforma a ocho escuadrones de
aviones y helicópteros de guerra. La flotilla incluye el grupo del destructor
"21" y el crucero "Antietam", además de los destructores O'Kane y
Preble, que portan misiles guiados, y un buque de apoyo rápido al combate.
La flota del portaaviones
Dwight Eisenhower cuenta con un submarino, dos cruceros y 100 aviones y
helicópteros. En total, son más de 12.000 marineros e infantes de marina.
"El objetivo del ejercicio Red
de Vigilancia es poner a prueba las tácticas y procedimientos que deben
realizarse para proteger la infraestructura marítima, así como las
instalaciones de gas y petróleo", explicó el Comodoro Peter Hudson a través
de un comunicado emitido por la Quinta Flota.
Las tareas de la flota consistirán
en contribuir a la estabilidad regional y apoyar a las tropas de infantería en
Irak y Afganistán, señaló el Comando Conjunto.
Desde el comienzo del despliegue
militar en alta escala en el Golfo Pérsico, en febrero de 2007, los altos mandos
del Pentágono señalaron que el refuerzo de las tropas no implica un eventual
ataque, pero sí un fuerte elemento de presión contra el régimen iraní. "Esto
muestra nuestra determinación a hacer todo lo posible por traer seguridad y
estabilidad a la región'', afirmó el lunes en Bahrein el comandante Kevin Aandahl, de la quinta flota de la armada.
Es la primera vez desde el inicio
de la invasión de Irak que Washington cuenta con dos grupos aeronavales
nucleares en la región, un dato que no deja de llamar la atención de los
expertos en un momento de tensión creciente en la región.
El objetivo de este despliegue
militar
en la región del
Golfo -según la prensa norteamericana- es doble: prepararse para aplicar las
sanciones que el Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto en respuesta al
desafío nuclear iraní y lanzar un "mensaje" al régimen de Teherán.
La especulación sobre una posible
agresión militar contra Irán a causa del programa nuclear que lleva
adelante la república islámica creció desde que el diario estadounidense New
York Times comunicó a fines de junio que las Fuerzas Armadas de Israel
habían practicado algo semejante a un ataque.
El temor de una posible escalada del conflicto entre las potencias occidentales
e Irán, el cuarto país productor de petróleo del mundo, contribuyó a impulsar
los precios del crudo por encima de los US$ 145 el barril.
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Gigantografía del líder supremo de la República Islámica de Irán, Ayatolá Ali Jamenei, en las calles de Teherán. |
En tanto, y en un escenario de
marcada confrontación con EEUU, y con rumores de un inminente ataque a sus
centrales nucleares por las fuerzas estadounidenses, este lunes la Guardia
Revolucionaria de Irán realizó simulacros militares y ensayos con sistemas de
defensa antiaérea y misiles de última generación.
Medios y agencias iraníes señalaron que las fuerzas combinadas de la
Guardia Revolucionaria realizaron el lunes pruebas de lanzamiento de misiles
interceptores y de ataque a cargo de la Fuerza Aérea y de la Marina.
Irán retomó los ejercicios
militares en el golfo Pérsico, tras "conocerse que EEUU efectúa maniobras en
otro sector del Golfo", informó la página electrónica de la emisora estatal
iraní IRIB.
Citando fuentes militares la
emisora oficial consignó que el ensayo militar tenía como objetivo "mejorar la
capacidad de reacción y aptitudes para el combate". Si bien no se precisaron
detalles del lugar del ejercicio, los medios iraníes señalaron que las maniobras
se realizaron en el Golfo, cerca del área donde opera la flota estadounidense.
Las maniobras Gran Profeta III
de los equipos de misiles y navales de los Guardianes de la Revolución están
destinadas a "mejorar la capacidad combativa" de las fuerzas, señaló la agencia
oficial iraní Fars.
Los Guardianes de la Revolución poseen los misiles balísticos más importantes,
incluyendo el Shahab 3, con un radio de acción que pone a su alcance a Israel y
las bases de Estados Unidos en el Golfo.
Las maniobras comenzaron este
lunes, un día después de las que unidades de EEUU, Reino Unido y Bahrein
iniciaran en esa vía marítima, y en medio de la tensión en la zona causada por
las amenazas de Teherán de bloquear el estrecho de Ormuz si Irán llegase a
ser atacado.
"Irán atacará a Israel y a la flota
militar estadounidense en el Golfo en su primera respuesta a cualquier agresión
norteamericana a causa de su programa nuclear", amenazó este martes un asesor del
ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo iraní citado por la agencia oficial Fars.
"El primer disparo norteamericano
contra Irán provocará un incendio en los intereses vitales de Estados Unidos en
el mundo", afirmó el Ayatolá Ali Shirazi, un clérigo que representa a
Jamenei en las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución.
"Tel Aviv y la flota
estadounidense en el Golfo Pérsico serán blancos que serán incendiados en la
aplastante respuesta de Irán", afirmó la mano derecha de Jamenei.
El comandante de los Guardianes,
Ali Yafari, amenazó hace una semana con bloquear el estrecho de Ormuz,
estratégico para la navegación en el Golfo, si las instalaciones nucleares de su
país son atacadas por Israel o EEUU.
La advertencia tuvo una réplica
inmediata del mando de la quinta flota de EEUU que -mediante un comunicado-
señaló que las fuerzas conjuntas aeronavales estadounidenses impedirían
cualquier intento por bloquear la estratégica vía petrolero.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita un 40 por ciento del crudo que
cubre las necesidad de petróleo mundial, se encuentra en la entrada del Golfo
Pérsico, entre la República Islámica y Omán.
Las advertencias iraníes causaron
inquietud entre los países árabes aliados de EEUU en el Golfo debido a que sus
economías dependen de la exportación de petróleo, y varios de ellos, como
Kuwait, Qatar y Bahrein, acogen en sus territorios o aguas jurisdiccionales
bases militares estadounidenses.
Oficiales del Estado Mayor de la
Guardia Revolucionaria, una fuerza considerada la columna vertebral del régimen
islámico de Teherán, han advertido en los últimos meses de que disponen de
diferentes tipos de misiles capaces de alcanzar todas las bases del "enemigo" en
la región.
La región volvió a
soliviantarse cuando una información publicada originalmente por The New York
Times consignaba que Israel realizó un ensayo de guerra con ejercicios militares
orientados
a enviar un mensaje a la UE y a EEUU de que Israel está decidido a
atacar a Irán en caso de que no prosperen las negociaciones diplomáticas
para frenar su programa.
La tensión se incrementó el lunes
31 de junio cuando, bajo presión de los EEUU los países miembros de la Unión
Europea acordaron adoptar nuevas y más duras sanciones contra Irán, entre ellas
la congelación de activos de su mayor banco, por negarse a cumplir las demandas
internacionales sobre su programa nuclear.
Según informaba en la semana
The Washington Post, Israel está presionando a la Casa Blanca para que
defina un desenlace de las negociaciones diplomáticas con Irán y Corea del
Norte (a los que considera por igual como una amenaza para su
supervivencia), y si no se consiguen los objetivos pasar a la acción militar
directa.
The New York Times, por su
parte, habló de un "apresuramiento" que Bush y su administración le han
imprimido a las cuestiones nucleares de Irán y de Corea del Norte para
resolverlas antes de que expire su mandato.
Ni los medios estadounidenses ni
los analistas militares creen que la impresionante concentración de fuerzas
aeronavales con capacidad nuclear frente a las costas de Irán responda
solamente a fines "disuasivos" por parte de EEUU.
Según
The New York Times, al
doblar el número de portaaviones en el 2007, los comandantes disponen de la
capacidad necesaria para mantener un grupo de ataque cerca de Irán y otro fuera
del golfo Pérsico para hacer patrullas en Afganistán.