La precaria tregua (en la
que nadie cree) comenzó a resquebrajarse cuando el gobierno judío acusó a la
resistencia palestina de disparar cohetes desde la Franja de Gaza a ciudades del
sur de Israel, ignorando un cese al fuego establecido hace menos de una semana
entre Israel y Hamas, que controla Gaza.
Según
Reuters, Israel cerró el
miércoles los pasos fronterizos con la Franja de Gaza por un tiempo
indefinido, argumentando que es una respuesta a un cohete palestino que
rompió un alto el fuego logrado con la mediación de Egipto.
Los cruces iban a ser abiertos a las 8 a.m. (05:00 GMT) para permitir que las
importaciones, que se han incrementado bajo la tregua, llegasen a este
territorio empobrecido.
Sin embargo, el oficial de
comunicación del Ejército israelí Peter Lerner dijo que se mantendrán cerrados a
la espera de nuevas noticias.
"Cualquier reapertura se hará según consideraciones de seguridad", dijo a
Reuters.
Los altoparlantes lanzaron
nuevamente el "alerta roja" el martes en la ciudad de Sderot y sus alrededores
segundos antes que dos misiles Kassam lanzados desde Gaza volvieran a
explotar y producir daños materiales, exactamente como antes del cese de
fuego , según palabras de vecinos de la ciudad, en alusión a la frágil tregua
entre Israel y Hamas, que entró en vigor el jueves pasado.
La Jihad Islámica se adjudicó el
lanzamiento de los misiles en venganza por la muerte horas antes, en manos de
soldados israelíes, de un jefe militar de la organización en la ciudad de
Nablus, en Cisjordania.
Horas después del ataque -en el que no se registraron víctimas-, el grupo
radical Jihad Islámico reconoció haber lanzado los cohetes.
El grupo palestino dijo que esto debía al asesinato de uno de sus líderes en un
ataque israelí en Cisjordania en las primeras horas del martes, un hecho que los
palestinos consideran una violación del acuerdo.
En ese operativo en un edificio universitario de la ciudad de Naplusa, murió un
miembro de Jihad Islámica, identificado como Tareq Abu Ghali, de 24 años.
La violación de la tregua, que
pone en peligro los intentos de "pacificación" de la región y el avance en las
negociaciones para la liberación del soldado israelí en manos de Hamas , se dio
a conocer en momentos en que el jefe de Gobierno israelí, Ehud Olmert, se
entrevistaba en Sharem A Shej con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, para
agradecerle su "amplia colaboración" en el logro del acuerdo de alto el
fuego.
Según el corresponsal de la
BBC en Ramalá, Aleem Maqbool, aunque el cese el fuego acordado la semana pasada sólo
aplica en la Franja de Gaza, en el pasado, incidentes como éste han terminado
con treguas similares.
Además, asegura Maqbool la semana pasada Jihad Islámica -que cuenta con
presencia en Gaza- advirtió que rompería el acuerdo si alguno de sus miembros
era asesinado en Cisjordania.
En el acuerdo de "cese del
fuego" entre Israel y Hamas, logrado por Egipto, quedaba claro que la tregua
se extendía a la Franja de gaza y no impedía la acción defensiva de Israel
contra acciones terroristas planificadas desde Cisjordania.
El alto el fuego incluía la
disposición a someterse al mismo por parte del resto de las organizaciones
armadas palestinas y la decisión de Hamas de imponer un "cese de hostilidades" a
las organizaciones rebeldes para imponer su soberanía y capacidad de gobernar y
negociar, que parece no ha prosperado.
Ante la violación de la tregua,
las autoridades de Hamas, reafirmaron inmediatamente su compromiso con la tregua
firmada con Israel, según explicó Fawzi Barhum, un portavoz del grupo.
Reafirmamos nuestro respeto a la
tregua y nuestros esfuerzos para que continúe y tenga éxito , dijo. Autoridades
israelíes advirtieron que las palabras de Barhum deben ser demostradas en
acciones contra los lanza-misiles , que de cualquier manera, indicaron, son una
clara violación del cese de fuego.
El espiritu del acuerdo de tregua
estaba destinado a un cese al fuego y un posible intercambio de
prisioneros, que forman parte del acuerdo firmado por Israel y Hamas.
Egipto, un aliado del eje Washington-Tel Aviv, busca que Israel reabra el
cruce de frontera en Rafah entre Egipto y Gaza, pero Israel he dejado en claro
que sólo lo hará si el soldado Gilad Shalit, secuestrado en 2006, es liberado
por Hamas.
La violación del cese del fuego
desde ambas trincheras, arroja escepticismo sobre el futuro de la tregua que
podría romperse en cualquier momento, según la prensa israelí.
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