a Moscú, a su más
alto diplomático para Latinoamérica, con la finalidad de discutir la cada
vez más marcada presencia de Rusia en la región.
El creciente papel de los países de
América Latina y el Caribe en la política internacional fue el eje central
en Moscú de "consultas" celebradas por diplomáticos rusos y
estadounidenses, informó el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores.
En la reunión participaron el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov,
y el subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos Hemisféricos, Tom
Shannon, indicó el ministerio en un comunicado publicado en su página en
internet.
Las conversaciones se centraron, en particular, en "la participación activa de
los países latinoamericanos en los procesos económicos globales y la
intensificación de los procesos de integración en la región", señala el
comunicado oficial.
Riabkov y Shannon "mantuvieron un detallado intercambio de opiniones
sobre el estado actual y las perspectivas de desarrollo de las relaciones de
Rusia y de Estados Unidos con los estados de América Latina y el Caribe".
Con ese objetivo, el secretario
de Estado para Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos, Thomas Shannon, está en
Rusia discutiendo los alcances de su nueva política respecto a Latinoamérica.
Su viaje tuvo lugar apenas unas semanas después de que Moscú y Caracas hicieran
ejercicios militares conjuntos en aguas caribeñas y de que el presidente ruso,
Dimitri Medvedev, visitara Perú, Brasil, Venezuela y Cuba para firmar una
serie de acuerdos de cooperación estratégica.
Según con un comunicado publicado en la página de internet del Ministerio
ruso de Relaciones Exteriores, las conversaciones entre diplomáticos rusos y
estadounidenses se centraron en "la participación activa de los países
latinoamericanos en los procesos económicos globales".
"La parte rusa confirmó su voluntad de incrementar todo el conjunto de
relaciones con América Latina y el Caribe, y de fortalecer su componente
económica y comercial", según el comunicado.
Además, discutieron la naturaleza y los objetivos de la intensificación de
los procesos de integración de la región.
Según la misma fuente, los rusos confirmaron "su voluntad de incrementar todo el
conjunto de relaciones con América Latina y el Caribe, y de fortalecer su
componente económico y comercial".
Shannon, por su parte, aseguró en una entrevista con la prensa occidental que el
interés de Rusia en la región es comercial y no ideológico.
"¿Cuál es la posición ideológica rusa?", exclamó, en conversación con la
BBC, Peter Hakim, del centro de análisis Inter-American Dialogue.
"Yo creo que Shannon estaba reaccionando en parte a cosas como que, con Rusia yendo
a Venezuela y Cuba, ¿se está reestableciendo el mismo tipo de relaciones que
alguna vez tuvo en la región? ¿Se va a oponer a EE.UU. otra vez?. Es a eso a lo
que me imagino que se refería, no a ideología en términos de comunismo",
agregó.
Según el analista, con este tipo de declaraciones se está subestimando el rol
político que juega actualmente Moscú: "Rusia queriéndose mostrar como un poder
que puede operar en el patio trasero de EE.UU. así como EE.UU. ha operado en su
patio trasero (Georgia o Polonia)".
"No obstante, pienso que no hay que darle tanta importancia. Me parece que la
relación entre Brasil y Rusia es más importante que la que hay entre Rusia y
Venezuela".
Respecto al viaje mismo del responsable de Asuntos Hemisféricos de EE.UU. a
Moscú para hablar de América Latina -algo que a algunos les puede resultar
incongruente- Hakim recordó que fue el mismo Shannon quien promovió la noción de
discutir con China su papel en Latinoamérica y señaló que esto se puede
interpretar como una extensión de aquella iniciativa.
"Es claro que la doctrina Monroe ya no opera y que supuestamente Latinoamérica
va a jugar un rol más predominante a nivel mundial. Estados Unidos le quiere
comunicar a los rusos, los chinos y los latinoamericanos que no lo toma como
un desafío contra EE.UU. sino que lo está tomando con calma y que quiere ver
cómo generar cooperación", señala el analista entrevistado por la BBC.
¿Sería entonces EE.UU. una suerte de padre que está chequeando los amigos de sus
hijos?, preguntó BBC .
"La responsabilidad de Tom Shannon es Latinoamérica, él ve a Rusia jugando un
papel más prominente, así que quiere hablar con Moscú sobre cuál es la política
estadounidense y asegurarse de que no hay malentendidos respecto a cuál es la
posición de EEUU", concluyó el analista.
Las operaciones militares conjuntas de una semana en noviembre, en las
que participó el mayor crucero de propulsión nuclear en el mundo, "Pedro El
Grande", marcó el regreso de navíos rusos de combate al mar Caribe, en el
que no incursionaban desde los tiempos de la Guerra Fría, cuando la
extinta Unión Soviética mantenía una estrecha relación con su aliada Cuba.
Según escribe Humberto Márquez para la agencia IPS, más que acciones
bélicas "parecen un telón de fondo para el viaje de Medvédev por Lima, Río de
Janeiro, Caracas y La Habana, animando otra clase de maniobras, económicas y
comerciales, para explotar oportunidades de inversión, comercio y venta de
tecnología y armas que se le abren a Rusia".
"La región es hoy uno de los más importantes clientes de armas rusas en el
mundo. Las ventas pasaron de US$ 300 millones en 2001 a US$ 3.000 millones
en 2006, y van en aumento", observó Moisés Naim, director de la revista
estadounidense de temas internacionales Foreign Policy.
IAR Noticias consignaba en noviembre
que la Casa
Blanca y el Pentágono sabían que Rusia sólo está jugando a una
estrategia "disuasiva" en el patio trasero (nuclearizar el Mar
Caribe para presionar una negociación nuclear en Europa del Este), mientras
Gazpron y el complejo militar ruso facturan divisas fuertes con las armas, la
energía y la tecnología de última generación en Venezuela y América Latina.
Rusia (una potencia capitalista
emergente con poder nuclear) no está en condiciones (ni en voluntad) de
disputar una guerra por el control militar-económico de América Latina con el
arsenal nuclear y convencional combinado de EEUU y la Unión Europea. Además, los
arsenales nucleares no están para ser utilizados (lo que convertiría al planeta
en cenizas) sino para disuadir y presionar negociaciones.
En el presente escenario, el Kremlin sólo está utilizando su
"alianza militar estratégica" con Chávez y el despliegue ostentoso de
algunas de sus unidades nucleares en el espacio latinoamericano para seguir
posicionado a Rusia dentro del "nuevo orden mundial" del sistema capitalista, con el petróleo, las armas y la energía como herramientas estratégicas.
En conclusión, y como lo evidencian
los hechos, Moscú parece no estar dispuesto a una confrontación directa por áreas de influencia geopolíticas y militares con el Imperio estadounidense
en su histórico patio trasero.
La prueba más clara de ello es la
reunión de "discusión diplomática" que se realiza en Moscú.