La financiación del Gobierno kirchnerista a la llamadas organizaciones de "derechos humanos", a las que
utiliza como parte de su aparato político, ha tocado un punto de inflexión y
asume características particulares en el caso de las Madres de Plaza de Mayo
presidida por Hebe de Bonafini.
Hebe de Bonafini se ha convertido
en la más celosa defensora pública del matrimonio Kirchner y asume desde los
"derechos humanos" un rol parecido al que desempeña Luis D'Elia desde las organizaciones piqueteras también asimiladas al aparato rentado del
Gobierno de
turno del Estado capitalista en la Argentina.
A tal punto llega la
fidelidad "combatiente" de la titular de Madres de Plaza de Mayo para
con los Kirchner,
que durante el conflicto con el sector agrario pidió la represión policial y
el encarcelamiento de los que cortaban rutas.
Pero la "fidelidad" oficialista de Bonafini tiene también otro costado menos "combatiente": La
financiación millonaria de su organización con dinero del Estado.
Un informe difundido este
miércoles por el diario Perfil habla del despilfarro de los cheques sin fondos
de Bonafini,
la deuda millonaria que involucra a las Madres de Plaza de Mayo, la financiación
del Gobierno, el papel que cumple en la organización Felisa Miceli (la ex
ministra de Economía echada por corrupta del Gobierno) y por qué la
organización sigue emitiendo pagos sin respaldo sin que le cierren las
cuentas como a cualquier ciudadano común.
Según el diario Perfil, hay constancia en los archivos del
Banco Central de la República Argentina, Hebe de Bonafini y la Fundación Madres
de Plaza de Mayo, que ella preside, tienen este año 34 cheques rechazados por
falta de fondos por un valor de $403.984,96.
La cifra sólo abarca los primeros
tres meses del año, ya que la última estadística del BCRA llega al 26 de marzo.
Si se toma en cuenta todas los cheques emitidos desde 2004, los "rebotes"
financieros totales de Bonafini son más amplios y superan el millón y medio de
pesos, según el diario.
En la central de información del
BCRA figuran, desde el 11 de noviembre de 2004 y hasta el 26 de marzo de 2008,
147 cheques rechazados por un monto que asciende a $1.668.270,39. La mayoría
rebotados durante el año pasado. Las sumas individuales van desde los $170.000
por cheque a $37,50.
La mayoría de los cheques corresponden a la Fundación de las Madres
-señala Perfil-, aunque 10 son de laa Asociación Rebeldía y Esperanza, una
organización social dedicada a la fabricación de cerámicos, venta de madera y
enseñanza de adultos, que también obtuvo, en 2005, un permiso del Gobierno
porteño para tener puestos ambulantes y la concesión de una calesita en la Plaza
de los Dos Congresos.
¿Por qué, tras 147 cheques sin fondos en los últimos cuatro años, ni Bonafini ni
las Madres han sido inhabilitadas para emitir?
Perfil.com señala que
consultó al área de cheques rechazados del Banco Central, donde manifestaron que
una persona u organización puede seguir emitiendo "siempre y cuando se pague la
multa".
Las multas de los 147 cheques
rebotados fueron pagadas por Bonafini y las Madres, a diferencia de los montos
rechazados ya que sólo 111 cheques fueron abonados, mientras que 36
($484.054,99) siguen impagos.
La activa militancia que Bonafini pregonó a favor de la gestión de Néstor Kirchner,
antes, y que protagoniza a favor de Cristina Fernández, ahora, ha despertado las
suspicacias de quienes ven detrás de todo esto una extraña operación
financiera, apunta Perfil.
Esta semana, el Instituto de Vivienda de
la Ciudad de Buenos Aires denunció que la fundación de Bonafini y Shocklender
recibe "trato privlegiado de la Nación, que le destinó 32,7 millones del
total de 40,9 millones que giró para contratistas".
"Durante 2008, la Subsecretaría de Vivienda de la Nación ha girado al IVC 40,9
millones de pesos, de los cuales 32,7 millones de pesos (80 por ciento del
total) fueron adjudicados por el Gobierno Nacional a Sergio Schoklender y a la
Fundación Madres de Plaza de Mayo", remarcó el Instituto.
En ese marco, resaltó que "la obra que generó el conflicto, en avenidas
Castañares y General Paz, presenta sólo un avance del 3,98% de acuerdo al plan
presentado".
Hebe de Bonafini y las Madres
recibieron de la Secretaría General de la Presidencia $1.410.000 pesos el
año pasado, según consta en el presupuesto.
Perfil.com añade que intentó comunicarse en reiteradas oportunidades con
Felisa Miceli, la encargada de manejar las finanzas de las Madres desde
noviembre del año pasado. Miceli asumió el cargo cuatro meses después de su
polémica salida del Gobierno por el escándalo de la bolsa con dinero en su
baño (por el cual está procesada en la Justicia). La ex funcionaria no
respondió la decena de llamados de Perfil.
Según el diario, Miceli es la indicada para hablar del tema. No sólo porque busca
ordenar las cuentas de la Fundación presidida por Bonafini, sino también porque
fue la ministra de Economía que avaló el pago del $1.410.000 como aporte no
reintegrable en el presupuesto 2007.
Según reveló la revista
Noticias, en la Fundación de las Madres hay una interna abierta entre Miceli
y Sergio Schoklender (un ex condenado por parricidio que actúa como "mano
derecha" de Bonafini) por el manejo del dinero que reciben del Estado. "Schoklender
es el que aprieta y el que maneja las cooperativas de viviendas, y Felisa es la
que factura”, comentó a la revista Noticias una fuente que conoce de
la pelea.
Mientras el Gobierno construye todos los días una "doble moral" sobre el pago de
las deudas y lleva adelante operativos mediáticos contra los evasores, la
chequera de Hebe está al rojo vivo y la ministra de Economía de las Madres no da
la cara, concluye Perfil.
Los "derechos humanos" de los
Kirchner
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Estela de Carlotto,
titular de las Abuelas de Plaza de Mayo, ingresando a la fiesta de
Embajada de EEUU el 4 de julio de 2006. |
El gesto simbólico de Hebe de
Bonafini de obsequiar su pañuelo blanco a la co-presidenta de Kirchner, Cristina Fernández, cuando despuntaba el conflicto con
el sector agrario, fue
contundente e indicó el grado de sumisión oficial de su organización.
Según la revista Noticias,
Bonafini no sólo ofrendó al matrimonio presidencial un símbolo de la lucha
por los "derechos humanos", sino también un capital político intangible: la
credibilidad (mediaticamente impuesta) de estos organismos.
Y marcó, además, la participación
activa -inexistente hasta ahora- de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en una
coyuntura partidaria.
Pero no solamente la organización
de Bonafini participa del armado de "organizaciones sociales" rentado del
kirchnenerismo: Junto con piqueteros, sindicalistas, el aparato del PJ y
funcionarios (columna vertebral de las movilizaciones callejeras oficiales)
Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto, titular de las Abuelas de Plaza de
Mayo y candidata a Premio Nobel de la Paz, se convirtieron, entonces, en escudos
éticos contra el descreimiento de la política oficial.
Estela de Carlotto, una figura
mediática dotada de escala de "prestigio" en el terreno de las "luchas
sociales", es una habitué a las celebraciones del 4 de Julio en la embajada
norteamericana como revelan documentos gráficos.
A Carlotto se la vio sentada,
prolijamente, en primera fila escuchando todos los discursos que la presidenta
Cristina pronunció desde el atril del Salón Blanco. Con su estilo protocolar, defendió la
investidura presidencial, criticó a los ruralistas y aseguró que “provocar
desabastecimiento es atentar contra la democracia”. Hebe, en cambio, nunca
abandonó la barricada, según Noticias.
Envuelta en un poncho rojo,
Bonafini se presentó con el ex presidente Néstor Kirchner en la Plaza de
Mayo para enfrentar a las cacerolas, gritó en el Congreso a favor de las
retenciones y pidió “tolerancia cero” para el campo: cárcel, represión y
desalojo “con palos y gases” de las rutas.
Según Noticias, el
maridaje entre el Gobierno nacional y estos organismos de derechos humanos -que
históricamente mantuvieron una actitud arisca con el poder- se consumó así,
frente a las cámaras de TV, sin pudor ni reparos.
¿Cómo hicieron los Kirchner para lograr que las Madres y las Abuelas -que hasta
hace unos años parecía imposible que se amigaran entre ellas- compartieran un
mismo palco oficial y repartieran elogios al Gobierno de turno?, se pregunta la
revista.
El ex presidente Néstor Kirchner,
que en su provincia estuvo lejos de cuidar los "derechos humanos", se apropió
de la bandera contra la dictadura militar setentista levantada por los
organismos y la puso en el centro de su marketing político-electoral.
En forma demagógica, y para
cosechar imagen y adhesión entre los sectores "progresistas", impulsó
medidas como la reapertura de los juicios contra los represores, la formación de
una Corte Suprema independiente que avaló la anulación de las leyes de
Obediencia Debida y Punto Final y la creación de un Museo de la Memoria en la ESMA.
Pero Kirchner hizo algo más:
Asimiló a los organismos y a los militantes al aparato rentado del Gobierno,
mediante cargos y empleos públicos, planes sociales, prebendas y dinero, a
cambio de un apoyo incondicional.
En los últimos tres años -según
Noticias- las Madres recibieron de la Casa Rosada, al menos,
37.294.950 de pesos en concepto de subsidios, financiamiento para la
construcción de viviendas populares, publicidad oficial y planes alimentarios,
según los pocos datos oficiales existentes, ya que la distintas dependencias son
reacias a dar este tipo de información.
También lograron un espacio de 15
minutos en Canal 7 y el Comfer les adjudicó una frecuencia de radio en un lugar
privilegiado, 530 AM, donde se divulgan consignas "militantes" de los ‘70.
Además, la Universidad de las Madres participa en programas de capacitación del
Estado nacional.
A las Abuelas de Estela de Carlotto, el Gobierno les giró menos subsidios
(3.897.000 pesos) que a las Madres, aunque no retaceó cargos, señala la revista.
Toda la familia Carlotto, por
ejemplo, ocupa un lugar en el universo kirchnerista. Su hija, Claudia, es
coordinadora de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) y
directora ejecutiva de la Unidad de Investigación de ese organismo. Otro hijo,
Guido, es senador provincial en Buenos Aires por el Frente para la Victoria y fue
concejal en La Plata.
Por último, Remo, actual diputado
nacional por el kirchnerismo, fue secretario de Derechos Humanos de la provincia
de Buenos Aires. Y, si bien ella lo desmiente, ahora más que nunca, Estela de
Carlotto suena como candidata a legisladora.
Sin lugar dudas, los "derechos
humanos" son un brillante negocio en la Argentina capitalista gerenciala por los
Kirchner.