En una jornada donde la abstención fue la gran protagonista, la oligarquía
separatista boliviana volvió a adjudicarse un "triunfo" en los tramposos
referendos realizados este domingo en Beni y Pando, continuando la tendencia
secesionista de Santa Cruz.
El gobierno de Morales advirtió que "no es posible implementar en la
práctica estatutos cuya imposición se intenta por vías ilegales,
inconstitucionales y poco democráticas" porque su aplicación queda "inviabilizada"
y "debilita la causa autonómica. No obstante, el gobierno de Morales se
mantiene impotente y "deja hacer" a la oligarquía separatista pese a los
reclamos de lso sectores combativos que buscan enfrentar el plan secesionista
que pretende dividir a Bolivia entre provincias ricas y provincias pobres.
En Beni el estatuto obtuvo este
domingo el 81% de los votos a favor frente al 19% del "No", con un ausentismo del
31%, según un sondeo de la cadena privada de televisión ATB.
En Pando también se impuso el voto afirmativo con 82% de los sufragios y el
negativo sumó el 18%, y la inasistencia registró un nivel alto del 41%, según la
televisora privada.
Según la Ley Marco del Referendo,
la consulta es válida si supera el 50% de sufragios, sobre la base de la lista
de inscriptos. Caso contrario, la consulta se anula.
El ejecutivo de la empresa Ipsos, Apoyo Opinión y Mercado Bolivia, que estuvo a
cargo del conteo rápido, Luis Garay, dijo que lo logrado en Pando es un
"resultado estadísticamente delicado", por lo que hay que esperar los datos
oficiales.
A los procesos autonómicos de
Santa Cruz, Beni y Pando se sumará el 22 de junio el de Tarija, rica
región que alberga el 85% de la riqueza gasífera boliviana.
Los dos procesos electorales constituyen un nuevo desafío al gobierno de
Morales, quien denunció ante la OEA planes secesionistas de la derecha y propuso,
para zanjar el diferendo, "ensamblar" las autonomías con una nueva Constitución
de corte estatista, impulsada por el primer mandatario y rechazada por la
oposición.
Los dos plebiscitos se desarrollaron en medio de tensiones tras esporádicos
choques que comenzaron el sábado en dos villorios de Pando y Beni, entre
campesinos que resistían la consulta y vecinos que apoyan la autonomía regional.
Las cortes electorales de ambos departamentos prometieron resultados
preliminares oficiales en las siguientes horas, aunque los medios dijeron que éstos
están siendo tabulados en Santa Cruz, región que abandera la lucha separatista y prohija las consultas de Beni y Pando
Al grito de "somos tres, vamos por el cuarto", en referencia a la
consulta que está pendiente en Tarija, el prefecto de Beni abogó hoy por
"transformar las caducas estructuras" del país "sin odios ni rencores".
A juicio de Suárez, "el rotundo 'sí' expresado por los benianos consolida la
unidad departamental" y, además, es el camino para crear "un Estado nacional
sólido, fuerte, democrático y sin exclusiones".
"Hoy la democracia y la libertad han vencido a la violencia y al odio", subrayó
Suárez en alusión a los incidentes aislados que se registraron hoy en Beni,
principalmente en la ciudad de Trinidad, donde se enfrentaron campesinos afines
al Gobierno y autonomistas radicales llegados desde la región de Santa Cruz.
En la comarca de Filadelfia,
cercana a Cobija -capital de Pando- se registraron tres heridos leves luego de
enfrentamientos entre campesinos leales al presidente Evo Morales y bandas
que apoyan la autonomía, según informes de testigos.
Para impedir el plebiscito en Filadelfia grupos de campesinos quemaron este
domingo urnas y papeletas de sufragio.
La tensión aumentó en Beni, con choques callejeros en la ciudad capital de
Trinidad y en la comarca de Yucumo, que une a este departamento con La Paz.
En Trinidad, grupos opositores llegados desde Santa Cruz, departamento que
apuntala las autonomías regionales, atacaron las sedes sindicales de campesinos
y de colonos de Beni.
En una declaración de prensa en el Palacio Quemado de la Paz, el ministro de
Gobierno (Interior), Alfredo Rada, calificó los referendos de "espurios,
ilegales, inconstitucionales y de corte separatista".
Rada utilizó los mismos argumentos para desconocer una consulta similar
realizada en mayo en Santa Cruz, donde triunfó el "Sí" a la autonomía con un
abrumador 85% y un ausentismo del 40% en las urnas.
Las cifras finales del referendo en Trinidad, capital de Beni, y en ocho
provincias podrían tardar hasta cinco días, según la presidenta de la
organización electoral, Zulema Gutiérrez.
La misma situación se vive en Pando, según declaró en la ciudad de Cobija el
presidente de la corte electoral Jorge Majluf.
Este domingo desde Medellín, en Colombia, el secretario general de la OEA, José
Miguel Insulza, expresó la preocupación del organismo por algunas
manifestaciones de violencia en los referendos.
La OEA "está preocupada por la violencia ejercida en algunos referendos"
realizados este domingo, señaló Insulza al instalar la 38ª Asamblea General del
organismo panamericano en Medellín.
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El
gobierno de Morales pidió abstención. |
Morales, impotente frente a la
oligarquía
Según la agencia
econoticiasbolivia, que expresa a los sectores más
combativos de la izquierda boliviana, "Paralizado por su suicida política de
concertación con la oligarquía que lo desprecia y detesta, el presidente de
Bolivia, Evo Morales, frenó las protestas de campesinos y obreros en contra de
la envalentonada burguesía agrofinanciera, que no se da tregua en su tarea de
escindir al país en dos".
En las regiones orientales de Beni
y Pando, la oligarquía, al igual que lo hizo en Santa Cruz, levantó
demagógicamente la bandera de la autonomía y prometió mejorar la calidad de la
vida de la gente y lograr la prosperidad de la región con lo que han ganado un
masivo apoyo de la población urbana y de casi todas las organizaciones sociales,
empresariales y vecinales, con la única excepción de los campesinos y de
minoritarios sectores de izquierda.
Pese a ello, los oligarcas no toleran ninguna disidencia ni protesta y organizan
a miles de jóvenes para imponer su ley y su orden. En estas elecciones está
prevista la aprobación, por amplio margen, de unos estatutos autonómicos que son
igual o más separatistas que los cruceños y que posibilitan que se puedan crear
Parlamentos regionales con potestad para formular sus propias leyes, manejar los
recursos naturales sin injerencia del Gobierno central de Paz, formar su propia
Policía y crear impuestos (ver: la oligarquía da un paso atrás y tres adelante).
Pero mientras la derecha seguía consolidando sus posiciones, en La Paz, el
gobierno de Morales intentaba este miércoles dar respiración artificial a un
diálogo de sordos con la oposición, sin la participación de la principal fuerza
de la derecha y los prefectos opositores, en una reunión que no tiene más que un
carácter simbólico y está, en los hechos, condenada al fracaso.
Horas antes, el dirigente oficialista de la Central Obrera, Pedro Montes, había
solicitado al presidente Morales a dejar de lado sus intentos por conciliar con
la oligarquía para volcarse, por el contrario, a buscar un acuerdo con los
trabajadores y la población empobrecida.
"Estamos pidiendo al Gobierno que no puede dialogar con los masacradores del
pasado, sino de una vez que el diálogo se haga con el pueblo a la cabeza de la
COB", dijo el dirigente minero que paradójicamente suspendió la movilización
popular en todo el país para dar espacio al diálogo entre el Gobierno y parte de
la oposición derechista.
En Oruro, los sindicalistas cuestionaron la decisión de la COB de suspender las
movilizaciones populares contra la oligarquía y por el no cumplimiento de la
agenda de octubre (nacionalización efectiva del gas, petróleo y minas, reversión
de las tierras de los latifundistas, fin de la política neoliberal, control de
precios de los alimentos y aumento de salarios).
Víctor López, secretario permanente de la Central Obrera de Oruro dijo que la
dirigencia de la COB, al haber hecho un cambio en las medidas de presión y
convocar a reuniones de dirigentes en vez de lanzarse a la lucha, no tenía otro
afán que desvirtuar y perder la perspectiva de las movilizaciones.
La suspensión de las movilizaciones sindicales se origina en la política
gubernamental de intentar lograr un acuerdo de largo aliento con la burguesía
para potenciar el “capitalismo andino”, además de evitar que los sindicatos más
radicales, como los mineros y maestros, ganen más fuerza en su exigencia para
que Morales deje de conciliar con la derecha y cumpla con las exigencias del
pueblo.
Los sectores más radicales creen que el próximo referéndum revocatorio de
mandatos del 10 de agosto, que es casi seguro que ratificará en su cargo al
presidente Morales y a sus principales opositores en las prefecturas del
oriente, no resolverá la crisis política que vive el país ni ayudará a mejorar
la crítica situación económica de los trabajadores.
Por ello, creen que es urgente retomar la movilización y la lucha para recuperar
el control de las calles y de las ciudades, y así evitar que la oligarquía, que
opera con la cobertura de la Embajada de Estados Unidos, afiance más su poderío.
Los sindicatos más radicales creen que si no enfrentan ahora a la burguesía,
serán engullidos por la barbarie fascista que ha comenzado a cobrar más y más
fuerza en el oriente y los valles de Bolivia ".