"Es necesario tomar medidas para frenar el impacto
que adquiere la especulación financiera, como la de los fondos de
cobertura (poco convencionales, de estrategias arriesgadas) y los
bancos de inversión, con su creciente participación en el mercado
petrolero", advirtió el libio Abdalá El Badri, secretario general de
la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El grupo advirtió que ni siquiera considera ya reunirse para
estudiar algún incremento a la producción del grupo, de 32 millones
de barriles diarios, que equivalen a 37 por ciento del total
mundial, pues los precios escapan completamente de su control.
"El mercado está bien abastecido. No hay demanda física de más
petróleo. No vemos necesidad de actuar con pánico", dijo el ministro
de Petróleo de Qatar y ex presidente de la OPEP, Abdullah al-Attiyah.
La OPEP está integrada por Angola, Arabia Saudita, Argelia, Ecuador,
Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irán, Iraq, Kuwait, Libia,
Nigeria, Qatar y Venezuela. Hace una década buscaba que su cesta de
crudos se vendiese a 20 dólares por barril, y esta semana vio
cotizarla a un promedio de 105,54 dólares.
Los principales crudos de referencia impusieron nuevas marcas. El
barril de West Texas Intermediate (WTI), marcador estadounidense,
tocó este viernes los 117 dólares, antes de cerrar a 116,87, en
tanto el Brent del Mar del Norte alcanzó 114,17 dólares por unidad.
Luis Giusti, ex presidente de la corporación estatal Petróleos de
Venezuela SA (Pdvsa) y consultor en el londinense Centro de Estudios
Globales de la Energía, sostiene que alrededor de 40 dólares en el
actual precio de cada barril de crudo responde a la especulación
financiera.
Junto con la especulación en los mercados de futuros, "el
debilitamiento del dólar estadounidense, tensiones geopolíticas y
limitaciones en el sistema de refino de Estados Unidos marcan la
escalada de precios", sostuvo El Badri.
El Ministerio de Energía de Venezuela, en su informe semanal, agregó
la preocupación por los suministros en Nigeria y en Estados Unidos.
México, uno de los principales proveedores de Estados Unidos, cerró
por mal tiempo a comienzos de semana, sus tres principales
terminales de exportación petrolera.
Las reservas comerciales de crudo en Estados Unidos disminuyeron la
segunda semana de abril en 0,7 por ciento respecto de la primera, y
se situaron en 313,7 millones de barriles, 1,5 millones de barriles
menos de lo que vaticinaban analistas del mercado.
"El sistema está tan ajustado que cualquier problema de suministros
genera una preocupación real. Ya no tenemos un gran colchón (de
capacidad de producción cerrada) y ahora es mucho más fácil que el
dinero entre y empuje los precios", comentó Robert Nunan, de
Mitsubishi, la mayor corporación japonesa de comercio internacional.
La sobrecarga de dinero en el mercado opaca hallazgos como el
recientemente anunciado en Brasil, un campo con 33.000 millones de
barriles que se ubicaría a gran profundidad bajo el océano Atlántico
en la sudoriental zona de Santos.
"Sería el mayor descubrimiento mundial de los últimos 30 años y el
tercer campo del mundo en la actualidad", dijo el presidente de la
Agencia Nacional de Petróleo, Haroldo Lima. Si se confirmase el
hallazgo, "Brasil se convertiría en un exportador en el nivel de los
países árabes y Venezuela", dijo la ministra jefa del gabinete,
Dilma Rousseff.
El presidente de la empresa brasileña Petrobras, Jorge Zelada,
relativizó el anuncio y dijo que su corporación " no puede confirmar
la magnitud" del yacimiento, ya bautizado Carioca. "No tenemos una
evaluación del reservorio de ese campo", aclaró.
En otro extremo del planeta, la producción de Rusia, la segunda del
mundo después de la de Arabia Saudita y que en 2007 fue de 9,83
millones de barriles por día, podría entrar en fase de declinación,
según el vicepresidente de la empresa Lukoil, Leonid Fedun.
"El período de intenso crecimiento de la producción en Siberia
occidental ya pasó. La del año pasado probablemente será la mayor
que veré en mi vida", dijo Fedun. En enero y febrero la producción
rusa fue de 9,75 millones de barriles diarios y en marzo bajó a 9,72
millones de unidades.
Mientras eso ocurre del lado de la oferta, la demanda sigue
creciendo, a razón de 1,4 por ciento anual según la OPEP. Este año
se consumirán 1,2 millones de barriles diarios más que en 2007.
China, que consume siete millones de barriles diarios e importa
cuatro millones de unidades, permanece como el primer impulsor de la
demanda. Por ello, señales de una leve desaceleración del
crecimiento económico chino llevaron a que durante algunas jornadas
de la semana los precios del crudo retrocedieran, pero el viernes 18
galoparon de nuevo.