El ministro de Interior colombiano, Carlos Holguin Sardi, calificó de
leyenda y de "cuento" organizado por varias ONG la denuncia que el domingo
realizó el diario The Washington Post sobre el aumento de campesinos asesinados
por el Ejército colombiano para hacerles pasar por miembros de la guerrilla,
basándose en los informes de grupos pro Derechos Humanos, investigadores de
Naciones Unidas y funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, según informó
Radio Caracol.
"De eso siempre se ha hablado, cuando muere un guerrillero salen a decir que
se trataba de un santo varón, que era un trabajador o un campesino pero en
realidad son historias repetitivas, y no hay que olvidar el caso del ecuatoriano
que estaba en el campamento de Raúl Reyes y que ahora lo quieren convertir en un
cerrajero", señaló Holguin.
Además, sostuvo que la opinión pública ya conoce estas historias que se generan
para construir pruebas y demandar a Colombia ante los tribunales
internacionales, para ganar así jugosas sentencias y recursos.
Según la denuncia publicada por el
influyente diario estadounidense The Washington Post, el domingo, hay un
aumento de campesinos asesinados por el Ejército colombiano para hacerles
pasar por miembros de la guerrilla, basándose en los informes de grupos pro
Derechos Humanos, investigadores de Naciones Unidas y funcionarios del Gobierno
de Estados Unidos.
Según el periódico, "bajo la presión de los comandantes militares para registrar
muertes en combate, en los últimos años, el Ejército ha asesinado cada vez
más a campesinos inocentes haciéndolos pasar por guerrilleros".
"Hay diferentes registros sobre el número de ejecuciones extrajudiciales, como
son llamadas las muertes de civiles. Pero un informe de una coalición de 187
grupos de Derechos Humanos dijo que 955 civiles murieron entre 2002 y 2007 y
fueron clasificados como guerrilleros caídos en combate, un 60 por ciento más
que hace cinco años en los que sólo hubo 577 muertos por las tropas", publicó el
diario.
"Los asesinatos, perpetrados por unidades bajo las órdenes de comandantes
regionales, siempre han sido un problema en el oscuro conflicto que ya cumple 44
años", agrega el Washington Post.
Pero, añade, "con la reciente
desmovilización de miles de combatientes paramilitares, muchos de los cuales
operaban en escuadrones de la muerte para eliminar rebeldes, los asesinatos
de civiles a manos del Ejército han crecido enormemente desde 2004."
Al parecer, esta táctica habría
desencadenado un feroz debate dentro del Ministerio de Defensa colombiano,
entre el lado más tradicional, que aboga por el desarrollo de una agresiva
campaña que se centre en el número de cuerpos, y entre los reformistas, que
proponen que el Ejército desarrolle otros criterios para medir el éxito en el
campo de batalla, según afirmaba el artículo.