in embargo, la tranquilidad es algo que Durán no puede
encontrar fácilmente en estos días. El dueño de Industrias Venoco CA, una
petroquímica y fabricante de lubricantes líder de Venezuela, está arrestado sin
derecho a fianza en Miami bajo cargos relacionados con una maleta llena de
efectivo que se convirtió en el epicentro de un escándalo internacional que
involucra a Estados Unidos, Argentina y Venezuela. Enfrenta hasta cinco años en
prisión y una multa de US$250.000.
Después de su arresto en diciembre, Durán fue interrogado por
agentes del FBI. En la versión del FBI del interrogatorio, (a una copia de la
cual tuvo acceso The Wall Street Journal), el empresario describió una
corrupción generalizada en el gobierno de Hugo Chávez. En un momento de la
entrevista, según la versión del FBI, Durán dijo que su ascenso como hombre de
negocios fue pavimentado por el soborno de "políticos, funcionarios del gobierno
y funcionarios de alto nivel".
Las declaraciones de Durán también ofrecen un vistazo
fascinante de los "boli-burgueses": la clase de empresarios acaudalados con un
estilo de vida extravagante, que se jactan de sus lazos con el gobierno de
Chávez y su autoproclamada "Revolución Bolivariana" y que han escogido Miami
como su refugio predilecto. Según la versión del interrogatorio del FBI, Durán
dice que lo único de lo que es culpable es de "tener montones de dinero,
negocios exitosos, muchas admiradoras y autos costosos".
El caso en contra de Durán, de 40 años, y otras tres personas
deriva del descubrimiento en agosto de una maleta en el aeropuerto de Buenos
Aires con US$800.000 en efectivo, los cuales llegaron en un avión privado desde
Venezuela. Los fiscales estadounidenses dicen que el dinero provino del gobierno
venezolano e iba destinado a la campaña presidencial de la nueva presidenta de
Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, acusación que ella niega.
Durán no estaba a bordo de la aeronave. Pero el gobierno
estadounidense dice que él y otros cuatro hombres volaron a Miami en los meses
posteriores al descubrimiento de la maleta para presionar al hombre que la
transportaba, un venezolano-estadounidense llamado Guido Antonini, para que
ocultara la fuente y el destino de los fondos. Los hombres están acusados de
actuar como agentes no registrados del gobierno venezolano en EE.UU.
Edward Shohat, el abogado de Durán, dice que su cliente es
inocente. En documentos judiciales dice que las acusaciones contra su cliente
son un intento del gobierno estadounidense por difamar al gobierno venezolano.
En los documentos, el abogado asegura que Durán simplemente se limitó a prestar
asesoría a Antonini. Dos de los otros acusados, incluyendo su socio en Venoco,
Carlos Kauffmann, se han declarado culpables en un caso que en América Latina se
conoce como "maleta-gate".
Durán, un ex mecánico proveniente de una familia de escasos
recursos, ha probado todo tipo de negocios, incluyendo la venta de armas y
equipos de control de disturbios al gobierno venezolano. Obtuvo el control de
Venoco después de que el ex presidente ejecutivo tomara parte en el golpe de
estado de 2002 en contra de Chávez.
Durante su conversación con el FBI, Durán asumió una actitud
despreocupada e incluso prescindió de su derecho a un abogado. Cuando los
agentes le advirtieron que era un crimen mentirles a los agentes del FBI,
discrepó. "El ex presidente Clinton y el presidente Bush no se metieron en
problemas por mentir", les dijo a los agentes, según la versión del FBI del
interrogatorio.
Al igual que muchos en la burguesía bolivariana, Durán hace
alarde de su riqueza y su acelerado estilo de vida. Posee una mansión de US$4,6
millones en Key Biscayne, a tan sólo unos cuantos kilómetros del centro de
detención en Miami donde ahora pasa sus días. El año pasado, Durán estrelló su
Porsche Carrera GT de US$600.000 en el rally de millonarios Gumball 3000 en
Europa. Su compañero de equipo en la carrera era Antonini, el hombre que fue
atrapado con la maleta con el dinero. Kauffmann , el otro dueño de Venoco,
también participó en el rally, conduciendo un McLaren Mercedes SLR de US$500.000.
Durán, Kauffmann y Antonini eran muy amigos y socios. Antonini
ejercía como el "presidente en EE.UU." de Durán, según la trascripción del FBI.
A los tres les gustaban los autos de lujo. Antonini incluso manejaba un Porsche
Box-ster con un adhesivo que ensalzaba la revolución socialista de Chávez.
"Venezuela ahora es para todos", decía.
El destino de Durán mejoró después que Chávez llegó al poder en
1999. En 2002, Durán y Kauffmann compraron Venoco a sus propietarios poco
después que el presidente de la compañía, Pedro Carmona, asumiera un papel
principal en un intento de golpe de estado contra Chávez. Durante el golpe,
Carmona se nombró "presidente interino" hasta que Chávez retomó el poder dos
días más tarde. A Carmona aún se le llama en broma "Pedro el Breve".
Chávez no le vio la gracia. Tras recobrar el poder, cortó a
Venoco los suministros de derivados de petróleo que necesitaba para producir sus
lubricantes, y golpeó la firma con auditorías impositivas sorpresa, haciendo que
los propietarios estuvieran ansiosos por vender. "[Fue] prácticamente regalada",
recuerda Durán a sus entrevistadores del FBI, explicando su compra.
En la narración de la entrevista del FBI, Durán dijo que el
valor de su compañía se ha triplicado desde que la compró gracias a sus
contactos en el gobierno y a una relación casi "simbiótica" con la petrolera
estatal Petróleos de Venezuela SA, o PDVSA. El año pasado, Venoco compró 49
estaciones de servicio a Exxon Mobil Corp. después de que la compañía texana
decidiera dejar Venezuela dada la política petrolera nacionalizadora de Chávez.
Durán dijo que su negocio se vio impulsado por su relación
íntima con los servicios de inteligencia de Venezuela, donde conoce a "todo el
mundo". Según la trascripción del interrogatorio, dijo a los agentes que otra
clave de su éxito es la costumbre de pagar a importantes representantes
venezolanos, entre ellos "políticos, representantes del gobierno, y
representantes de alto rango". Durán no quiso dar nombres por "temor a
represalias", dice la declaración.
A pesar de su ascenso, Durán mostraba desdén por sus maestros
políticos en Venezuela y sus benefactores. "Venezuela está siendo gobernada por
gente ignorante y sin educación", dijo a los agentes, según la declaración.
El abogado de Durán, Shohat, no confirmó que Durán hizo esas
declaraciones al FBI, diciendo, "Eso es lo que el FBI dijo que él dijo. Shohat
agregó: "no veo que la declaración posterior al arresto sea problemática".
Durán ha estado bajo el escrutinio de las autoridades
anteriormente. Hace una década, las autoridades de EE.UU. y Venezuela le
investigaron por lavado de dinero proveniente de la droga, muestran los
documentos. Dos grandes jurados federales en EE.UU. escucharon el testimonio
referente a las supuestas actividades de lavado de dinero de Durán, según tres
personas con conocimiento de la materia y una revisión de The Wall Street
Journal de extensa correspondencia legal. Las autoridades de EE.UU. recibieron
información detallada sobre al menos US$13 millones en transacciones financieras
sospechosas realizadas por Durán y sus asociados entre 1998 a 2001, según los
documentos.
Durán nunca fue acusado, dice Shohat, quien no quiso discutir
el fundamento de las acusaciones de lavado de dinero. Los procesos del gran
jurado son secretos y no fue posible determinar el resultado de la
investigación.
En un intento por convencer al juez de su caso actual para que
le permitiera salir bajo fianza, Durán ofreció contratar a una importante
compañía de seguridad para que le supervisara. El juez sentenció que Durán,
propietario de un avión privado, corre el riesgo de salir volando y le negó
dicha fianza.