La crisis experimentó otra escalada con el anuncio del presidente colombiano Alvaro Uribe de que demandará ante la Corte Penal Internacional (CPI) a su par
venezolano Hugo Chávez por financiar el "terrorismo"; en tanto que
Caracas ordenó el cierre de la frontera con Colombia.
A su vez el alto comisionado para
la paz del gobierno colombiano, Luis Carlos Restrepo, señaló que Bogotá
denunciará a Ecuador ante "instancias internacionales" por haber establecido
un "cogobierno" con las FARC en la frontera, basado en archivos de
computadores confiscados a Reyes.
Exhibiendo esos "documentos", Uribe acusó a Chávez de apoyar a las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), consideradas "terroristas" por EEUU
y la Unión Europea (UE).
En la sesión del Consejo
Permanente de la organización, Colombia solo obtuvo el apoyo de EEUU,
mientras que la mayoría de los estados miembros se opusieron a la forma en que
se realizó el ataque al campamento de Raúl Reyes, el asesinado portavoz de las
FARC.
Tras la intervención de Ecuador y
Colombia, los demás embajadores tomaron la palabra para condenar, en su mayoría,
la violación de cualquier territorio extranjero.
Ecuador acusó a Colombia de
"violación planificada y premeditada" de su territorio, mientras que el
gobierno de Uribe reiteró su pedido de "disculpas públicas al gobierno de
Ecuador y a su pueblo", por su acción militar del fin de semana en la que fue
abatido el número dos de la guerrilla FARC, Raúl Reyes, y varios rebeldes más.
Además, Colombia aceptó en el debate de la OEA la propuesta ecuatoriana de
convocar a una reunión extraordinaria de cancilleres de las Américas para buscar
una solución a la crisis diplomática.
Brasil, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Venezuela y República Dominicana
sostuvieron fueron muy críticos frente a Colombia, mientras que Panamá,
Uruguay, Perú, El Salvador y Guatemala, pese a que rechazaron la violación de la
soberanía ecuatoriana, reconocieron que debe investigarse el supuesto apoyo a
las Farc de Ecuador y Venezuela.
Por su parte, EEUU refrendó su
apoyo a Bogotá, señalando que "respalda completamente los esfuerzos del gobierno
de Colombia y el presidente Uribe", al tiempo que pidió a los países de la
región "trabajar constructivamente en apoyo (...) de una resolución
diplomática".
Ante la falta de acuerdo sobre la resolución de la crisis diplomática entre
Ecuador y Colombia, la sesión del Consejo Permanente de la OEA pasó a un
receso para tratar de llegar a un acuerdo.
Antes de que comenzara la candente sesión extraordinaria del Consejo Permanente
de la Organización de Estados Americanos (OEA), cada embajador tenía un
portafolio con fotografías y documentos supuestamente "extraídos" de la
computadora de Raúl Reyes, que según el Gobierno colombiano "comprometerían"
a Venezuela y Ecuador con las FARC.
El canciller venezolano, Nicolás Maduro, en una tácita respuesta al anuncio de
Uribe contra Chávez, lo acusó de estar vinculado a narcotraficantes y
paramilitares "culpables de horrendos crímenes de guerra".
Simultáneamente, el mandatario ecuatoriano Rafael Correa advirtió en Lima que
está dispuesto "a llegar a las últimas consecuencias", al emprender una
gira por Perú, Brasil, Panamá y Venezuela para intentar cerrar filas contra
Colombia.
Luego de la declaración de apoyo del Departamento de Estado a Colombia, el
pasado lunes, George W. Bush, llamó el martes personalmente al presidente Álvaro
Uribe para respaldar el operativo del pasado sábado que terminó con la muerte
del jefe guerrillero Raúl Reyes.
En medio de la agudización de la
crisis, Uribe recibió una llamada telefónica del presidente Bush, quien le
manifestó su apoyo y le agradeció "su fuerte liderazgo en la lucha contra las
FARC".
"Le dije al presidente que Estados Unidos respalda totalmente la democracia de
Colombia", afirmó Bush en rueda de prensa.
El mandatario estadounidense agregó que su país está totalmente alineado con las
políticas de Colombia. "Nuestro mensaje al presidente Uribe y al pueblo
colombiano es que continuaremos a su lado y que defendemos a nuestros aliados
democráticos", anotó.
Bush calificó de "maniobras provocadoras" los últimos movimientos ordenados por
el presidente de Venezuela, Hugo Chávez -el envío de tropa a la frontera y la
expulsión de Caracas de la misión diplomática colombiana-.
Correa y Chávez habían ordenado en los días previos militarizar sus fronteras
con Colombia, a lo cual se sumó el anuncio este martes del ministro
venezolano de Agricultura, Elías Jaua, del cierre de la zona limítrofe con
Colombia.
El presidente de Ecuador, Rafael, Correa aseguró que el ataque contra las FARC
frustró la liberación en marzo de 12 rehenes de las FARC, entre ellos la
política colombo-francesa Ingrid Betancourt, en la que sostuvo trabajaba su
gobierno, lo cual fue negado por Colombia.
Este martes el primer ministro francés, François Fillon, exigió en París "la
liberación inmediata por razones humanitarias" de Betancourt -en cautiverio
desde hace seis años- y advirtió a las FARC que la muerte de la rehén "sólo les
significaría la reprobación del mundo entero".