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En la imagen, combates en Sadr City, plaza fuerte del
Ejercito Mahdi, en Bagdad.
(Foto AP) |
Según Reuters, en las últimas horas
numerosos barrios de la capital y de la segunda ciudad del país, Basora, han
caído en manos de la guerrilla comandada por Moqtada Al Sadr, cuyas fuerzas
también controlan el centro de la ciudad de Naseriya, en el sur chií.
Residentes de barrios capitalinos de mayoría chií en el oeste de Bagdad dijeron
a la misma agencia que elementos de la policía han entregado sus armas y
hasta sus vehículos todo terreno a los rebeldes chiíes.
La ofensiva de los rebeldes obligó el miércoles a las fuerzas estadounidenses a
intervenir con bombardeos aéreos y operaciones de infantería con tanques en
Basora, causando decenas de muertes de civiles, entre ellos mujeres y niños.
La situación se tornó tan
crítica que Al Maliki y el gobierno colaboracionista se vieron
obligados a extender el ultimátum para la rendición de las milicias de Al Sadr
hasta el 8 de abril, incluso repitió el método de comprar las armas y
beneficiar económicamente a los rebeldes que se entreguen.
Según el comunicado del gobierno de
Al Maliki, aquellos que entreguen "armas pesadas o de tipo intermedio serán
recompensados financieramente".
Esta práctica ya se utilizó en el
2004 y en 2005, cuando la milicia del Al Sadr se levantó contra las
tropas americanas de ocupación en Nayaf.
El parlamento iraquí, por su parte,
decidió convocar una reunión de urgencia para esta misma jornada
aunque se ignora como podrán llegar los diputados hasta el recinto, situado
dentro de la Zona Verde, sometida a ataques constantes de morteros y cohetes por
parte del Ejército del Mehdi.
El comandante de las fuerzas
terrestres iraquíes implicadas en las operaciones de Basora, el general Alí
Zaidan, aseguró el viernes que al menos 120 "enemigos" han muerto y 450
han resultado heridos en los cuatro días de combate registrados en esta
ciudad del sur de Irak entre las tropas gubernamentales y las milicias chiíes.
"Hasta el momento las cifras de víctimas son de 120 muertos del enemigo y 450
heridos", declaró el general Zaidan por teléfono a Reuters desde Basora.
Los combates se
extendieron a tal punto que la ONU alertó de que la situación humanitaria
empeora en todo el país, especialmente en Basora, donde apenas se cuenta con
reservas de agua para dos días.
La población de Basora, atrapada en
medio de los combates, tiene agua para dos días, según la agencia de la ONU para
la Infancia (UNICEF) y el Comité Internacional de Cruz Roja, que denuncia la
dificultad de sus colaboradores para desplazarse por el país.
Lo mismo sucede con la Organización
Internacional de las Migraciones, que denuncia que los habitantes de Basora
"están encerrados en sus casas, privados de agua, electricidad y atención
médica" porque no esperaban los combates y no hicieron acopio de alimentos y
de agua.
Veronique Taveau, portavoz de UNICEF, señaló que crece la "preocupación por la
degradación de la situación humanitaria en Basora. Por el toque de queda es
imposible que los trabajadores humanitarios distribuyan la ayuda que tanto
necesitan los habitantes".
"El acceso al agua potable es
particularmente crítico. Estimamos que sólo quedan reservas para dos días",
afirmó, mientras solicitaba "garantías" para la distribución de agua.
La Cruz Roja también describe la situación de gravedad en Bagdad, donde
algunos hospitales sufren escasez de alimentos, de electricidad e incluso de
empleados, debido a los problemas de desplazamiento del personal.
La organización internacional también
denunció ataques a ambulancias.
El mando militar estadounidense instó
el miércoles a Irán a que emplee su influencia para detener la violencia en
Irak. "Nos gustaría que el gobierno iraní cumpla sus compromisos ayudando a
mejorar la seguridad y la estabilidad (de Irak) " declaró el general Kevin
Bergner en una rueda de prensa en Bagdad.