(IAR Noticias) 27-Febrero-08
Mientras continúa con la
matanza de kurdos en el norte de Irak, una región petrolera clave, el gobierno
turco sigue inmune a los llamados de EEUU, Europa y Bagdad, para que establezca
una retirada de sus tropas y el fin de las operaciones contra los bastiones y
refugios del PKK.
"N uestro objetivo es claro,
nuestra misión es clara y no tenemos un calendario establecido... hasta
que las bases terroristas sean eliminadas", dijo el representante turco, Ahmet
Davutoglu, tras su reunión con el representante de exteriores iraquí, Hoshiyar
Zebari.
El presidente del Parlamento iraquí, Mahmud al Mashadani, instó el martesa
Turquía a retirar sus tropas del norte de Irak y calificó su incursión en el
Kurdistán como una "violación flagrante de la soberanía" de su país.
Este miércoles, el jefe del Estado Mayor de Turquía afirmó que otros 77 rebeldes
del Partido de los Trabajadores del Kurdistan (PKK) y cinco soldados turcos
murieron en fuertes combates en el norte de Irak desde el martes por la tarde.
Las últimas cifras elevan el número total de rebeldes muertos a 230 y la
cifra de soldados a 24, según estimaciones de Ankara.
Mientras tanto, EEUU aumentó este miércoles su presión para que Turquía ponga
fin a su ofensiva contra los insurgentes kurdos en el norte de Irak, insistiendo
en que esta operación no debería extenderse más de "una semana o dos".
El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, dejó en claro que el
respaldo de Washington a Turquía no era ilimitado; la invasión debe concluir
rápidamente, "en término de días, o una semana o dos, algo así. Meses no",
dijo Gates a periodistas antes de partir de Nueva Delhi hacia Ankara.
Gates debe reunirse en Ankara con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan,
el presidente Abdulá Gul, el ministro de Defensa Vecdi Gonul y el jefe de las
fuerzas armadas, Yasar Buyukanit.
Gates pidió a las autoridades turcas que apoyen la acción militar con medidas
políticas y económicas a favor de la importante comunidad kurda, a fin de
disminuir el respaldo popular a los rebeldes, que se levantaron en armas en
1984. Unas 37.000 personas han muerto desde entonces en ese conflicto.
"Es seguro que hay un espacio para operaciones de seguridad, pero ástas también
deben ser acompañadas por iniciativas económicas y políticas", sostuvo Gates.
El gobierno de Erdogan se encuentra bajo presión interna para mejorar los
derechos de los kurdos y examinar la posibilidad de dar una amnistía a los
guerrilleros del PKK que entreguen las armas.
El gobierno de Irak, en su reacción más enérgica hasta la fecha, sostuvo el
martes que la incursión era "inaceptable" y que amenazaba a las relaciones
bilaterales.
Los kurdos iraquíes pidieron el cierre de las bases turcas instaladas en de Irak
hace más de una década.
Sin embargo, Estados Unidos afirmó que su aliado de la OTAN había actuado en
forma "responsable hasta ahora" y pidió cooperación entre Turquía e Irak.
"Nosotros comprendemos que Irak no quiere que Turquía esté en su región, pero
tampoco desea al PKK en su región del norte y ellos comprenden lo que significa
que terroristas ataquen a civiles inocentes", declaró la portavoz de la Casa
Blanca, Dana Perino.
El martes, el ejército turco dijo que fuertes nevadas en el norte de Irak
obstaculizaron sus operaciones en la zona montañosa, mientras fuentes iraquíes
indicaban que las tropas turcas se estaban acercando a un importante campamento
del PKK en el área de Zap, cerca de la frontera.
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