l Estado Mayor turco
anunció este lunes que el número de rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) muertos durante su ofensiva por tierra y aire en el norte de
Irak se eleva ya a 153 desde el jueves. Sólo en la noche del domingo
fueron muertos 41 guerrilleros kurdos.
"Los terroristas que tratan de
huir de la región bajo control de nuestras tropas sufrieron grandes pérdidas",
dijo el Estado Mayor turco en un comunicado difundido en su página en internet.
El balance oficial de bajas
militares turcas es de 17 en el mismo periodo, dos de ellas el domingo, según el
parte oficial, pero el comandante del ala militar del PKK, Bahoz Erdal,
elevó hasta 81 la cifra de militares turcos muertos durante la campaña.
Los aviones turcos -según el comunicado oficial- alcanzaron 30
objetivos en el norte de Irak mientras los helicópteros y la artillería
sometían a intenso fuego las zonas enemigas durante todo el día, agregó el
comunicado.
Los miembros de las fuerzas armadas kurdas de la región autónoma del norte de
Irak declararon que los ataques aéreos, que comenzaron hacia las 22H00 (20H00
GMT) del domingo, continuaron toda la noche en Hakurk, bastión del PKK a unos
20 km de la frontera turca, y en sus alrededores.
La agencia de prensa semioficial Anatolia señaló un incremento de los
vuelos de helicópteros entre la localidad turca de Cukurca, cerca de la frontera
iraquí, y el norte de Irak, así como el paso de aviones caza.
El ejército turco difundió imágenes vídeo de la operación, en las cuales se ven
soldados con uniforme de camuflaje blancos subir a un helicóptero Sikorsky, que
despega de una base no identificada junto con helicópteros de ataque Cobra.
Esa grabación muestra también imágenes de soldados que caminan en la nieve, de
caravanas de vehículos militares que avanzan por rutas montañosas y de
bombardeos de blancos no especificados.
Los combates se intensificaron el
domingo en las montañas del norte de Irak donde murieron 33
rebeldes y ocho soldados, según el Estado Mayor turco y desde el inicio de la
ofensiva el jueves por la noche habian muerto 112 independentistas y 15 soldados
turcos.
Según informó la Unión Patriótica
del Kurdistán (PUK) en su página web, el ejército turco continúa avanzando en
territorio iraquí y penetró hasta 25 kilómetros en el país árabe ocupando los
poblados de Shamke, Singe, Zewke, Sar Rene, Bezlu, y Spindare en el distrito de
Amediya de la provincia de Duhok.
La misma fuente añadió que los militares turcos continuaron bombardeando por
tierra y aire las zonas de Nerwa (Nerve) y Rekan, también en Amediya. Unas 3.000
personas se congregaron ayer en Diyarbakir, ciudad de población mayoritariamente
kurda, para protestar contra la operación militar.
La operación, en la que participan
cerca de 10.000 soldados turcos, es la primera operación terrestre de
gran envergadura desde la que se produjo en los años 90 antes de la captura del
líder del PKK, Abdula Ocalan.
En una entrevista publicada el
luness por el diario turco Sabah, el experto en cuestiones militares
Ercan Çitlioglu pronosticó que, según la marcha de la operación, las fuerzas
turcas podrían permanecer en el norte de Irak hasta abril.
"La razón es que el objetivo
básico de la operación no es sólo acabar con la presencia del PKK en el norte de
Irak, sino que también se trata de cortar las comunicaciones entre los
militantes del PKK de Turquía y aquellos que se hallan en Irak", añadió
Çitlioglu.
Un día después de que Bagdad
exigiese la retirada inmediata del ejército turco de su suelo porque "vulnera la
soberanía nacional", Washington volvió a reclamar "rapidez" y exigió al gobierno
turco que ponga fecha de salida a sus tropas.
Estados Unidos, que al igual que Ankara y la UE considera al PKK como una
"organización terrorista", ofrece a Turquía desde hace varios meses
información en tiempo real sobre los movimientos de los rebeldes en Irak.
"Esperamos que esto será simplemente una incursión a corto plazo", dijo a
la prensa la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino, quién destacó que el
presidente George W. Bush ha pedido a menudo a Turquía que se controle y que
"esto no cambió".
Perino afirmó que Irak y Turquía eran dos estados "soberanos": "estamos
en comunicación con ellos, conversamos con ellos para que esto se lleve a cabo
de una manera restringida, que los objetivos sean limitados, para golpear al PKK
y limitar y, esperémoslo, evitar las victimas civiles".
Pero "comprendemos que (...) Turquía quiera proteger a sus ciudadanos", añadió
la portavoz.
Washington teme especialmente que dos de sus aliados, Turquía y la
administración kurdo-iraquí, acaben enfrentándose después de que Ankara
advirtiese a la población y las autoridades de la zona de que no diesen cobijo a
los rebeldes.
Además, tal enfrentamiento pondría fin a la relativa estabilidad de la que ha
disfrutado el norte iraquí una región petrolera clave.
Analistas
en Washington y en las capitales imperiales de Europa dudan de las
intenciones turcas señalando que el objetivo encubierto de Ankara con la
invasión es terminar con el gobierno autónomo del Kurdistán y controlar
el área petrolera de la región.
EUUU, el principal aliado de Turquía
(y a la vez del gobierno kurdo), se opone a una acción militar prolongada por
parte de las fuerzas de Ankara, ya que teme que pueda desestabilizar la zona
más pacífica de Irak y posiblemente toda la región (según el Departamento de
Estado norteamericano), posibilitando la intervención en el conflicto de otros
vecinos, como Irán.