El Reino Unido, Alemania, Francia, España e Italia brindaron el lunes
nuevos detalles de las medidas que se traducirán en el desembolso de decenas
de miles de millones de libras y euros en participaciones en bancos en apuros.
A ello hay que sumar miles de millones adicionales en garantías para ayudar a
los bancos a conseguir los préstamos que necesiten para llevar a cabo sus
negocios. Pese a que el mercado recibió con beneplácito los anuncios, los
economistas mostraron su preocupación ante sus potenciales efectos sobre los
contribuyentes y las finanzas fiscales.
Los gobiernos europeos están, en esencia, haciendo una gran apuesta por el
futuro de sus sistemas bancarios. Si los planes funcionan y a los bancos les
va bien, los contribuyentes podrían beneficiarse a medida que aumenta el valor
de la participación estatal en los bancos.
No obstante, si los bancos sufren pérdidas adicionales, los países podrían
experimentar un aumento de su deuda y una rebaja de su calificación
crediticia. Eso, a su vez, podría encarecer el costo del financiamiento para
los gobiernos, desalentar la inversión privada y frenar el crecimiento
económico. "Es extremadamente arriesgado", dijo Simon Johnson, profesor del
Massachusetts Institute of Technology (MIT) y ex economista jefe del Fondo
Monetario Internacional. "En realidad no sabemos qué pérdidas van a tener
estos bancos".
Hasta ahora, el Reino Unido y Alemania han divulgado los planes más
ambiciosos. El Reino Unido contempla emitir 37.000 millones de libras
esterlinas (US$63.100 millones) en nueva deuda gubernamental para financiar la
compra de acciones comunes y preferentes en tres bancos: Royal Bank of
Scotland Group PLC y las instituciones que se fusionarán próximamente Lloyds
TSB Group y HBOS PLC.
Si los inversionistas privados no participan en la emisión de acciones de
los bancos, el gobierno podría acabar con una participación del 60% en RBS por
20.000 millones de libras (US$34.120 millones) y del 40% de la combinada
Lloyds-HBOS por 17.000 millones de libras (US$29.000 millones). El Reino Unido
también garantizará cerca de 250.000 millones de libras (US$426.500 millones)
en deuda bancaria que vence en un plazo máximo de tres años. Las garantías se
extienden al vasto y paralizado mercado de préstamos interbancarios, o crédito
a corto plazo entre bancos, dijo una portavoz del Tesoro británico.
Alemania, por su parte, planea emitir deuda por hasta 80.000 millones de
euros (US$107.300 millones) para adquirir participaciones en bancos y proveer
garantías de deuda bancaria por hasta 400.000 millones de euros (US$536.700
millones). El gobierno no identificó ningún blanco para recibir las
inyecciones de capital, pero fuentes cercanas expresaron que la preocupación
gira en torno a los bancos regionales en manos de los estados, conocidos como
Landesbanken. Varios de ellos, como el Westdeutsche Landesbank y el Bayerische
Landesbank, han sufrido rebajas contables ligadas a valores respaldados por
hipotecas estadounidenses desde mediados de 2007. Una vocera de BayernLB
manifestó que el banco necesita capital pero tendría que estudiar los detalles
del plan. Un portavoz de WestLB rehusó comentar al respecto.
El gobierno de Francia reveló que inyectará hasta 40.000 millones de euros
(US$54.700 millones) en la banca y garantizará un total de 320.000 millones de
euros, US$430.000 millones, en deuda bancaria. El primer paso del gobierno
será inyectar 1.000 millones de euros en Dexia SA, un prestamista municipal
que Francia y Bélgica acordaron rescatar.
El gobierno español, en tanto, aprobó planes para garantizar hasta 100.000
millones de euros, US$134.000 millones, en deuda bancaria y crear un mecanismo
para inyectar capital fresco en los bancos españoles, aunque aclaró que
ninguno lo necesita en estos momentos. Italia anunció un plan ilimitado para
garantizar deuda bancaria, pero una portavoz del ministro de Finanzas dijo que
el gobierno no espera que ningún banco recurra a ella en el futuro cercano.
Los inversionistas globales emitieron un rotundo voto de confianza a los
planes el lunes. El Promedio Industrial Dow Jones cerró con un alza de 936,42
puntos, un alza de 11,08%, para cerrar en 9.387, 61 unidades. Se trata del
mayor incremento en un día desde 1933. El índice Dow Jones Stoxx 600, que
agrupa a las principales empresas europeas, cerró con un alza de 9,9%.
En una señal clara de que las medidas podrían estar surtiendo efecto, las
tasas de interés a corto plazo cayeron ligeramente mientras los bancos se
mostraron un poco más seguros prestándose unos a otros. La tasa Libor a tres
meses denominada en dólares, un indicador que refleja los costos del crédito
para los bancos, cayó a 4,7525% el lunes desde el 4,81875% del viernes. La
tasa a tres meses denominada en libras esterlinas bajó a 5,6% de 5,8125% del
viernes.