(IAR
Noticias)
07-Octubre-08
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Nicolás Sarkozy, pensativo,
durante una reunión de la Unión Europea, la semana pasada (Foto AFP). |
Alemania anunció el domingo una garantía para todos los depósitos de los
consumidores en su sistema bancario. La medida forma parte de un conjunto de
medidas de emergencia adoptadas en Europa para apuntalar un sistema financiero
abatido por la crisis internacional de crédito.
Por Marcus Walker, Dana Cimilluca, David Gauthiers-Villars
y Sabrina Cohen -The
Wall Street Journal
Además de su sorpresiva decisión de garantizar los depósitos bancarios, Berlín
acordó un plan de rescate para Hypo Real Estate Holding AG, un banco con activos
en torno a los 400.000 millones de euros (US$552.400 millones), que se
especializa en financiar la construcción de bienes inmuebles.
El gobierno consiguió que bancos privados concedieran un crédito de 15.000
millones de euros, unos US$20.700 millones, a Hypo. El préstamo se suma a una
inyección de 35.000 millones de euros, US$48.200 millones, acordada hace una
semana.
Los gobiernos de Bélgica y Luxemburgo, por su parte, orquestaron un nuevo
rescate para Fortis NV, un conglomerado bancario y de seguros, que tenía activos
por 871.000 millones de euros a fines de 2007, luego de que un plan anterior no
frenó un éxodo de clientes. El banco francés BNP Paribas asumirá el control de
las operaciones de Fortis en Bélgica y Luxemburgo luego de pagar 15.000 millones
de euros en efectivo y acciones.
UniCredit, el segundo banco de Italia, anunció luego de una reunión de su junta
directiva un aumento de capital de 3.000 millones de euros. La reunión de
emergencia se produjo días después de que el presidente ejecutivo de UniCredit
apareció en televisión para insistir en que las finanzas del banco eran sólidas.
Los ejecutivos, sin embargo, decidieron convocar a la reunión luego de que la
acción cayera en picada debido a la preocupación insistente entre los
inversionistas por la liquidez del banco. La acción de Unicredit alcanzó su
valor más bajo en diez años, antes de repuntar.
¿Frente unido?
Las medidas se produjeron menos de 24 horas después de que los líderes de los
cuatro mayores países europeos prometieran proteger el sistema financiero del
continente, tras una reunión en París.
"Nos estamos comprometiendo de forma solemne a respaldar las instituciones
bancarias y financieras", afirmó el presidente francés Nicolas Sarkozy durante
una conferencia de prensa en la cumbre del sábado.
Los gobiernos europeos hacen frente a una falta de confianza por parte de los
consumidores que merma la credibilidad incluso de los bancos considerados más
fuertes.
No obstante, las medidas desesperadas y dispares del domingo plantean
interrogantes sobre si los gobiernos, reguladores y banqueros europeos están
preparados para sortear las repercusiones de la crisis financiera. Algunas de
las principales economías de la región están cerca de la recesión.
"Esta situación nos ha obligado a todos a poner los pies sobre la tierra, y el
fantasma de un virulento espiral decreciente de condiciones financieras y
crecimiento económico ha tomado una forma muy definida y concreta en la mente de
todos", escribió Marco Annunziata, economista jefe global de UniCredit, en una
carta a sus clientes. Annunziata no se refería directamente a la situación de
UniCredit.
A pesar de que los gobiernos europeos han tratado de mostrar un frente de unidad
en su búsqueda de soluciones para la contracción del crédito, las divisiones
abundan.
La semana pasada, Irlanda fue criticada por varios gobiernos de la Unión Europea
(UE) cuando decidió garantizar de forma unilateral todos los depósitos en las
seis instituciones financieras más grandes del país. La Asociación de Banqueros
Británicos calificó la decisión de reñida con la libre competencia, mientras el
Banco Central y Autoridades de Servicios Financieros de Irlanda dijeron que han
registrado un aumento del flujo de depósitos desde que se aprobaron las medidas
la semana pasada.
Hasta el momento, las propuestas para crear reglas conjuntas contra la crisis
—como un fondo de rescate bancario de miles de millones de euros, similar al
plan de US$700.000 millones de EE.UU.— se han abandonado por temor a que fueran
imposibles de controlar. A raíz de ello, los cuatro líderes de la UE reunidos el
sábado no analizaron acciones concretas, sino que acordaron ciertos principios.
Entre ellos: mantenerse mutuamente informados de las medidas para rescatar a los
bancos, incluyendo sanciones contra los jefes de bancos que quiebren.
También considerarán formas de enmendar los estándares de contabilidad
internacionales y buscarán la relajación de las normas que prohíben la ayuda
estatal y los monopolios, según un comunicado divulgado tras la cumbre.
A medida que la crisis se propaga, algunos observadores se comienzan a preguntar
si los reguladores europeos han sido lo suficientemente estrictos al evaluar la
exposición de los bancos a activos en problemas y su capacidad para evitar
problemas de liquidez.
La canciller alemana Angela Merkel dijo que los ejecutivos de Hypo que habían
tomado decisiones irresponsables enfrentarán las consecuencias.
La garantía a los depósitos, por su parte, busca exclusivamente apuntalar la
confianza del público más que a Hypo, que no es un banco minorista. Los bancos
alemanes ya garantizaban un 90% de los depósitos hasta los 20.000 euros,
mientras que un fondo voluntario cubría sumas por encima de esa cantidad.
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