Los países europeos reiteraron
el miércoles su condena por la decisión de Rusia de reconocer la independencia
de dos territorios separatistas georgianos, y el canciller francés Bernard
Kouchner advirtió que Moscú podría ahora dirigir su mirada hacia Ucrania y
Moldavia.
IAR Noticias
AFP
Después
de Osetia del Sur y Abjasia, Rusia podría tener "otros objetivos", entre
estos "Crimea, Ucrania y Moldavia", declaró Kouchner, antes de subrayar que eso
"es muy peligroso".
"Es muy peligroso", dijo Kouchner a la radio francesa Europe 1. "Hay
otros objetivos que uno puede suponer que son objetivos rusos, en particular Crimea, Ucrania y Moldavia", declaró el jefe de la diplomacia francesa.
"¿Tiene que haber un enfrentamiento? Yo espero que no", y que se opte por
"una solución política", destacó.
Francia, que desempeña actualmente la presidencia semestral de la Unión Europea,
ha convocado para el próximo lunes 1 de septiembre una reunión cumbre de la UE
en Bruselas, y Kouchner dijo que la comunidad internacional no puede aceptar
las acciones de Rusia.
La Unión Europea "condenó firmemente" el martes en un comunicado oficial
la decisión de Rusia de reconocer la independencia de las dos regiones
separatistas de Georgia y dijo que el bloque de 27 naciones "examinará ahora las
consecuencias" que ello puede acarrear, evitando cualquier amenaza específica a
Moscú.
El presidente estadounidense, George W. Bush, afirmó el martes que Rusia debe
"reconsiderar" su "irresponsable decisión" de reconocer la independencia de dos
regiones rebeldes georgianas.
"Estados Unidos condena la decisión del presidente ruso de reconocer la
independencia de Osetia del Sur y Abjasia", dijo Bush en un comunicado desde su
finca en Texas advirtiendo que los dichos de Rusia sólo exacerban las tensiones
y complican las negociaciones diplomáticas" sobre el futuro de Georgia.
De su lado Polonia fue sumamente
crítica con Rusia, y su ministro de Relaciones Exteriores, Radoslaw Sikorski,
dijo que los rusos perderán si buscan de nuevo un enfrentamiento con Occidente.
"Preferiría que Rusia coopere y se integre con todo a Occidente, pero si
busca el enfrentamiento, perderá una vez más", dijo Sikorski.
"En Europa somos diez veces más ricos que Rusia, y con Estados Unidos somos
veinte veces más ricos", afirmó el ministro polaco.
"Una nueva guerra fría sería particularmente incómoda para Polonia y tenemos en
consecuencia que tratar de evitarla", añadió el canciller.
Japón también denunció a Rusia, pero trató de disipar los temores sobre un
retorno a la Guerra Fría, pese a las tensiones generadas por la crisis
ruso-georgiana.
"La comunidad internacional no aceptará el reconocimiento de Osetia del Sur y
Abjasia por Rusia. Este reconocimiento unilateral es lamentable", declaró el
miércoles el portavoz del Gobierno japonés, Nobutaka Machimura.
"Pero no es realista decir que este problema va a conducir a un retorno de la
Guerra Fría", añadió.
China ha evitado cuidadosamente tomar posición públicamente en esta disputa.
El presidente ruso Dmitri Medvedev
se reunirá el miércoles con el presidente chino Hu Jinato, como parte de los
esfuerzos rusos para buscar apoyo diplomático en la confrontación con Occidente.
Medvedev viajará a la república centroasiática de Tayikistán para conversaciones
con Hu, en vísperas de una cumbre regional el jueves que podría estar consagrada
a la crisis de Georgia, según los observadores.