IAR
Noticias
Ahora
-según lo indican los hechos- Washington quiere "reconstruir" aceleradamente el
potencial militar del ejército georgiano que tendrá que convivir con el "cerco militar" que
Moscú ha trazado por tierra, mar y aire a partir del estallido conflicto.
En plena escalada de la tensión
con Moscú, el comandante supremo de la OTAN para Europa, el general
estadounidense John Craddock, llegó el pasado viernes a Tiflis con la misión
formal de "evaluar las necesidades humanitarias y militares" de Georgia.
Craddock, el ex jefe del Comando
Sur de EEUU en América Latina, explicó que el objetivo de su visita era
"analizar la situación humanitaria y conocer cuál es la ayuda que necesita el
Ejército georgiano".
El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, se entrevistó con Craddock
durante su visita, y suplicó ayuda al general estadounidense argumentando que su
país "necesita reforzar su defensa y su estructura de seguridad".
"Necesitamos nuevo personal bien entrenado, nuevo equipamiento y trabajaremos
junto a EEUU para conseguirlo", añadió. "Después de lo ocurrido debemos ser
diez veces más fuertes. Para ello necesitamos mucha ayuda. Ayer llegaron a
Georgia influyentes senadores estadounidenses dispuestos a asignarnos grandes
cantidades de recursos para nuestra defensa", agregó Saakashvili en la pantalla
de la CNN.
En julio pasado (ya planificada la
invasión a Osetia del Sur, según Moscú), el Parlamento de Georgia, reunido en
una sesión extraordinaria, aprobó el incremento del personal de las Fuerzas
Armadas de 32.000 a 37.000 efectivos, y del presupuesto de Defensa de US$
780 millones el año pasado a US$ 990 millones este año.
El aumento, dijo Nikoloz Rurua, subjefe del comité parlamentario de defensa y
seguridad, "obedece a la necesidad de neutralizar las amenazas reales que
se plantean ante el país", contribuirá a "reforzar la capacidad defensiva" de
Georgia y "responde cabalmente a los estándares internacionales y a los de la
OTAN".
Un mes después, el 7 de agosto
pasado, Georgia invadió Osetia del Sur, una operación "suicida" que minimizó la
reacción rusa, para algunos, un plan militar relámpago diseñado por Washington
que buscaba la inmediata intervención de la ONU y un futuro despliegue de
"fuerzas de paz" que marginara a Rusia del control militar, según la hipótesis
de los expertos de Moscú.
Sea como fuese, el contraataque
ruso puso la iniciativa militar en manos de Moscú que reaccionó con un
despliegue fulminante de sus tropas que se apoderaron del control de la región.
Después de la reunión con el
comandante supremo de la OTAN para Europa, el presidente georgiano, con su imagen
desgastada y debilitado, dijo que no sólo Georgia necesita "reconstruir el
Ejército, sino hacerlo más fuerte de lo que era antes".
Y EEUU, que tiene a las fuerzas
georgianas insertadas dentro del aparato militar de ocupación de Irak,
recogió el pedido con placer procediendo al reciclaje en un "estadio
superior" de la capacidad militar del ejercito de Georgia
"Tendremos que ayudarles en la reconstrucción porque son nuestros socios en la
guerra contra el terrorismo, han colaborado mucho con nosotros. Estoy seguro que
nos van a pedir ayuda para reemplazar y reconstruir", declaró el general
Craddock.
"En mi opinión, es muy probable
que [la ayuda] llegue. Sólo es cuestión de saber cuánta y cuándo", agregó el ex
jefe del Comando Sur USA