Informe
IAR
Noticias
Moscú,
además de no cumplir hasta ahora con el retiro "gradual" de sus tropas (que
siguen controlando posiciones estratégicas en toda la región) este jueves ha
precisado que se reserva el derecho de autorizar o no los vuelos aéreos
y el tránsito terrestre en las áreas bajo su control.
El subjefe del Estado Mayor ruso,
Anatoli Nogovitsin, afirmó que Rusia asumirá el control del espacio
aéreo sobre la zona de responsabilidad de las fuerzas rusas de paz.
"Los aviones que tengan que efectuar vuelos sobre la zona de responsabilidad de
las fuerzas de paz de Rusia deberán tramitar exclusivamente ante la parte
rusa la autorización correspondiente", precisó, aclarando que esa exigencia
se enmarca en las medidas de seguridad adoptadas por Moscú para garantizar la
seguridad de la región.
Por otra parte, Nogovitsin aseguró que Rusia no tiene intención de obstaculizar
las actividades de las organizaciones internacionales que operan en la región
del conflicto, pero advirtió que estas actividades deben ser autorizadas
previamente.
"Nosotros respetamos las reglas internacionales. En lo que se refiere a los
controles ejercidos por las organizaciones internacionales en la zona de
responsabilidad del contingente de paz ruso, estableceremos contactos con sus
representantes según las modalidades en vigor", explicó.
Paralelamente Rusia suspendió la
cooperación militar con la OTAN, según lo anunció este jueves Dmitri Rogozin,
embajador ruso ante la Alianza Atlántica. "La cooperación con la OTAN es un
asunto complejo y hasta que los dirigentes políticos de Rusia decidan cómo será,
el ministerio de Defensa ha suspendido la cooperación militar con la OTAN",
señaló Rogozin a la agencia rusa RIA-Nóvosti.
Según portavoces de la Alianza
citados por EFE y otras agencias, la OTAN "ha tomado nota" de la petición rusa,
recordando que la cooperación entre Rusia y la Alianza es muy amplia y abarca
áreas como el entrenamiento de tropas, los ejercicios conjuntos y los
programas de interoperabilidad y de logística militar.
Otro vocero de la OTAN, Robert Wood
citado por Reuters, calificó de "deplorable" la decisión rusa de retirar la
colaboración con la OTAN. Los acuerdos de 2002 entre la Rusia y la OTAN
supusieron un paso adelante en el acercamiento de ambos bloques tras la Guerra
Fría. Estos acuerdos incluyen la participación de Moscú en operaciones
antiterroristas en el Mediterráneo, la lucha contra el narcotráfico de heroína
en Afganistán y el desarrollo de tecnología de interceptación de misiles.
En una reunión de emergencia de la
OTAN celebrada esta semana, la Alianza pidió a Rusia que abandonase la
ocupación de Georgia a cambio de mantener sus acuerdos de cooperación
militar firmados en 2002.
Moscú no solamente ha ignorado ese
pedido sino que además, luego de reiterados boicots y portazos contra las
iniciativas del eje EEUU-UE en la ONU, respondió con llamadas a embajadas
como la Noruega para anunciar la congelación absoluta de las relaciones con
la Alianza Atlántica, según el diario ruso Pravda.
El viceministro de Asuntos Exteriores
de Rusia, Alexandr Gluhskó, amenazó hace unos días con revisar los acuerdos
militares firmados con la OTAN. Por su parte, el ministro de Exteriores Sergei
Lavrov aseguró que "Rusia necesita la cooperación con la OTAN tanto como la OTAN
necesita a Rusia".
Antes del anuncio de la suspensión de
los acuerdos, Lavrov advirtió que "todo depende de las prioridades de la
OTAN: si prefieren apoyar el régimen quebrado de Saakashvili a asociarse con
Rusia, entonces esa no será nuestra falta", dijo refiriéndose al presidente
georgiano.
Por su parte el portavoz de la Casa Blanca para
Seguridad Nacional, Gordon Johndroe, denunció este jueves que "no puedo imaginar, en las
circunstancias actuales, que mantengamos una cooperación con los rusos si no se
soluciona la situación en Georgia".
Rusia y la OTAN cooperan en diversos
conflictos internacionales, como el que ocurre en Afganistán desde 2001 contra
el régimen de los talibanes y el narcotráfico de heroína.
Moscú considera que la ingeniería de
ocupación de la OTAN en Afganistán depende en grado substancial de su
acuerdos con Rusia en la región.
"El destino de la OTAN se decide en Afganistán", dijo el ministro de
Exteriores, Lavrov, en la residencia de Sochi, en las costas del mar Negro,
donde veranea el presidente ruso, Dmitry Medvedev.
"Después del célebre encuentro de la OTAN (donde la alianza decidió aumentar la
presión sobre Rusia), algunos líderes de la coalición me han susurrado a los
oídos: ¿No nos vas a abandonar en Afganistán, no?", dijo Lavrov.
Según la prensa europea, la tensión
internacional aumenta peligrosamente porque la OTAN exige a los rusos su
retirada de Georgia y el Kremlin amenaza con dejar de dar su apoyo en conflictos
como el de Afganistán.
En la voz del comandante militar de
la OTAN, EEUU agregó más presión al conflicto anunciando que "colaborará" en
el rearme de las fuerzas de Georgia derrotadas y puestas en fuga por las
tropas rusas luego de su fracasada invasión a Osetia del Sur, que Moscú denunció
como instigada por Washington.
Según John Craddock, comandante
supremo de la OTAN para Europa, EEUU colaborará en la "reconstrucción" de las
fuerzas militares georgianas.
"Tendríamos que ayudarles (a los
georgianos) a recomponer (su ejército) porque son socios en la guerra contra el
terrorismo y nos han ayudado", precisó el general estadounidense, John Craddock,
jefe militar de la OTAN en Europa que antes dirigió el Comando Sur de EEUU en
América Latina.
El anuncio fue aplaudido y recibido con entusiasmo por el presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili, quien
ratificó este miércoles ante la CNN que las tropas rusas siguen controlando
puntos claves y estratégicos de Georgia.
En la CNN, el presidente
georgiano afirmó que la retirada rusa es un "engaño" y que los rusos manejan
el repliegue y la permanencia de soldados de paz como un modo de seguir
controlando el país.
Según Saakashvili, considerado por Moscú como
"títere de Washington", las tropas rusas están ampliando las áreas que
ocupan. "No dan ninguna muestra de que quieran dejar el control", señaló Saakashvili, en referencia a que los soldados rusos están estableciendo
controles que, a su juicio, les permitirán manejar el tráfico en la principal
autovía del país, que cruza de oeste a este.
"Los rusos intentan engañar al mundo. Afirman que respetan las promesas que
hicieron a Nicolas Sarkozy cuando, en realidad, se retiran de grandes zonas
urbanas, como Gori, para reagruparse en zonas estratégicas", afirmó
Saakashvili.
"Su objetivo es controlar puntos
sensibles para seguir destruyendo mi país" para "acabar con la independencia de
Georgia y derrocar su Gobierno", añadió.