Un periodista de la agencia
Reuters, que esperó toda la noche en la única
carretera que une la ciudad de Vladikavkaz, en el sur de Rusia, con la región
separatista georgiana de Osetia del Sur, aseguró que no vio movimientos de
tropas que salieran del país.
"No vi ningún tanque o personal armado abandonando la zona de conflicto",
señaló. Sólo se vieron unas cuantas ambulancias y camiones que llevaban
materiales de construcción pasando de Rusia a Osetia del Sur.
Otro reportero de Reuters que se desplazó ayer a lo largo de la principal
carretera que une la capital de Osetia del Sur, Tsjinvali, y el túnel Roki
señaló que tampoco vio ningún tanque ruso o personal armado dirigiéndose de
vuelta a su país.
"Espero que el mundo haya despertado a lo que está pasando. Los rusos
deben salir de mi país", advirtió el presidente de Georgia, Mijail
Saakashvili.
Acusando al ejército ruso de minar
puentes en el oeste y centro del país y de haber hecho estallar barracones de la
base militar de Senaki (oeste), el gobierno georgiano dijo que "con esas
acciones, paralelamente al retraso en la retirada de sus tropas de Georgia, los
rusos están violando seriamente las condiciones del acuerdo de paz".
Según los corresponsales de AFP, las tropas rusas no parecían preparar su
retirada y seguían en sus posiciones o incluso avanzaban en territorio
georgiano.
Por otra parte, Moscú cerró el martes su frontera terrestre con Georgia y
Azerbaiyán a los ciudadanos que no pertenezcan a la Comunidad de Estados
Independientes (CEI), que agrupa a varias ex repúblicas soviéticas y de la que
Georgia ha anunciado su salida.
Un decreto firmado por el primer ministro ruso, Vladimir Putin, indicó que esta
medida era necesaria para "prevenir el tráfico de armas y a los miembros de
organizaciones terroristas extranjeras que entren en Rusia".
El jefe de la diplomacia francesa Bernard Kouchner repitió que si Rusia no
iniciaba la retirada, París, que asegura la presidencia de la UE, tendría que
"convocar con urgencia una reunión del Consejo europeo en los próximos días".
Por su lado, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)
no se puso de acuerdo el lunes durante una reunión en Viena sobre el envío de
más observadores a Georgia, al tropezarse con las exigencias de Moscú.
Sobre el terreno, los tanques rusos forzaron el lunes por la tarde un retén de
la policía georgiana en Igoieti, a 30 kilómetros de Tiflis, señala la AFP.
En el oeste, el ejército ruso mantenía el control sobre la base militar de
Senaki, donde se escucharon cuatro explosiones el lunes de tarde, según un
corresponsal de la AFP.
El ministerio del Interior georgiano
acusó a Rusia de profundizar su avance, enviando blindados a Jachuri y
Sachkere, y tomando posición en una tercera localidad, Borjomi.
Sachkere, ubicada en el centro de Georgia, está a unos 50 kilómetros al norte de
Jashuri; Borjomi está a unos 25 km al sudoeste de esta ciudad.
Lituania y Polonia acusaron el lunes a Rusia de "limpieza étnica" en las zonas que controlan sus tropas en
Georgia, así como de "saqueo" y "destrucción" de la economía georgiana.
Rusia y Georgia no lograron el lunes ponerse de acuerdo para efectuar un
intercambio de prisioneros de guerra, indicó el ministerio georgiano del
Interior.
En visita el lunes en Vladikavkaz, en el sur de Rusia y muy cerca de Osetia
del Sur, Medvedev dijo que el "crimen" de los "monstruos políticos" de Tiflis
"no debía quedar impune".
Por su parte, EEUU,
Francia y Alemania se han dirigido abiertamente al Kremlin para que retire sus
tropas de suelo georgiano inmediatamente.
El llamamiento se produjo en vísperas
de la reunión extraordinaria de los ministros de la OTAN, donde EEUU pedirá este
martes a sus aliados que presionen a Rusia con el objetivo de que acepte el "plan de paz"
con Georgia.
En un artículo en el diario Le Figaro, el presidente francés Nicolas Sarkozy
pidió el lunes una retirada "sin demora" de las fuerzas rusas y aseguró que
"ese punto no es negociable".
El jefe de la diplomacia alemana, Frank Walter Steinmeier, consideró que Rusia
ha "superado los límites" en Georgia.
La jefa de la diplomacia
estadounidense, Condoleezza Rice, afirmó que Rusia "es un Estado que
desafortunadamente usa el instrumento que siempre ha utilizado, que es la fuerza
militar". "Si Rusia quiere hacer una elección estratégica diferente, eso es un
mal comienzo", recalcó.
A las puertas de Gori, este martes, cientos de reporteros nacionales e internacionales esperaban permiso para entrar
en la ciudad que finalmente no fue concedido, señalan agencias rusas y
occidentales. Sólo se permitió el acceso de grandes camiones de la Cruz Roja y
de la ONU cargados de ayuda.