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Soldado de las fuerzas rusas en
Abjasia (Foto RIA Novosti) |
No obstante el anuncio de retiro
gradual de las tropas formulado por el gobierno de Moscú el
domingo, las tropas y las operaciones rusas continúan en Georgia y los
enclaves estratégicos de control militar de la región no se desmontaron pese
a que el Kremlin ha firmado "oficialmente" el acuerdo del cese al fuego.
La tensión en el Cáucaso
volvió a subir el lunes después de que EEUU, en un comunicado de la Casa
Blanca, advirtió a Rusia que debe sacar sus fuerzas del país "inmediatamente"
cumpliendo su promesa de retirarse de Georgia. El presidente ruso, Dmitri
Medvedev, agregó más presión al afirmar que Rusia "volvería a actuar
igual" ante un caso similar en Georgia
El portavoz de la Casa Blanca Gordon Johndroe, aseguró desde Texas, donde
pasa sus vacaciones en su rancho el presidente de EEUU, George W. Bush, que
EEUU sigue muy de cerca la evolución del conflicto entre Rusia y Georgia.
A pesar de que el presidente de Rusia, Dmitri Medvedev, prometió el domingo que
sus tropas empezarían a retirarse de Georgia a partir del lunes, las tropas rusas
mantienen sus posiciones dentro de la ex república soviética, según informan este
martes
agencias rusas y occidentales.
No obstante el anuncio, Anatoli
Nogovitsin, subjefe del Estado Mayor del Ejército ruso, había expresado que la
retirada sería "gradual" y aclaraba que no se trataba de una retirada sino de un
repliegue.
Mientras
este martes Georgia denuncia "violación del alto el fuego" EEUU y la
Unión Europea convocaron a una reunión de "urgencia" de
la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN)
para evaluar la respuesta a las acciones militares de Rusia en Georgia.
Los ministros de relaciones
exteriores de la Organización del Tratado del Atlántico Norte concretaron una
reunión de emergencia este martes en Bruselas para discutir de qué manera la alianza
podría responder a las acciones militares de Rusia en Georgia.
En un comunicado los ministros de
relaciones exteriores de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)
pidieron la retirada inmediata de las tropas rusas que se encuentran en
Georgia.
Aparte, acordaron establecer un nuevo
foro conocido como la Comisión OTAN-Georgia para estrechar lazos con
Tiflis. El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, dijo en rueda
de prensa que funcionaría de forma similar al acuerdo con Ucrania pero no
prejuzgaría las perspectivas de Georgia de entrar en la Alianza.
"Las relaciones (con Rusia) no pueden seguir como hasta ahora", señalaron en una
declaración luego del encuentro que se llevó a cabo en Bruselas, Bélgica.
Agregaron que la solución del conflicto deben tener como base el "respeto
absoluto a la independencia, soberanía e integridad territorial" de Georgia.
Antes del encuentro Bruselas el
embajador ruso ante la OTAN, Dimitri Rogozin, acusó a EEUU y la OTAN de mantener
una posición hipócrita con respecto a la situación en Georgia.
En comentarios aparecidos en el International Herald Tribune, Rogozin defendió
nuevamente las acciones rusas señalando que se trataba de acciones en defensa
propia y repitió la acusación de que las autoridades georgianas habían
cometido una exterminación masiva de civiles.
Mientras tanto, en un artículo del Times de Londres el canciller británico,
David Miliband, reiteró las duras críticas británicas a Moscú indicando que se
trataba de una aplastante agresión y una descarada violación de la soberanía
de Georgia y de consecutivas resoluciones del Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas.
No obstante, previo a la reunión de
la OTAN, ya
se mostraron fisuras y divisiones en el bloque a la hora de barajar las medidas
inmediatas a adoptar.
Desde un polo "duro", el Reino Unido,
Canadá, Estados Unidos y la mayoría de los países de Europa del Este impulsan
una "respuesta fuerte" mientras que la mayoría de los estados de Europa
Occidental, encabezados por Francia y Alemania son más cautelosos
a la hora de dañar los lazos con Moscú, evalúan con información algunos
analistas.
Pocas horas antes del encuentro, la
secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, afirmó que Occidente "debe
privar a Rusia de cualquier victoria estratégica" tras su ofensiva en
Georgia.
Antes de abordar el avión que la llevaría a Bruselas la secretaria de Estado dijo a los periodistas: "Tenemos que negar los objetivos estratégicos rusos,
que claramente están minando la democracia de Georgia al usar su capacidad
militar para dañar y en algunos casos destruir la infraestructura georgiana".
Rice aseguró hoy que Rusia está
"jugando un juego muy peligroso" con EEUU y sus aliados, horas antes de
asistir a la reunión extraordinaria de la OTAN sobre Georgia en Bruselas, que
contará con la presencia de los 26 ministros de Exteriores de la Alianza. "Esto
es un juego muy peligroso y quizá los rusos quieren reconsiderarlo", ha
subrayado Rice.
Según la jefa de la diplomacia estadounidense, los miembros de la OTAN no
permitirán que el Kremlin logre su "objetivo estratégico" de minar la democracia
en Georgia. Además, ha advertido de que cualquier intento por parte de Rusia
de recrear la Guerra Fría en Europa y antiguas repúblicas soviéticas y Estados
satélites fracasará.
"No permitiremos que Rusia dibuje una nueva línea (de separación) en los Estados
que aún no están integrados en la estructura transatlántica. Georgia
desconoce lo que los ministros de Exteriores decidirán en la reunión
extraordinaria, pero adelantó que hablarán "con una sola voz" para
subrayar claramente que no aceptan "una nueva línea".
En cualquier caso, algunos analistas
rusos opinan que aislar a Moscú no parece ser una opción viable para
Washington, porque Rusia es demasiado importante. SI las relaciones se
deteriorasen hasta los niveles de la Guerra Fría, habría mucho en juego, desde
la cooperación de Naciones Unidas para frenar las ambiciones nucleares de Irán y
Corea del Norte hasta el acceso a Asia y Afganistán.
"Hoy tenemos un grave intento de
poner en duda toda nuestra posible cooperación con la OTAN", señaló el
representante ruso en la OTAN, Dmitri Rogozin, recordando que esta cooperación
incluiría la autorización para que la OTAN cruce su territorio para llegar a
Afganistán.
Este martes, en la reunión de
emergencia en Bruselas, los 26 ministros de exteriores de los países miembros de
la OTAN considerarán la suspensión de reuniones ministeriales con Moscú,
prometerán su apoyo a Georgia y reiterarán su promesa de una futura
incorporación de Tiflis a la OTAN, según un portavoz de la Alianza citado por
varias agencias.
Para Rusia, la incorporación de
Georgia a la OTAN la convertiría en un nuevo enclave militar terrestre de EEUU,
cerrando el círculo de asilamiento de su flota naval en el Mar Negro.
El Kremlin ha señalado que la
cooperación con la OTAN tras la Guerra Fría ha quedado seriamente dañada
por el apoyo de EEUU y la UE a Georgia en el conflicto por las separatistas
regiones de Osetia del Sur y Abjasia, apoyadas por el Kremlin.
Moscú advirtió que las relaciones
podrían deteriorarse aún más si Georgia se sumaba a la OTAN.
Para algunos analistas rusos, la
amenaza de incorporación de Georgia a la Alianza occidental es una de las
cartas más fuertes que tienen EEUU y la UE para forzar negociaciones concretas
con Rusia.