egún
informaron las agencias rusas este martes, el presidente Dimitri Medvedev "tomó
la decisión" de suspender las operaciones militares rusas contra Georgia, aunque
sus tropas permanecerán en sus posiciones tal como luego fue confirmado
por el estado mayor militar ruso.
"Según el ministro ruso de
Defensa, Anatoli Serdiukov "se alcanzó el objetivo de las operaciones".
"La seguridad de nuestros soldados y de la población ha sido restablecida",
agregó, refiriéndose a la república separatista pro rusa de Osetia del Sur,
donde los georgianos lanzaron una ofensiva en la madrugada del viernes que
desencadenó la respuesta rusa.
Según el comunicado oficial, Dmitry
Medvedev ordenó finalizar los operativos considerando que han cumplido con
el propósito de restaurar la seguridad para civiles y cuerpos de paz rusos en la
región separatista de Osetia del Sur. Sin embargo, Medvedev recalcó que si
los georgianos atacan, las tropas rusas responderán.
En el otro extremo, y contradiciendo
el anuncio de Moscú, Georgia denunció que la aviación rusa siguió este martes
bombardeando objetivos georgianos.
El primer ministro de Georgia,
Vladímir Gurguenidze, denunció que la aviación rusa reanudó esta mañana los
bombardeos sobre la ciudad georgiana de Gori, a 25 kilómetros al sur de Osetia
del Sur. "Están ardiendo la universidad y la oficina de correos", dijo el
jefe de Gobierno en una aparición por televisión.
Añadió que aviones rusos bombardearon también las aldeas de Tkiavi y Sveneti,
situadas en los alrededores de Gori, ciudad que se encuentra a 70 kilómetros al
este de Tiflis. Gurguenidze calificó de "difícil" la situación en los altos del
desfiladero de Gori, la única zona de Abjasia, otra región separatista
georgiana, que controlaba el Gobierno central de Georgia.
El secretario del Consejo de
Seguridad Nacional de la república caucásica, Alexander Lomaya, dijo a la AFP
que la aviación rusa atacó el estratégico oleoducto que cruza Georgia aunque se
ignora por el momento si fue dañado.
"Los rusos bombardearon el oleoducto
BTC al sur de la ciudad de Rustavi", dijo Lomaya. "Ignoramos por el momento si
fue dañado. Es la segunda tentativa de bombardeo de ese oleoducto", agregó. Las
autoridades georgianas ya habían acusado a Rusia de haber efectuado el sábado
bombardeos cerca del oleoducto Baku-Tiflis-Ceyhan (BTC), sin haberlo tocado.
El oleoducto, de 1.774 km, lleva petróleo desde los campos petrolíferos de
Azerbaiyán del mar Caspio hacia el puerto turco de Ceyhan, a orillas del
Mediterráneo. Tiene una capacidad de 1,2 millones de barriles diarios.
Según AFP, este martes, una fuerte
explosión se oyó en el centro de Tiflis a las 12H10 (las 08H10 GMT), en
momentos en que los dirigentes georgianos anunciaban que se estaban produciendo
bombardeos en otras zonas del país.
También -según la misma agencia- el centro de la ciudad georgiana de Gori fue
bombardeado este martes, causando víctimas, y los edificios universitarios
están ardiendo, anunció la televisión pública georgiana, algo desmentido por el
ejército ruso, que informó por su parte que el aeropuerto de la ciudad
georgiana de Senaki (oeste) está bajo su control.
Paralelamente, las fuerzas abjasas pro rusas anunciaron este martes tener
cercadas a las tropas georgianas en el desfiladero del Kodori, una zona en
disputa en el territorio separatista de Abjasia, informó la agencia Itar-Tass.
Unos 250 soldados abjasos participan
en esa operación, precisó el Estado mayor de los separatistas, señalando que las
fuerzas georgianas siguen disparando desde sus posiciones. El ministerio abjaso
de Defensa había anunciado poco antes el inicio de una ofensiva para desalojar a
los georgianos de las gargantas del Kodori.
Oficialmente Georgia descree del
anuncio de tregua ruso: "Necesitaremos más pruebas, todo el mundo
en esta situación necesita un acuerdo firmado vinculante", señaló por teléfono a
AFP el jefe del Parlamento georgiano, que mantiene una reunión extraordinaria.
"Hasta que eso ocurra estamos movilizados, estamos preparados para todo",
aseguró. "Aprecio (el gesto de Medvedev) (...) pero ha habido hoy más daños a
infraestructuras y víctimas civiles", lamentó.
Por su parte, el ministro ruso de
Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, dijo que su país no busca activamente
derrocar al presidente georgiano, Mijail Saakashvili, pero cree que la situación
mejoraría si éste dejara el poder.
"Ya no tenemos ninguna confianza
en los dirigentes actuales de Georgia", dijo Lavrov en una conferencia de
prensa en Moscú, tras recibir a su homólogo finlandés, Alexander Stubb,
presidente en ejercicio de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en
Europa (OSCE).
"El señor Saakashvili no puede seguir siendo nuestro socio y sería mejor que se
vaya", declaró. "No pienso que Rusia tenga intenciones de negociar, y ni
siquiera de hablar con Saakashvili. Ha cometido crímenes contra nuestros
ciudadanos", añadió.
"La única solución" es "la
retirada de las fuerzas de Georgia" de Osetia del Sur y su compromiso de que
no usarán la fuerza en esa región, dijo Lavrov.
La Unión Europea, en su primera
reacción al anuncio ruso, pidió que la situación regrese al estado en que se
encontraba antes del conflicto militar.
El presidente francés, Nicolas
Sarkozy, cuyo país preside interinamente la UE, celebró el alto el fuego en
Georgia decretado por el Gobierno ruso, y llamó a diseñar un calendario para que
todas las partes regresen a las posiciones que ocupaban antes de que se
desatara la guerra, el pasado jueves.
Sarkozy, que ha viajado a Moscú en
calidad de presidente de turno de la UE, tenía la misión de presentar a Rusia un
plan de paz que había sido rechazado de madrugada en el Consejo de Seguridad de
la ONU.
En la quinta reunión del Consejo para
tratar la crisis de Osetia del Sur, el lunes, Rusia rechazó el "plan de paz"
presentado por Francia, alegando que no contenía una referencia a la "agresión"
perpetrada por Georgia al lanzar una operación contra los independentistas
surosetios.
El rechazo ruso en el Consejo fue argumentado por el ministro ruso de
Exteriores, Serguei Lavrov, que opina que la propuesta francesa, en nombre de la
UE y de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) no
es aceptable si incluye la presencia de soldados georgianos en una eventual
fuerza de paz en la región.
"No podemos estar de acuerdo con esto
porque supondría asumir la presencia de gente que se describe como guardianes
georgianos de la paz. No pueden seguir" en Osetia del Sur, ha dicho, porque "han
cometido crímenes, han abatido a nuestros camaradas con los que servían en la
misma fuerza de paz".
El canciller de Rusia hacía
referencia a los "cascos azules" rusos desplegados en Osetia del Sur.