En un artículo, el influyente
diario del sionismo norteamericano se lamenta por la poca energía de reacción
que mostró EEUU en defensa de su aliado Georgia enfrentado a las tropas de
Rusia .
Para The New York Times eso se
explica porque la prioridad estratégica para EEUU es Irán, no Georgia, y
para eso debe preservar en buenos términos su relación con Rusia.
"Para la Administración de Bush,
se trata de decidir ahora si merece la pena respaldar a Georgia en esta
disputa con el riesgo de enojar a Rusia en un momento en el que conseguir su
ayuda para controlar las ambiciones nucleares de Irán es una de las prioridades
de la política exterior estadounidense", señala el Times.
"Entre algunos funcionarios del
Gobierno de Bush cunde la sensación creciente de que Estados Unidos no puede
salirse con la suya en todo y tiene que escoger sus prioridades, sobre todo si
tiene algo que ver con Rusia",añade.
Para el diario, "Aunque EE UU
considera que el Gobierno de Tbilisi es su mayor aliado en el bloque ex
soviético, Washington necesita demasiado a Rusia en asuntos como Irán, afirma el
Times. Y agrega: El Departamento de Estado ya dejó claro el sábado que no
había ninguna posibilidad de que Estados Unidos interviniera militarmente".
"Bush empleó un lenguaje duro y exigió a Rusia el fin de los bombardeos. ¿Qué
hizo Putin? Se negó a ceder cuando se lo pidió el presidente francés, Nicolas
Sarkozy. "Fue una reunión difícil", explicó un alto funcionario occidental según
el diario.
"Putin decía: 'Vamos a hacer que
paguen. Vamos a hacer justicia". Después voló de Pekín a Osetia del Norte para
coordinar en teoría la ayuda a los refugiados que habían huido hacia Rusia, pero
el mensaje era evidente: ésta es nuestra esfera de influencia".
Para el Times "El firme
apoyo de Washington a Georgia -que incluye entrenamiento de soldados y
suministro de armas- fue, en parte, una recompensa por su apoyo en Irak.
EE UU considera que Georgia es un modelo de democracia en la antigua Unión
Soviética y que debía de ser un ejemplo para otras ex repúblicas sobre las
ventajas de asociarse con Occidente"-.
"Pero ese apoyo -señala- , junto con las acciones de Estados Unidos y Europa en
Kosovo, han hecho que Rusia se sintiera amenazada, asediada y más convencida
de que tenía que tomar medidas agresivas para recuperar su poder, su
dignidad y su influencia en una región que considera su patio trasero
estratégico, dicen varios expertos en política exterior.
"La nueva agresividad de Rusia coincide además con la preocupación de EE UU
por Irak y Afganistán y el enfrentamiento que se avecina con Irán. Estos
factores significan, según reconocen varios representantes de la Administración,
que es Moscú quien lleva ahora las riendas", según el Times .
"Lo que acaban de hacer los rusos,
por primera vez desde la caída de la URSS, es emprender con decisión una
acción militar e imponer una realidad", explica al Times George Friedman,
director ejecutivo de Stratfor, empresa de análisis geopolítico e inteligencia.
"Todos los que han tratado de que
Occidente intimidase a los rusos no van a tener más remedio que reflexionar
sobre lo ocurrido". Miembros de la Administración de Bush han reconocido que el
mundo exterior, y en particular Estados Unidos, tiene escasa influencia sobre
las acciones rusas", según The New York Times.
"Nos hemos colocado en tal posición que, a escala mundial, no tenemos los medios
para hacer nada", dice Friedman citado por el Times.. "Yo creo que, en esas
circunstancias, lo mejor sería callarse".
Según el diario, "Al transmitirle
este comentario a un alto funcionario del Gobierno, éste se rió. "Bueno, a lo
mejor estamos aprendiendo a callarnos ahora".