Grupos de serbios quemaron un puesto fronterizo y estaban atacando un
segundo, informó un portavoz de policía de Kosovo. La policía que controla el
puesto pidió ayuda a la fuerza de pacificación de la OTAN, KFOR, que dijo que
estaba en camino para intervenir.
"KFOR está yendo a intervenir ahora", dijo a Reuters el portavoz coronel
Bertrand Bonneau. No quiso decir qué unidades de la fuerza de 35 naciones
estaban siendo enviadas.
La violencia pone de relieve el reto que afronta la misión para mantener el
orden que la Unión Europea prepara en el territorio de mayoría albanesa que
lleva casi nueve años bajo administración de las Naciones Unidas.
"Estamos a pulgadas de la división", dijo un responsable occidental.
El responsable dijo que creía que sólo es "cuestión de tiempo que la KFOR
cerrara los puentes" que cruzan el río Ibar en la conflictiva ciudad de
Mitrovica, dividiendo a los serbios kosovares de los albaneses.
Unos dos millones de albaneses viven en Kosovo junto a 120.000 serbios. La mitad
de ellos están concentrados en una zona que discurre desde Mitrovica hacia el
norte hasta la frontera serbia, y el resto están aislados en enclaves más al
sur.
Un portavoz de la Oficina Civil Internacional de la UE, cuyo líder holandés
Pieter Feith está previsto que llegue a Kosovo cualquier día, dijo que no hay
planes para retirar un pequeño equipo avanzado del lado norte de Mitrovica.
Deberían quedarse y acabar su mandato, dijo a Reuters.
"Los manifestantes han destruido un puesto fronterizo en la Puerta 1 en Jarinje",
dijo un portavoz de la policía de Kosovo. "Nadie ha resultado herido". Los
serbios también estaban atacando un segundo puesto cerca de Zubin Potok, añadió.
La policía se refugió en un túnel mientras más de 1.000 manifestantes
trataban de destruirlo, informaron fuentes policiales kosovares.
"Pedimos a la OTAN enviar un helicóptero para evacuar a nuestros agentes", dijo
una fuente policial a Reuters en Pristina.
Las fuerzas de la KFOR en el distrito están compuestas de franceses, daneses,
belgas y estadounidenses.
Los serbios de la zona respaldados por el Gobierno serbio y Rusia dicen que la
misión de supervisión que la UE planea en Kosovo, que desplegará 2.000 policías
y agentes judiciales, es ilegítima y advierte de que su autoridad no será
aceptada.
Se prevé que el jefe de Asuntos Exteriores de la UE, Javier Solana, llegue a
Kosovo durante el día para felicitar a sus líderes por la declaración de
independencia del domingo, reconocida por las principales potencias occidentales
pero denunciada por Serbia y Rusia como una secesión ilegal.