"Cuatro bombarderos Tu-95 de la Aviación Estratégica de Rusia durante el
cumplimiento de una misión de patrulla fueron custodiados por aviones F-15 de
Japón, y por F-18 que despegaron desde el portaviones estadounidense Nimitz",
indicó el coronel Alexandr Drovishevski, portavoz de la Fuerza Aérea de Rusia (FAR).
Drovishevski afirmó que durante esa misión aérea, que tuvo una duración de
más de diez horas, los pilotos rusos observaron todas las normas
internacionales de navegación aérea sobre aguas neutrales y no violaron la
frontera de ningún país.
Horas antes, fuentes oficiales niponas denunciaron que a las 1.30 hora local de
Moscú (22.30 GMT del viernes) un avión militar de la FAR había violado el
espacio aéreo de Japón al sobrevolar sobre el archipiélago de Izu durante
tres minutos, y después de rectificar su trayectoria, tomó rumbo hacia el mar de
Ojotsk.
A consecuencia del incidente, aviones de la Fuerza Aérea de Japón, entre ellos
cazas F-15 y aviones de reconocimiento patrullaron la zona donde se detecto el
avión "intruso", y la cancillería nipona pidió explicaciones a la embajada
rusa en Tokio.
Al comentar esas informaciones, Drovishevski negó categóricamente que los
bombarderos rusos violaron el espacio aéreo de Japón.
En agosto pasado, el mando de la
Defensa Aeroespacial Norteamericana (EE.UU. y Canadá) conocido por NORAD señaló
su preocupación por los frecuentes vuelos de los bombarderos rusos hacia las
fronteras de EEUU, afirmando que Rusia exhibe sus posibilidades de atacar con
bombas de aviación a grandes distancias, según informaba la agencia Reuters.
"No son vuelos de instrucción exclusivamente porque Moscú exhibe de esa manera
su potencial armamentista", afirmó un vocero del NORAD citado por Reuters.
En julio pasado, los bombarderos rusos habían realizado vuelos programados sobre
aguas internacionales conforme a los planes de instrucción militar, según había
anunciado antes el Comandante de la Fuerza Aérea de Rusia, el coronel general
Alexandr Zelin.
"No tienen pies ni cabeza las afirmaciones de que los vuelos de los bombarderos
rusos tengan que ver con la política porque, en realidad, son vuelos de
instrucción programados con muchos meses de antelación y todos los países
interesados son notificados al respecto", declaró el jefe militar ruso.
Putin y la carrera armamentista
Putin condenó
este viernes la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN) a Europa del Este -junto a su frontera- y el plan de Estados Unidos de crear un escudo antimisiles que incluye Polonia y la República Checa, antiguos
satélites soviéticos.
"Ya es evidente que una nueva carrera de armamentos ha sido desatada en el
mundo", afirmó el mandatario ruso.
Y acusó a los países occidentales de no hacer nada para tranquilizar a Rusia,
añadiendo que los demás están gastando mucho más dinero en armas que Moscú.
Pero advirtió que su país siempre respondería al desafío desarrollando nuevas
armas de alta tecnología.
El pasado diciembre, Rusia anunció que está planeando llevar a cabo ejercicios
navales en el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico.
En agosto Rusia volvió a llevar a cabo patrullas aéreas de largo alcance con sus
bombarderos, práctica abandonada poco después del colapso de la Unión Soviética,
como parte de una política exterior más asertiva.
De hecho, el gasto militar ruso ya ha aumentado un 20% en los últimos tres años,
reflejo de la tensión creciente con Occidente, y Putin llamó a crear una nueva
estrategia de 12 años para reconstruir las fuerzas armadas rusas para consolidar
la seguridad nacional.
Los altos precios del crudo han permitido que Rusia reinvierta en sus fuerzas
armadas, pero su capacidad militar todavía es muy inferior a la de la era
soviética, según los corresponsales.
Dentro de unas pocas semanas, Putin abandonará la jefatura del estado tras la
celebración de las elecciones presidenciales del próximo mes en Rusia.