(IAR Noticias) 05-Junio-08
 |
|
Obama en primer
plano; Hillary , por detrás, puede convertirse en realidad luego de
la nominación de la fórmula presidencial demócrata, en agosto. |
Barack Hussein Obama, el senador blanquinegro (en realidad, mestizo), después de
una durísima interna electoral, finalmente ya está en carrera como candidato
demócrata a la presidencia de EEUU, y ahora sólo falta saber si Hillary, la
precandidata vencida y "ex preferida" del lobby, acepta integrar la fórmula como
segunda, tal como vienen pidiendo las principales usinas del lobby sionista liberal
en Washington y Wall Street.
Informe especial
IAR Noticias
|

|
|
John McCain, su aureola de ex combatiente de
Vietnam no le alcanza para compensar su mediocridad y falta de carisma. |
La asegurada nominación de Obama, ya
concitó el apoyo de uno de los "históricos" de la Comisión Trilateral, y primer
presidente emblemático del lobby judío liberal, el hoy "pacifista" Jimmy Carter,
uno de los más firmes impulsores de la carrera nuclear cuando presidió EEUU.
Como siempre, detrás de la fórmula
demócrata se sitúan los grandes grupos financieros sionistas de Wall
Street y los más importantes conglomerados mediáticos imperiales, como es el
caso de The New York Times y la cadena CCN (entre los más emblemáticos) que ya venían fabricando
el "fenómeno Obama" entre la opinión pública, no solamente norteamericana
sino también internacional.
Como señalan los expertos, el triunfo
de Obama frente a Hillary no es un repollo caído del cielo: Desde hace más de
dos meses la maquinaria mediática sionista estadounidense (cuya mayoría adhiere
al Partido Demócrata), posicionaba al senador demócrata mediante la utilización de encuestas digitadas y de la opinión
segmentada de sus analistas.
Simultáneo con la movida de The New
York Times, la CNN y la CBC, un sector de la prensa imperial de EEUU y de Europa también
se ha lanzado a la creación del "fenómeno Obama" mediante titulares y
comentarios que lo sitúan como una "revelación",
poniéndolo como el candidato que "desborda los
límites de ideologías, partidos y razas", despertando el "entusiasmo
popular" y el desconcierto entre políticos y analistas.
Antes que en la competencia electoral
con Hillary, Obama ya fue construido
como "Presidente" en la psicología del
votante estadounidense, mucho más allá de los límites del Partido Demócrata.
Los grupos del
lobby sionista "liberal", con central operativa en Wall Street, en los
últimos tramos de la carrera por la nominación demócrata, volcó abiertamente sus preferencias
(y apoyos financieros) por Hussein Barack Obama, abandonando a su suerte a su ex
favorita, Hillary Clinton, que ha tenido que financiar el último tramo de su
campaña con fondos aportados por la fortuna de su esposo, el ex presidente
Clinton.
Pero no solamente el lobby sionista financiero (con Soros y Buffet a la cabeza) viró su apoyo
hacia Obama, sino que también las grandes cadenas mediáticas ya comenzaron a fabricarlo como
"el rival de McCain"
por medio de encuestas prefabricadas y opinión de "especialistas".
En este
escenario, y con el apoyo retaceado por el lobby, Hillary comenzó a jugar su
propia "guerra asimétrica" orientada a desnivelar el resultado de la elección
interna a su favor, pero no pudo contra la maquinaria mediática y la "batalla de
encuestas" que movilizaban al electorado demócrata hacia la figura "construida"
de Obama.
Pero, la guerra interna terminó, y
ante la consagración del senador (el martes alcanzó los 2.118 delgados para la
nominación) el lobby sionista que controla el Partido Demócrata se enfrenta al
dilema de competir exitosamente con el candidato John McCain quien califica a Obama como
"blando y sin experiencia" en las dos áreas claves de la política imperial:
La "seguridad nacional" y la "guerra contraterrorista".
Este flanco débil de Obama
"preocupa", y mucho, a los estrategas de la campaña demócrata que deberán
entrenar al candidato demócrata para acometer su propia guerra mediática contra McCain, con
Irán, Medio Oriente y Al Qaeda, como telón de fondo, una tarea un poco más
pesada que disputarle la candidatura demócrata a Hillary Clinton.
Y hay que destacar un detalle: Si
bien la economía (principalmente la crisis financiera y la inflación) hoy
ocupa el centro de la atención del votante estadounidense, la "guerra contra el
terrorismo" y la "seguridad nacional" continúan acaparando los principales
temores de los norteamericanos, según todas las encuestas.
El postergado ataque a Irán, las
operaciones israelíes en Medio Oriente, son factores latentes cuyo detonante
podría llevar nuevamente (y en cualquier momento) a la "guerra
contraterrorista" como centro excluyente del debate electoral hacia las
presidenciales de noviembre.
Y si bien McCain carece de carisma y
de brillo intelectual, su hibridez está compensada por su promocionada aureola
de ex combatiente de Vietnam que le acredita una cuota de consenso y prestigio
entre la poderosa y mayoritaria derecha conservadora que, generalmente, decide
los comicios presidenciales en USA.
En los últimos tramos de su campaña,
Obama giró si discurso hacia posiciones cercanas a las de McCain en torno a Cuba,
Venezuela e Irán, pero lo hizo desde una posición más "dialoguistas" y menos
cerradas que las de Bush y el candidato republicano.
Pero, y según lo que ya empieza a ser
comentado por analistas y medios estadounidenses, la candidatura de Obama solo
"cerraría" con la figura guerrerista y conservadora de Hillary Clinton
como candidata a vicepresidente, que compensaría las vulnerabilidades y falta de
experiencia de Obama en política exterior y de seguridad, donde se concentran
los resortes claves del poder imperial norteamericano.
Durante un acto electoral en Nueva York, el martes, la ex primera dama
elogió a Obama y a sus seguidores, por todo lo que ha logrado, pero no
reconoció su derrota ante el senador por Illinois, tan sólo dijo que en los
próximos días consultaría a los líderes demócratas sobre las acciones futuras
Preparando una posible negociación,
el jefe de campaña de Clinton, Terry McAuliffe, señaló que la senadora representa
"una ventaja formidable". "Sea cual sea su papel, será para ayudar a los
demócratas", ha declarado a la CNN, sin cerrar la puerta a la posibilidad de un
"ticket" Obama-Clinton.
La propia senadora,
durante una conferencia con
congresistas citada por la cadena NBC y la agencia de noticias Associated
Press, sin reconocer su
derrota, ya se "promocionó" mostrándose proclive a aceptar la candidatura
vicepresidencial si Obama es nominado como candidato.
Abriendo una puerta que parecía
cerrada con llave y candado
hace unas semanas, el martes la senadora por Nueva York confirmó en una
videoconferencia con varios miembros de la Cámara de Representantes que estaba
dispuesta a ser la número dos de la fórmula demócrata.
Las especulaciones han llovido en las últimas semanas, y las principales usinas
y "tanques de pensamiento" demócratas ya han señalado a la fórmula Obama-Clinton
como la opción más exitosa para derrotar a McCain y a los republicanos en
noviembre.
Aparte de Clinton, la lista de
posibles vicepresidentes incluye al ex candidato presidencial (con John Kerry)
John Edwards, y
Bill Nelson,
senador por Florida desde 2001, un
ex astronauta que viajó al espacio con el transbordador Columbia, y que
podría representar la única opción de ganar en noviembre el importante Estado de
Florida, feudo republicano, y donde Nelson tiene un importante apoyo popular.
Pero, sin ninguna duda, la opción
Obama-Clinton prevalece como el golpe publicitario-electoral que, según los
medios y las usinas demócratas, juntaría el carisma y "brillantez intelectual"
de Obama, con la experiencia y la seguridad de Hillary para resolver los temas
"pesados" de la política imperial norteamericana.
La idea, según la explicitan este
miércoles algunos analistas de las cadenas norteamericanas, es mantener la
figura de Hillary como una especie de "Cheney con polleras", un reaseguro de
"mano dura" que compense la falta de experiencia y la blandura de Obama en
asuntos militares y política exterior.
|

|
|
Condoleezza Rice, la halcona negra,
la contracara de Hillary, y el contrapeso perfecto para la hibridez y la falta
de carisma de McCain |
Rice: La carta republicana
Antes de conocerse la nominación de
Obama, y las especulaciones sobre Hillary como segunda en la fórmula
presidencial demócrata, importantes corrientes de pensamiento del Partido
Republicano, comenzaron a barajar la posibilidad de que Condoleezza
Rice, la actual secretaria de Estado de EEUU, acompañase a McCain como su
segunda en la fórmula.
En abril pasado, por primera vez, la
secretaria de Estado norteamericana dejó abierta la
posibilidad de intentar postularse para la vicepresidencia de la mano del
aspirante a la Casa Blanca por el partido Republicano, John McCain.
La inusual aparición de Rice el mes pasado en una reunión de un grupo
conservador de presión anti impuestos inició los rumores de que estaba
conquistando a su partido para obtener una oportunidad en el puesto número dos
y blogs políticos han estado mencionado esa posibilidad en los últimos días.
Condi (como la llaman Bush y los
halcones) está considerada por los tanques de pensamiento republicanos como el
contrapeso ideal para compensar la falta de "carisma" de McCain
en el debate electoral con el candidato demócrata.
En este caso, Rice jugaría de
contrapeso "intelectual" de McCain utilizando su enorme experiencia en
política exterior y su manejo de los principales frentes de conflicto en que se
encuentra empantanado el Imperio.
Antes de su paso por la administración de W. Bush,
Rice fue miembro del personal del
Consejo de Seguridad Nacional, 1989-1991, directora y luego directora principal
de Asuntos Soviéticos y de Europa Oriental; posteriormente fue nombrada como
asesora Seguridad Nacional, antes de asumir como Secretaria de Estado.
Condoleezza Rice, de 52 años,
fue la arquitecta principal de la nueva Doctrina de Seguridad Nacional
presentada por Bush al Congreso estadounidense en 2003.
En ese nuevo marco doctrinario
se establece que Estados Unidos abandona la estrategia de la disuasión
militar (sostenida durante toda la Guerra Fría) y pasa a la guerra
preventiva contra los enemigos de la gran nación norteamericana.
Para sus admiradores del
Pentágono y de las usinas conservadoras, deslumbrados por la capacidad intelectual de la halcona negra, Condi
es algo así como una especie de "Kissinger con polleras", que puede
neutralizar y opacar la imagen de Hillary Clinton o de Obama en el debate
electoral por la presidencia de EEUU.
Por otra parte, la halcona negra
continúa siendo la "mano derecha" y funcionaria de más confianza del "clan Bush"
(dirigido por "papá" Bush, George, el ex presidente) y cuenta con una sólida
preparación y conocimiento en materia de política internacional que
suplirían las evidentes deficiencias de MCCain en el tema.
Además, su presencia como segunda en la
fórmula con McCain garantizaría al "clan Bush" (de ganar los republicanos) una
supervivencia en la próxima administración que, justamente, deberá lidiar con la
herencia de la actual administración.
Condolezza, quien integró
junto a Cheney y Powell el equipo de campaña de W.Bush en el 2000, fue reclutada
para las filas republicanas en 1984, durante una cena en Washington con Brent
Scowcroft, quien luego sería consejero de Seguridad Nacional durante el gobierno
de Bush padre.
Condi se desempeñó en el CSN
durante los años de la crisis terminal de la Unión Soviética. Su fervor anticomunista, no le
impidió tomar como suyo un precepto táctico de Stalin: “se va a la derecha
aislando a la izquierda, luego a la inversa, para después regresar a la derecha
sin tener enemigos al frente”.
******
|