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Hillary Clinton y Barack Obama, en segundo
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La "comedia de enredos"
Según la cadena BBC, el crucial
debate en el que se enfrentaron el miércoles los candidatos a la nominación
presidencial demócrata, los senadores Hillary Clinton y Barack Obama, estuvo
dominado por los "deslices cometidos por ambos en los últimos meses", y no en
una discusión estratégica sobre los problemas internos y externos de EEUU.
Durante el debate del miércoles en la
noche -crucial porque es el último que se realiza antes de las primarias del
estado de Pensilvania- salieron a relucir la relación de Obama con un
"controvertido pastor", así como la "extraña versión" que Hillary
Clinton dio de un viaje a Bosnia.
Durante los días previos al debate,
tanto Hillary como McCain han acusado a Obama de "elistista", y de estar
"desconectado de la realidad".
Según EFE, Hillary se vio ayudada en
su estrategia de "acoso y derribo de Obama" por la decisión de los
periodistas que actuaron de moderadores del debate, de centrar la primera hora
del debate en estas cuestiones, en lugar de las diferencias programáticas de los
aspirantes.
Según el corresponsal de la BBC James Coomarasamy, los primeros 45 minutos del
debate estuvieron concentrados en los errores más recientes de los candidatos.
Clinton volvió a criticar el comentario que hizo Obama recientemente sobre que,
en tiempos difíciles, la clase obrera se aferra a las armas y a la religión por
"amargura".
Clinton tachó el comentario de "insultante", y Obama se defendió diciendo
que lo sacaron de contexto.
Reconoció haber elegido mal las palabras, pero dijo que Clinton estaba
"machacando" el asunto olvidándose que ella también había sido
malinterpretada en el pasado.
Por su parte, Clinton se disculpó por primera vez por decir que, durante una
visita a Bosnia en 1996, debió aterrizar en medio de fuego de
francotiradores.
Poco después surgió un video del evento, en el cual se le veía llegar
tranquilamente, acompañada de su hija Chelsea.
La ex primera dama se disculpó por su melodramática versión y dijo que se
sentía avergonzada.
Ante las críticas de Hillary, los
moderadores llegaron a preguntarle directamente dos veces si ella creía que
Obama era capaz de derrotar a McCain. "Sí, sí, sí", acabó respondiendo, aunque
enseguida agregó, "pero yo creo que yo puedo hacerlo mejor, si no, no estaría
aquí".
Centrándose en el candidato
republicano, la senadora por Nueva York dijo que Obama es "demasiado
vulnerable" ante McCain, aunque cuando se le preguntó, reconoció que su
contrincante podría ganar.
En un rapto de lucidez, Obama reflexionó: "No creo que lo más interesante sea
dedicarnos a hablar una y otra vez de alguna metida de pata que hayamos hecho en
esta campaña, sino de cómo proporcionar soluciones a los problemas que afectan a
los ciudadanos".
Pero el más gráfico de los comentarios sobre el "nivel" de los candidatos presidenciales de EEUU surgió de
la boca de uno de los emblemáticos del pensamiento estratégico imperial:
"Lamentable", respondió Henry Kissinger interrogado por la prensa.