"Batalla campal en Tirso de Molina entre la policía y cientos de "antifascistas"
que pretendían reventar un acto de los "neonazis", dice el
"derechista" diario El Mundo de España.
De acuerdo con el diario, "el
centro de Madrid ha sido el escenario de una batalla campal entra los (policías)
antidisturbios de la Policía Nacional y varios centenares de antifascistas, que
acudieron a los aledaños de la plaza de Tirso de Molina para reventar un acto
de varios grupos de fascistas. Los radicales incendiaron contenedores,
cruzaron coches y destrozaron varios locales y cabinas.
Los antifascistas accedieron a la céntrica plaza, donde había sido convocado un
acto a las 20.30 horas con la autorización de la Delegación de Gobierno en
Madrid y al que acudieron varias decenas de ultraderechistas y neonazis de
los grupos 'Nación y Revolución' y 'Combat España'.
Tras intercambiar insultos con los convocantes, quemaron algunos contenedores
con los que montaron barricadas y lanzaron objetos contundentes a la policía
como piedras, ladrillos y material urbano. Los radicales se parapetaron en
los contenedores y los coches que cruzaron en medio de la calle. Los agentes
respondieron con pelotas de goma y botes de humo.
La acción de las fuerzas del orden consiguió dispersarlos por varias calles
adyacentes a la plaza. Los antifascistas, durante su huida de las cargas
policiales, provocaron bastantes desperfectos en el mobiliario urbano y en
numerosos comercios y bancos.
Antes de producirse la escalada de
violencia, la policía desalojó a los grupos ultraderechistas hacia la Plaza
Mayor".
¿Truco para "animar"
a votantes descreídos?
Veamos ahora una lectura
contrainformativa de esta misma noticia (recogida por toda la prensa española e
internacional) realizada por Rafapal:
"Supongamos que en estas elecciones
parece que va a haber una gran abstención, que la gente no se está creyendo
el juego de derechas-izquierdas y que “yo” (el hombre y hombres que están
detrás de los poderes que vemos del Estado) creemos necesario “animarlo”.
Bien, se me ocurre que podríamos enviar a un grupo de ultraderechistas a la zona
más anarkista de Madrid. Obviamente, estos responderán a la provocación de que
la Junta Electoral apruebe el citado acto, reviviendo el espíritu de la
guerra civil. Nada más fácil.
Le enviamos la solicitud a nuestro amigo masón al mando de la delegación de la
Junta electoral, la firma, lo publicamos en Internet y los medios, enviamos doce
tanquetas (tienen que ser doce) de la policía antidisturbios para animar más el
cotarro y dejamos que la cosa se caliente.
Llegarán los “agentes Gladio de la
provocación”, se organizará una batalla campal, al día siguiente saldrá el
periódico denunciando los excesos de los “radicales de izquierda” y la gente que
ama la seguridad pero no iba a votar, votará por la derecha (el PP). Y
aquel que no iba a votar que ama la Libertad, animados por la brutalidad
policial y la provocación de la ultraderecha PAGADA, hará lo propio votando por
la izquierda (el PSOE) (”No pasarán”).
¿Sencillo, verdad? Creo que en Primer Curso de Operación Gladio ya se enseñan
estás tácticas para animar la dualidad democrática. Lo extraño es que la
gente supuestamente libertaria siga cayendo en ese truco, una y otra vez…
¿Ah, qué hace falta algo más para animar a la gente a votar? ¿Por qué no
escribimos un comunicado firmado por ETA que anime la abstención? (Así,
quedarse en casa el día de las elecciones será sinónimo de que estás a favor del
terrorismo, ¿verdad que sí)".
******